Petro quiere blindar el barrio Los Olivos

El alcalde dejó en manos de Metrovivienda la construcción de vivienda de interés prioritario en asociación con los residentes de esta zona estrato 2. Hace parte de la revitalización del centro ampliado.

Las presiones en el barrio Los Olivos continúan. Los habitantes de este pequeño sector de estrato 2, que sobrevive en los altos de Chapinero, entre calles 61 y 63 con carrera 1ª, han vivido una larga historia de intimidaciones y ofertas, en su mayoría no tan amables, con la idea de que vendan y nuevos inversionistas puedan hacer construcciones de estratos 5 y 6. Sin embargo, el propio alcalde Gustavo Petro ya dio las primeras instrucciones para que su administración proteja a los vecinos de la zona. Un primer proyecto que tiene en la mira la administración es hacer vivienda de interés prioritario (VIP) en asocio con los residentes.

La más reciente intimidación y una de las más fuertes que se han vivido en la zona, ocurrió el 1° de mayo. A una de las habitantes le tiraron una bomba molotov en su casa y días antes la habían estado llamando para saber si quería vender y ella había respondido que no, pero luego de la tercera llamada le quemaron la casa, cuenta la edil de Chapinero, Angélica Marín. Enseguida, otros opositores de la venta de las casas también recibieron llamadas con amenazas. La situación estaba tan grave que el alcalde Petro se preocupó cuando le contaron lo sucedido, agrega Marín.

Petro ha conocido la problemática del barrio Los Olivos desde su época de representante a la Cámara, cuando hizo sendos debates en torno a la defensa de los cerros orientales. Así que una vez conoció las nuevas denuncias, se reunió con los habitantes del barrio y decidió que Metrovivienda tenga el derecho de preferencia para construir VIP en este sector.

El proyecto se haría como parte de la revitalización del centro ampliado, que incluye la renovación urbana del barrio Los Olivos. Metrovivienda expidió recientemente una resolución en la que señala que el plan busca el “mejoramiento de las condiciones urbanas y la densificación, protegiendo y garantizando la permanencia de los pobladores originales del sector (…) Incluirá viviendas de interés prioritario y la generación de nuevos espacios públicos y equipamientos dotacionales. Se buscará concretar alianzas con los propietarios de los inmuebles”.

La Secretaría de Hábitat se encargará de concretar proyectos asociativos con los propietarios y de promover “la vinculación de inversionistas privados y, en caso de ser necesario, adelantar los procedimientos de adquisición pública del suelo”. Antes, la entidad deberá determinar el valor comercial de los terrenos o inmuebles que hacen parte de Los Olivos.

Los Olivos, al igual que Las Cruces, son considerados por el Distrito zonas “deterioradas, con precarias condiciones urbanísticas y ambientales” que necesitan ser intervenidas. El proyecto también contempla aumentar la oferta de espacio público, mejorar el transporte, actualizar la infraestructura de servicios públicos y “recuperar su significado como bien colectivo y patrimonial”. En la administración reconocen que en Los Olivos existe “un potencial estratégico para el desarrollo residencial”, en especial para densificar el centro.

Por otra parte, la Alcaldía de Chapinero, siguiendo las órdenes previstas por el alcalde, tomó medidas como la instalación de un punto fijo de la Policía en el barrio y remover escombros en el espacio público del sector. También hizo una reunión con los afectados para darles un acompañamiento integral en cuanto a la formulación de las denuncias por presuntas presiones indebidas ante la Fiscalía.

No obstante, la edil Marín asegura que a la reunión que el alcalde de Chapinero, Mauricio Jaramillo, convocó con los habitantes la semana pasada, llegó Edmundo Castro, uno de los principales compradores de predios en la zona, y esto causó preocupación. Jaramillo respondió que si el señor fue, lo hizo porque quiso y que él no lo había invitado.

Historia de las presiones

La edil Marín denunció en 2006 que el señor Castro había enviado cartas a los habitantes de Los Olivos hablándoles del plan de comprar todos los predios y resaltando inconvenientes que, según él, tenía el sector, como estar en zona de ronda de quebrada. “Inconvenientes que podría tener el barrio a futuro y que un grupo de inversionistas debe asumir en caso de iniciar una negociación (...) No deben creer en aquellos que amenacen con impedir la negociación, porque ellos serían los únicos responsables de que la negociación sea un éxito o un fracaso”.

Frente a las denuncias, Castro dijo a este diario en 2013 que de parte de su oficina nunca ha habido presiones contra los residentes del barrio y que algunos de los miembros de la junta desde 2007 ofrecieron venderle sus inmuebles.

Uno de los habitantes, que contó a este diario sobre la forma en que los “manipulaban” para vender, agregó que no estaban en contra de quienes sí habían aceptado vender, como Miriam Páez, expresidenta de la JAC, pero que debían respetar a quienes decidían quedarse y no irse a los linderos de la ciudad, como lo habían vivido muchos vecinos suyos, que recibieron pagos irrisorios por sus terrenos.

De hecho, a raíz de las denuncias, el año pasado la alcaldía de Jaramillo, junto a entidades de la administración distrital, tuvo que comenzar con la “Mesa de Suelo para acompañar e informar a la comunidad de Los Olivos para que resuelva las dudas e inquietudes sobre sus predios y de manera libre pudiera tomar las decisiones que a bien considerara frente a la venta o no de los bienes”.

 

[email protected]

[email protected]