'A Petro lo quieren matar'

Jorge Rojas revela que, en lo corrido del año, las autoridades han conocido tres planes para asesinar al mandatario, dos de ellos descubiertos por el Gobierno Nacional. Dice que el pasado guerrillero de su jefe “ha pesado bastante”.

El secretario privado del alcalde Gustavo Petro es un hombre que, por estar fuera del país, no votó por el mandatario y ni siquiera pudo acompañarlo en su campaña. Aun así, Petro lo llamó recién posesionado para decirle: “Necesito que venga a gobernar con nosotros”. Así no más. Y así no más Jorge Rojas, reconocido líder de derechos humanos, regresó a Colombia para asumir su cargo el 26 de enero de este año.

Por primera vez concede una entrevista a un medio escrito para advertir que oscuros intereses no quieren permitir que la administración progresista termine su mandato y, más grave aún, que en lo corrido del año se han descubierto tres planes para asesinar a Petro. Dos de ellos, asegura, fueron revelados por el propio Gobierno Nacional.

Además hace anuncios sobre los metros pesado y ligero y respecto a la salud del alcalde, quien esta semana estuvo a punto de ser internado nuevamente en una clínica.

¿Cómo han sido estos seis meses de, no nos digamos mentiras, más críticas que otra cosa?

El pasado guerrillero del alcalde ha pesado bastante y no he visto que tanta crítica se proyectara sobre los alcaldes pasados. Al alcalde no le dieron el margen de los 100 días y desde antes de su posesión empezó una crítica muy fuerte que advertía la posibilidad real de que había un sesgo ideológico y un sesgo político orientados a no dejarlo gobernar.

¿Quién no quiere dejar gobernar al alcalde?

Cuando se plantean cambios estructurales se pisan callos. Aquí se enfrentan poderes y éstos se están moviendo para evitar que Petro gobierne. No vender agua en bloque para industrias que van a contaminar a Bogotá, por ejemplo, es enfrentar poderes.

¿Una mano negra?

Muchos son poderes económicos. Aquí se entregaron los intereses de la ciudad a los privados en el aseo, en el transporte, en los procesos de urbanización, y el alcalde lo ha planteado: vuelve lo público.

El alcalde ha sugerido por Twitter que parte de esta oposición sistemática viene de los medios...

Los medios tienen que informar y toda la crítica es bienvenida, pero por supuesto que vamos a cuestionar, aunque la libertad de prensa prevalece. El peligro es que algunos sectores de los medios se alíen con esa oposición desmedida.

¿Desmedida?

Al alcalde hay quienes lo quieren muerto, otros están trabajando ya para revocarle el mandato, otros sueñan con verlo en la cárcel y algunos hacen lo posible para que lo destituyan. Lo que no se puede hacer es dar papaya.

¿Cómo así que quieren verlo muerto?

Hablo en términos de las amenazas de muerte que ha recibido el alcalde Petro en estos seis meses.

¿De qué amenazas habla?

Son tres hechos específicos que han ocurrido entre enero y abril de este año. Tuvimos conocimiento por información del Gobierno Nacional de dos planes para asesinar a Gustavo Petro.

¿En qué consistían esos planes?

Uno provenía del departamento del Meta, el otro provenía del departamento de Antioquia, expresamente de la zona de Urabá. En el mes de mayo descubrimos otro plan que involucraba un atentado contra el alcalde Petro.

¿Cómo iba a ser este atentado?

Un atentado de alta tecnología. En los tres casos hemos tenido una coordinación excelente con el Gobierno Nacional, que nos ha expresado toda la preocupación por salvaguardar la vida del alcalde de Bogotá. Él se convirtió en un objetivo de unos sectores que quieren eliminarlo, pero también en un objetivo de protección de la Nación.

¿El alcalde recibió algún tipo de amenaza?

En los dos primeros casos fue el Gobierno Nacional el que advirtió y el último caso fue información que obtuvimos en la Alcaldía y que daba cuenta de un plan de alta tecnología. Por fortuna se supo de la intención, los mecanismos, antes de que esto ocurriera, porque además estaba muy cercano a la fecha en la que ocurrió lo del exministro Fernando Londoño.

¿Iban a usar la misma tecnología que en el atentado al exministro?

Más sofisticada.

¿Quién quiere matar al alcalde? ¿Se sabe, por ejemplo, dónde lo iban a hacer?

Digamos que la Alcaldía decidió dejar esto en manos de las autoridades. Hay una declaración ante la Fiscalía y un proceso de investigación que el ente acusador está desarrollando.

¿Cómo está la relación con los entes de control?

Al alcalde le toca atender muchos requerimientos por partes de los organismos de control.

¿Está diciendo que hay un control excesivo al alcalde?

Sería bueno que los periodistas investigaran los procedimientos. Nos gusta que haya una Contraloría y una Personería que actúen y vigilen, porque si algo ha habido es connivencia entre estos órganos y los gobiernos pasados, pero miremos hasta dónde.

¿Acaso están estos organismos de control aliados con la oposición sistemática que usted describe?

Se crea una situación en la ciudad en el sentido de que se proyecta la imagen de que el alcalde lo hace mal y los organismos tienen que investigar. Pueden crearse situaciones que intentan paralizar a la administración.

¿Ustedes reconocen alguna crítica? Por ejemplo, la de que el alcalde ha improvisado...

El alcalde es un hombre que estudia, que analiza antes de tomar decisiones. Es un hombre que arriesga y toma decisiones audaces.

En el Concejo lo acusaron de improvisar con la idea del metro ligero...

Hay estudios contratados para ese proyecto. Están avanzando las negociaciones con la Corporación Andina de Fomento (CAF) para los estudios que permitan habilitar 88 kilómetros de red férrea. En cuanto al metro pesado, el contrato de ingeniería básica se firmará en agosto.

¿Y qué pasaría con el convenio con la CAF para las autopistas urbanas?

Ese convenio se transforma en apoyo a los rieles.

¿Por qué la gente no ha terminado de entender el mensaje de Petro?

Una de las explicaciones puede ser nuestra propia incapacidad para comunicarnos. A lo mejor falta claridad en los mensajes.

¿Es cierto que Alejandro Botero es un asiduo visitante del despacho del alcalde?

Eso se sabrá en su momento. Por ahora hemos tomado la decisión de no generar una discusión sobre una insistencia que no nos parece la mejor en cuanto a cómo se está haciendo.

¿Pero Botero ha visitado al alcalde?

Hay unos derechos de petición que le hemos respondido al periodista Felipe Zuleta.

¿Y qué decir de la supuesta relación entre el alcalde y los Nule?

Eso es un despropósito.

¿Cómo va la relación con el presidente Santos?

Tan bien que coincidimos en la propuesta del centro ampliado y el modelo del presidente de hacer el centro cívico, que habla de unas transformaciones como trasladar los ministerios a la carrera 10ª y, a la vez, desarrollar planes de vivienda para que los funcionarios puedan acceder a pie a sus lugares de trabajo.

¿Por qué se fue el alcalde a los Estados Unidos?

Con el alcalde ha sido muy difícil esta semana. Su estilo de trabajar hasta tarde y andar preocupado por todos los temas no ha cambiado. Incluso tuvimos algunos sustos con él esta semana. Estuvimos ad portas de trasladarlo a la clínica. Que salga del país y se relaje será importante.

¿Usted cree que el alcalde va a terminar su período?

La institucionalidad democrática indica que este gobierno tiene que hacerse completo, hasta 2015. Pero hay fuertes sectores que quieren que no sea así.

¿No es demagógico...?

¿No es demagógico hablar de un subsidio al pasaje del SITP cuando fiscalmente no hay cómo asegurar la continuidad de esa idea?

Va a haber otros mecanismos que permitan más ingresos a la ciudad y otros procedimientos que se vienen estudiando.

¿No es demagógico hablar de reparar a las víctimas con recursos de Bogotá si la plata no está garantizada?

El Concejo ya los aprobó a través del Plan de Desarrollo, pero además hay una alianza con el Gobierno Nacional. Esta administración está comprometida con las víctimas.

¿Si va a ser posible la idea de un centro ampliado e incluyente, con ricos y pobres unidos, como propone Petro?

La utopía es lo que se puede ir construyendo.

¿Y cuatro años serán suficientes para esa utopía?

No son suficientes, pero queremos dejar las bases.