Piden $2.000 millones por la muerte del mexicano en El Nogal

Su compañera sentimental reclama ese monto por los perjuicios causados. La controversia entre varios socios se mantiene e incluso se denunció a la junta directiva por xenofobia ante Naciones Unidas.

El empresario mexicano Luis Fernando Campos Yannelli fue encontrado sin vida el 27 de agosto de 2014, en la habitación 23 del exclusivo club El Nogal.

Una reclamación por cerca de $2.000 millones, una denuncia por xenofobia ante Naciones Unidas, varias tutelas en curso y una guerra declarada entre algunos miembros de la junta directiva y tres socios sancionados constituyen la columna vertebral de las últimas controversias que persiguen como fantasmas al exclusivo club El Nogal. El origen de estas pugnas, más allá de los juegos de poder de siempre, fue la súbita muerte del empresario mexicano Luis Fernando Campos Yanelli, quien fue encontrado sin vida en la habitación 23 del club el 27 de agosto de 2014. Según Medicina Legal, falleció por una intoxicación con monóxido de carbono, al parecer asociada con una fuga de gas.

El Espectador pudo establecer que el abogado Jaime Gaviria Bazzani, en representación de María Dolores Rodríguez, compañera sentimental de Campos Yanelli, interpuso una reclamación por daños y perjuicios por un valor cercano a los $2.000 millones. Esta petición, que deberá resolver la aseguradora del club, se hizo teniendo como base que el empresario mexicano se ganaba un sueldo cercano a los $15 millones mensuales, sin tener en cuenta eventuales reclamaciones por parte de sus dos hijos. El cálculo se efectuó valorando la expectativa de vida de Campos en 81 años. Una estimación económica que para los abogados de El Nogal es excesiva, aunque las partes buscan llegar a un acuerdo.

En el entretanto, la Fiscalía ha venido recopilando evidencias para establecer las causas de la muerte del mexicano. La investigación comenzó ese 27 de agosto después de las 11 de la mañana, cuando integrantes de la Sijín de Bogotá llegaron a la habitación 23 del club para inspeccionar el lugar y levantar el cadáver. Posteriormente, entrevistaron a otro mexicano que llegó al país en compañía de Campos. Se trata de Felipe Sánchez Treviño, quien trabajaba con él en la compañía de tecnología Wingu Networks, filial de la multinacional mexicana KIO Networks. Ambos habían sido invitados como huéspedes del club por el empresario Efraín Enrique Soler, socio de El Nogal, con quien tenían una cita en la noche del martes 26 de agosto.

Desde que estalló el escándalo por la muerte del ciudadano mexicano, el nombre de su acompañante había sido un misterio que hoy revela este diario. Sánchez Treviño relató que Campos había presentado problemas de salud la noche del 26 de agosto y que por eso había sido llevado a la clínica El Country. Según el testigo, después de algunos exámenes fue dado de alta y se pensó, entonces, que se había intoxicado con alguna comida. Lo curioso es que de Sánchez Treviño no volvió a saberse nada un día después de la muerte de Campos. Asimismo trascendió que Sánchez, que se alojó en una habitación contigua a la de Campos, también presentó síntomas similares.

La Fiscalía tiene en su poder la entrevista que dio Sánchez Treviño; otra que le recibió a Sonia Patricia Campos, hermana del fallecido empresario; varios informes de investigadores sobre la necropsia de Campos, estudios complementarios de toxicología y el resultado de laboratorio concluyente en el sentido de que no se encontraron rastros de alucinógenos en el cuerpo del mexicano. Además, en el mes de febrero fue entrevistado Luis Fernando González, entonces gerente encargado del club, se recibió un memorial suscrito por el gerente de la firma Gas Natural acerca de la investigación y se pidió un cambio en la policía judicial, ya que el fiscal del caso requirió un grupo especializado en ingeniería y arquitectura con el fin de recolectar más evidencias.

Mientras la justicia indaga, El Espectador conoció un correo electrónico del 4 de diciembre de 2014 en el que el socio de El Nogal Julio Torres, exdirector de Crédito Público del Ministerio de Hacienda, se quejó de haber padecido síntomas parecidos a los del mexicano muerto en la habitación 23 del club. El correo fue dirigido al hoy presidente de la junta directiva, Santiago Perdomo. En dicho mensaje, Torres le manifestó que el miércoles 27 de agosto —justamente el día en que fue encontrado muerto Campos Yanelli— se hospedó en el hotel del club. “El jueves 28 de agosto en la madrugada tuve unos episodios de desmayo en la habitación, completamente consistentes con lo que ahora entiendo pudo haber sido un envenenamiento con gas”, aseguró Torres.

En el correo añadió que esta situación fue conocida por funcionarios del club y de Emermédica, que lo auxiliaron en su habitación. “El cuarto estaba particularmente caliente. Después de estabilizarme los médicos decidieron no trasladarme al hospital y fui cambiado de habitación inmediatamente”. Y añadió que apenas se enteró de la muerte del huésped mexicano, el 29 de agosto pasado, se comunicó con el club para solicitar información de la evaluación médica de Campos, “para que mis médicos en Estados Unidos tuvieran mejor información sobre mi situación. El gerente encargado me llamó unas semanas después, pero no me facilitó mayor información. Creo que estuve en peligro inminente de muerte”.

A eso se suma la guerra que ha venido librándose entre la junta directiva de El Nogal y tres de sus exdirectivos, que renunciaron en octubre pasado a sus cargos en medio de acusaciones por el “manejo cuestionable” que se le dio al episodio de la muerte de Campos. Esos tres exdirectivos —Jairo Rubio, Pedram Fanian y Javier Pinilla— se quejaron de que no fueron enterados de los hechos el mismo día en que sucedieron, que sólo se informó sobre el fallecimiento en junta extraordinaria dos días después y que hubo problemas en un acta para consignar todos los detalles sobre el reporte entregado al respecto por el gerente Luis Fernando González. Los tres, acusados de filtrar información a la prensa de las juntas confidenciales, fueron sancionados por parte de la junta directiva que han criticado tan agriamente.

De hecho, se les prohibió el ingreso al club durante seis meses. Rubio, Fanian y Pinilla recusaron a la junta directiva asegurando que había una animadversión hacia ellos por sus continuas críticas y que la evidencia de que actuarían en su contra quedó demostrada cuando el diario El Tiempo publicó un audio en el que el abogado de El Nogal, Carlos Darío Barrera, sostuvo: “Señores, la venganza es un plato que sabe mejor frío”. Se supone que se refería a que el club no debía tomar represalias ni denuncias penales en ese momento contra estos tres socios disidentes . No obstante, para Rubio, Fanian y Pinilla está clara la persecución.

En ese contexto de confrontación, el pasado 20 de febrero en carta enviada al alto comisionado para los Derechos Humanos en Colombia, Todd Howland, Pedram Fanian denunció por xenofobia a la junta directiva del club El Nogal. Según la misiva, desde noviembre de 2014 comenzó a recibir ataques xenófobos vía Twitter, artículos en el portal Las 2 Orillas y cartas, que fueron elaborados por los socios Daniel Mendoza y Felipe Soto, quienes lo relacionaban con grupos terroristas islámicos teniendo en cuenta su origen iraní. Fanian le pidió a la junta directiva que tomara medidas, pues su imagen se estaba viendo perjudicada, pero el club consideró que era un problema entre particulares.

No obstante, la junta interpretó que el reclamo de Fanian había sido irrespetuoso y le abrió un proceso disciplinario que sumó al que ya tenía por presuntamente filtrar información confidencial. Estos hechos fueron la base de la queja que presentó Fanian ante la ONU. “La comunidad de El Nogal ha sido víctima del terrorismo y ahora está liderando una propuesta de paz y reconciliación. El dilema que la junta directiva debe evaluar es cómo respaldar la paz y la reconciliación, mientras en el interior de sus instalaciones patrocina la xenofobia”, advierte la carta. Aun más, él, Pinilla y Rubio presentaron acciones de tutela esta semana con el fin de que se suspendieran las sanciones que hoy pesan en su contra.

Una protesta a la que se sumó el excongresista Pablo Victoria, quien en carta fechada el 7 de febrero le expresó al presidente de la junta directiva, Santiago Perdomo, sus reparos al enjuiciamiento de los exdirectivos disidentes, en tanto la junta es simultáneamente juez y parte. En la trasescena de la controversia sigue el pulso por los detalles que rodearon la muerte del empresario Luis Fernando Campos Yanelli. Para el hoy gerente del club, Henry Segura, nunca hubo ocultamiento de ningún hecho, todo se hizo con transparencia, se desarrollaron todos los protocolos, se les abrieron las puertas a las autoridades y a los tres sancionados se les garantizó el debido proceso conforme a los estatutos de El Nogal, en decisión tomada por unanimidad por la junta directiva.

El abogado del club, Carlos Darío Barrera, añadió que aquello de que la venganza se come mejor en plato frío es una frase coloquial que fue sacada de contexto, pues su sugerencia en esa junta confidencial era que no debía denunciar a esos socios por andar ventilando información reservada. Según Barrera, las quejas de los socios disidentes no sólo son infundadas sino malintencionadas, pues se valieron del episodio de la muerte del mexicano “para ambientar sus luchas personales en un juego de poderes en momentos en que está por elegirse una nueva junta directiva”. Además, aseguró que si la pelea entre estos socios no se hubiera dado, esto jamás hubiera trascendido de la forma en que lo ha hecho a la opinión pública.

Barrera contó que supo que la primera petición que le hizo la familia del mexicano al club, una vez fueron enterados de su muerte, era revisar en los videos de seguridad de la habitación si Campos había sido asesinado. Sin embargo, nunca volvieron a pedir esos videos y lo último que saben de ellos es que la compañera sentimental del empresario exige una indemnización que ronda los $2.000 millones. Voceros del club sostienen que todo está en manos de las investigaciones de la Fiscalía y de la aseguradora de El Nogal. Advierten que hay una campaña para afectar la reputación de esta exclusiva sociedad y que las actuaciones de los directivos han sido transparentes. En eso está la controversia, que ya llegó a oídos de Naciones Unidas.

‘El Nogal ha sido transparente’

Para las directivas de El Nogal, la sanción interpuesta contra Javier Pinilla, Pedram Fanian y Jairo Rubio se ajustó a los estatutos del club. Señalaron que la junta directiva es la más interesada en que se aclaren cuanto antes las circunstancias que rodearon la muerte del empresario Luis Fernando Campos. El gerente del club, Henry Segura, sostuvo que tanto el presidente como el vicepresidente de la junta —Santiago Perdomo y Bernardo Henao— no participaron en la sanción contra estos tres exdirectivos. Y añadió que la queja de Fanian contra dos socios por supuesta xenofobia era un asunto en el que El Nogal no debía intervenir, puesto que se trataba de una pelea personal. Por último, el abogado Carlos Darío Barrera aseguró que el club va a seguir al pie de la letra la decisión que tome la aseguradora en torno a la reclamación civil interpuesta por la compañera sentimental de Campos, María Dolores Rodríguez. Barrera reiteró la transparencia de El Nogal.

Controversia por Nacho Vidal

Mucha controversia provocó la invitación que le hizo el año pasado el socio Daniel Mendoza al reconocido actor porno Nacho Vidal, para que conociera el exclusivo club El Nogal. De hecho, mucha gente se quejó al punto de que se le abrió una investigación a Mendoza. Finalmente, el 2 de octubre de 2014, la junta directiva le comunicó a la secretaría que cualquier socio podía invitar al club a quien quisiera y que la decisión de investigar a Mendoza había sido revocada.

Mendoza, que en septiembre de 2014 envió un correo electrónico a los miembros de la junta directiva manifestándoles varias irregularidades alrededor de la muerte del empresario mexicano, tiempo después se fue lanza en ristre contra los exdirectivos Javier Pinilla, Jairo rubio y, en especial, contra Pedriam Fanian.