Piden a Peñalosa que se declare impedido para decidir sobre metro y TransMilenio

El concejal Manuel Sarmiento advirtió un conflicto de intereses del alcalde debido a su reciente vinculación con organizaciones que promueven sistemas masivos de buses.

El concejal Manuel Sarmiento (izquierda) y el alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa (derecha). /Twitter: @mjsarmientoa – El Espectador

Aduciendo un supuesto conflicto de intereses, el concejal Manuel Sarmiento (Polo Democrático) instó al alcalde Enrique Peñalosa a declararse impedido para participar en decisiones sobre TransMilenio, la primera línea del metro y demás sistemas férreos de la ciudad.

De acuerdo con el cabildante, el mandatario se encuentra incurso en un conflicto de intereses dada la 'colisión' que puede existir entre el beneficio general de la ciudad y el "interés particular de Peñalosa" por su relación con el Instituto para el Desarrollo de Políticas para el Transporte (ITDP por sus siglas en inglés).

El nombre del ITDP ha resonado con fuerza en Bogotá desde el 24 de enero, cuando el diseñador industrial y profesor Carlos Carrillo publicó en su blog una entrada titulada “Peñalosa y su trancón de intereses”. (Lea: ¿Otro alcalde para TransMilenio?)

Allí explica cómo el alcalde se dedicó hasta hace poco, como presidente de esa organización, a promover los sistemas tipo TransMilenio alrededor del mundo, algo que implicó, además de una retribución económica, abrirles “mercados a los mayores fabricantes de autobuses del mundo”, como Volvo y Scania, dos proveedores de vehículos del sistema bogotano.

Según sostuvo Sarmiento, hasta el pasado 8 de enero –ya siendo alcalde de la capital– Peñalosa figuraba como presidente de ITDP: “una organización que promueve sistemas tipo BRT (TransMilenio) por todo el mundo, que tiene el propósito de convencer a gobiernos nacionales y municipales para que se escojan estos por encima de los metros pesados”.

Por ello y en línea con el Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo, Sarmiento advierte que una de las causales de impedimento y de recusación es “que el funcionario haya sido dentro del año anterior a la toma de la posesión, directivo de una organización o de una asociación que tenga algún interés directo en la decisión que se vaya a adoptar por parte de ese funcionario”.

Por otro lado, el concejal se refirió a recientes declaraciones del gerente del metro de Bogotá, Andrés Escobar, sobre estudios realizados por la firma española Sener durante el mandato del exalcalde Samuel Moreno, en los que se dice que no había precisión si el sistema debía ser subterráneo o no. (Lea: Administración Peñalosa avaló estudios de la época de Samuel Moreno para primer tramo del metro)

“La semana pasada, el alcalde salió en un tono un poco de improvisación a decir que ya estaba listo el metro por la zona suroccidental y dando a entender que todo estaba listo para abrir licitación. Ese metro que propone, elevado, no tiene estudios técnicos y han incurrido en falsedades para defenderlo (…) el gerente del metro dice que el estudio de Sener no precisó si el metro debía ser subterráneo o no. ¡Falso! Ese estudio no solo identificó el trayecto del metro, también qué partes debían ser subterráneas (…) Sener señala que en suroccidente solo debe haber 800 metros de metro elevado, el resto es subterráneo, superficial y semienterrado”, agregó.

Peñalosa ha negado no solo conflictos de intereses de tipo legal, sino éticos, pero la discusión se mantiene si se miran otros frentes como el de sus financiadores. Justo el alcalde que debe presentar ante el Concejo una modificación del Plan de Ordenamiento Territorial (POT), que definirá los usos del suelo en la ciudad, fue financiado en buena medida por constructores.

Su campaña recibió casi $2.700 millones en donaciones. De esto, personas o empresas vinculadas a la construcción y a labores inmobiliarias le aportaron casi el 35%, seguido de empresas dedicadas al mercado de valores o servicios financieros (33%).

A pesar de que su cercanía con el sector privado es reconocida y no es, per sé, criticable, algunas de sus decisiones han generado suspicacia. Por ejemplo, el gerente del proyecto Metro, Andrés Escobar, designado en común acuerdo con el Gobierno Nacional, llegó a ese cargo desde la gerencia de la empresa constructora Pedro Gómez, que le donó a la campaña de Peñalosa $1 millón, de acuerdo con el reporte consignado en la página Cuentas Claras (www.cnecuentasclaras.com).

El pasado jueves, el alcalde de Bogotá rechazó una vez más que existan supuestos vínculos entre él y TransMilenio. Además, aseguró que su administración no descartará la construcción del metro con el fin de llevar a cabo el fortalecimiento y renovación del sistema, como afirman varios sectores de oposición a su gestión. (Lea: ‘‘Ni una rueda, ni un bus’’: Peñalosa asegura que no tiene ningún interés en TransMilenio)

“No tengo ningún interés, una rueda o un bus, ni absolutamente nada y si yo tuviera algo ya lo habrían sacado. Prácticamente ni siquiera sé quiénes son los operadores de TransMilenio, pero estoy convencido de que es un sistema importante y muy necesario. Vamos a hacer el metro pero TransMilenio seguirá siendo crucial y hay que ponerlo a funcionar bien”, indicó en diálogo con Caracol Radio el mandatario distrital.