Las ponencias se radicarán este martes

“Plan Marshall” y los reparos que tienen desde el Concejo

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El proyecto del Distrito, que busca la reactivación económica en Bogotá, vuelve a dar sus primeros pasos de debate en el Concejo. Sus ponentes cuentan qué debería permanecer y qué se debería eliminar del plan.

Por cuenta de la pandemia, la capital ha experimentado un significativo golpe financiero, el cual ha dejado el cierre de más del 30 % de los comercios formales; un desempleo que en agosto se situó en 20,5 % (Bogotá tiene más de 1’052.000 desocupados); una proyección de reducción de $1 billón en el recaudo tributario (de los $10,2 billones que esperaba recibir en 2020), y la estimación de una lenta recuperación económica, en los que la ciudad vivirá tres años “cuesta arriba”.

Para mitigar este complejo panorama, la administración de Claudia López le propuso al Concejo la implementación del “Plan Marshall”, una estrategia que incorpora alivios tributarios para unos comerciantes, incrementos para otros y una serie de incentivos para la formalización empresarial. Para su ejecución, este tiene un proyecto hermano: el cupo de endeudamiento, que busca aumentar el cupo hasta $10,79 billones, para llenar el hueco fiscal y la demanda de inversiones para la reactivación. Prácticamente, uno sin el otro no tienen sentido.

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El Espectador habló con los concejales ponentes del Plan Marshall. Se trata del cabildante del Partido Liberal Armando Gutiérrez (quien además es el coordinador), Diego Laserna (de Alianza Verde) y Jorge Luis Colmenares (del Centro Democrático). Cada uno manifestó los puntos que deberían permanecer y los que serían modificados o eliminados. El primero en hablar fue Colmenares, quien radicó ponencia negativa, algo que ya se veía venir por la serie de críticas que ha hecho esta semana mediante sus redes sociales.

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En su cuenta de Twitter, por ejemplo, hay expuesto una seguidilla de trinos en los que califica el proyecto como una reforma tributaria. En entrevista con este medio aseguró que uno de sus principales reparos es con la pretensión del Distrito de “congelar el predial solo en 2021, colocando un agravante de un aumento al tributo de hasta 450 %”.

El cabildante, en una columna de opinión, dijo: “Una vez denuncié semejante despropósito, la alcaldesa tuvo que echarse para atrás, no sin antes enviar a la horda mediática y a su secretario de Hacienda a trabajar en los medios para tildar de falso que pretendieran meterles la mano al bolsillo a millones de bogotanos. Pese a ello, logramos que se incluyera un parágrafo que asegura que no se subirán los prediales a los estratos 1, 2 y 3”.

Colmenares también ha propuesto que en 2021 haya exenciones en el predial para colegios inscritos en la Secretaría de Educación e Integración Social, y hasta 2022 para bares, restaurantes, teatros y lugares donde se practiquen deportes. Sumado a lo anterior, habría un 50 % de exención entre 2021 y 2025 para locales donde funcionen pequeñas y medianas empresas. “Buscaré eliminar el artículo que incrementa la tarifa del ICA en determinadas actividades, de las que no hay certeza si sus ingresos han aumentado o han bajado. La administración busca incluirles un impuesto que va en contravía de esa reactivación económica. Esto está generando más impuestos, en vez de ser una ayuda”, concluyó.

Por su parte, Laserna, quien radicará una ponencia positiva conjunta con Gutiérrez, destacó los incentivos para la formalización empresarial y la corresponsabilidad que tendría para saldar la deuda de casi $11 billones. Sin embargo, el cabildante también tiene reparos. Por un lado, rechaza que se le suba el ICA a la obra civil, ya que desde el cupo de endeudamiento se están apostando recursos para que este sector genere cientos de miles de empleos. “Eso es como acelerar y frenar al mismo tiempo”, dijo.

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Agregó que se logró precisar el impuesto para las plataformas de comercio electrónico, pues en el Concejo existía preocupación de que se pusiera a tributar a personas que lo único que tienen es un negocio electrónico para sobrevivir. El artículo quedó más explícito y serán las plataformas de domicilios las que tendrán que pagar más impuestos. “Aunque queremos pedir que se le baje un poco”, comentó.

Frente a esta iniciativa, Gutiérrez ha pedido que se brinde mayor claridad sobre cuáles serán las empresas objeto de ese tributo y que se establezca un mecanismo de clasificación de compañías, para que no se afecten los pequeños y medianos negocios que se dedican a esa actividad. “Creemos que la economía digital ha sido un mecanismo de reactivación y de producción de empleos en pandemia. Ha favorecido el distanciamiento social y eso hay que reconocerlo, no gravarlo”.

En materia de predial, Gutiérrez solicitó que el congelamiento nominal sea para predios que no superen los 150 salarios mínimos, con lo cual se estaría beneficiando a más de 1’400.000 contribuyentes. En cuanto al Impuesto de Industria y Comercio (ICA), ha expresado su preocupación en relación con el incremento que tendría la fabricación de productos farmacéuticos. “He pedido que se revise esto, porque podría representar un aumento en el precio final, en medio de una emergencia sanitaria”. Además que las empresas que tuvieron pérdidas de más del 50 % durante la pandemia puedan tener un descuento del 22 % en este tributo.

Gutiérrez apoya el incentivo a la formalización laboral, de la cual forman parte una serie de microcréditos para beneficiar a las empresas que hayan sido formalizadas este año. Para reforzar esa medida, pide que el beneficio cobije a las que tengan hasta cuatro años de estar formalizadas y que hubiesen reportado pérdidas de más del 20 % en la pandemia.

Políticamente, el norte de este proyecto sería más complejo que el del cupo de endeudamiento, ya que, como lo explicó Diego Laserna, el del préstamo que adquirirá la ciudad será la “zanahoria” que muchos concejales consideran necesaria para la ciudad, pero el del “Plan Marshall” será el “garrote” que despertará muchas críticas en el cabildo. Como sea, el desarrollo de una importante apuesta para el futuro económico de la ciudad ha quedado en manos de estos representantes de la ciudadanía.

Octubre, un mes clave para el futuro económico de Bogotá

El proyecto de aumento al cupo de endeudamiento no tiene sentido sin el “Plan Marshall”, y viceversa. El 28 de septiembre las ponentes del primero radicaron el escrito con su posición. Se espera que este martes los ponentes del segundo hagan lo propio.

Los debates de ambos están programados para mediados de octubre. El del aumento a la deuda arrancará el 15 de este mes en la Comisión de Hacienda, al igual que el de la reactivación económica, que iniciará el 12.

Se espera que para finales de octubre Bogotá sepa la decisión que tomó el cabildo. Los concejales ponentes consideran que su curso será satisfactorio, pues reconocen que buena parte de sus colegas saben la importancia de estas iniciativas distritales para la recuperación económica de la ciudad.

En un mes se definirá el norte económico de la capital, pues en los próximos años se adquiriría la deuda más grande de su historia, así como el desarrollo de importantes proyectos de construcción que aportarán cientos de miles de empleos.

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