Plazas Vega, una 'papa caliente' para Peñalosa

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El alcalde decidirá si retira o no, una placa que se instaló en el gobierno Petro y en la que se dice que el excoronel Luis Alfonso Plazas Vega es responsable de los hechos del Holocausto del Palacio de Justicia.

Para conmemorar los 450 años de la fundación de Bogotá, en 1988, el entonces alcalde Andrés Pastrana instaló en los muros del pasillo exterior del Palacio de Liévano 24 placas de granito en las que narraba la historia de la capital del país. En noviembre de 2012 y con el visto bueno del exalcalde Gustavo Petro, un grupo de familiares de las víctimas del Holocausto del Palacio de Justicia agregaron la placa número 25.

El hecho fue todo un logro para los familiares de los desaparecidos, quienes por años habían luchado por ubicar placas de este estilo en sectores representativos de la tragedia, para mantener a sus parientes vivos en la memoria de la ciudad. Su iniciativa no había tenido eco en administraciones pasadas. Sin embargo, Petro –un exsubversivo del M-19, la guerrilla responsable del asalto al Palacio– aprobó su instalación.

Tallado en piedra quedaron los nombres de los 11 desparecidos (siete empleados de la cafetería, tres visitantes ocasionales y una guerrillera del M-19). Y junto a sus nombres, también quedó que por estos hechos, considerados de lesa humanidad, la justicia colombiana había condenado al exgeneral Jesús Armando Arias Cabrales y al excoronel Luis Alfonso Plazas Vega.

Hasta ese momento, el monumento no mentía. Sin embargo, la decisión de la Corte Suprema de Justicia, de absolver al coronel (r) Plazas Vega, lo cambió todo. A mediados de enero pasado, la defensa del oficial anunció que iniciaría los trámites necesarios para que se retirara esa placa. De hecho, el mismo oficial se refirió al hecho y sostuvo que todo eso fue obra de un “guerrillero (que) utilizó (su) poder para destilar odio”.

Hoy, la petición del coronel (r) Plazas encuentra respaldo en la bancada del Centro Democrático, que se estrena en el Concejo de Bogotá. A través de una carta, el movimiento le pidió al alcalde Enrique Peñalosa remover esa placa del recinto, porque con ella se estaba mancillando el nombre de un inocente. “Una vez proferida la sentencia absolutoria del 16 de diciembre del año 2015 se hace ineludible su remoción, por contener aseveraciones que atentan contra el buen nombre de este oficial retirado”, señalada el movimiento.

Consultado por El Espectador, el concejal Daniel Palacios –autor de la iniciativa– explicó que incluso su bancada está dispuesta a que “sea corregida”, de manera que se omita el nombre de Plazas Vega, haciendo énfasis en que de ninguna manera se busca desconocer la memoria de las víctimas.

“El Centro Democrático no está desconociendo a las víctimas, ni su derecho a tener una remembranza o algo simbólico que recuerde lo que pasó, pero esto no implica que se deba dejar el nombre de alguien que ya fue declarado inocente (…) no se puede seguir maltratando el nombre, la honra de una persona y su familia, dejando en los anaqueles de la historia que fue responsable de los hechos”, sostuvo el cabildante.

Esta petición ha sido rechazada tajantemente por los familiares y los abogados de las víctimas del Palacio de Justicia, quienes consideran que es un desconocimiento a la memoria histórica y a los hechos ocurridos hace 30 años. Sin embargo, el concejal Palacios le aseguró a este diario que también se envió la misiva al nuevo director del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC), Mauricio Uribe, de cara a que sea evaluada la petición.

De no hacerse el retiro de la placa –advirtió en su momento la defensa de Plazas Vega – se presentaría una denuncia por los delitos de injuria y calumnia contra el exalcalde de Bogotá, Gustavo Petro. 

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