En plena temporada de lluvias, Distrito tiene fuera de servicio radar meteorológico que costó $3.000 millones

La Personería reveló que el Idiger adquirió un sofisticado equipo para el fortalecimiento de la gestión de riesgos y cambio climático. Sin embargo, no hay quién sepa cómo operarlo.

Personería Distrital

Torrenciales aguaceros, deslizamientos de tierra, inundaciones, colapso del alcantarillado y caos vehicular han sido solo algunos de los efectos la temporada de lluvias más fuerte del año que azota a Bogotá y la región. Precisamente, para prevenir emergencias por fenómenos climáticos, el Distrito adquirió en febrero pasado un radar meteorológico por casi $3.000 millones que, según denunció este miércoles la Personería, está fuera de servicio.

De acuerdo con el ente de control, se trata de un radar Doppler que fue recibido a satisfacción por el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (Idiger) y que, aunque funciona correctamente, no tiene quién lo opere. A ello, se suman irregularidades en el contrato dado que no había claridad sobre el sitio donde sería instalado y sobre la capacitación que recibiría el personal para su manejo.

“Uno de los primeros tropiezos fue la demora en definir el sitio de ubicación del radar, ante la ausencia de planeación y la escasa previsión del Idiger. El Instituto asignó al contratista obligaciones inherentes al Distrito, como la definición del lugar de instalación del radar; es más: tenía un estudio técnico en el que contempló unos sitios para ser colocado. Sin embargo, los análisis resultaron no ser óptimos, desvirtuando la tecnicidad de ellos. De esa forma, las demoras en decidir el sitio generaron dos prórrogas que el contratista asoció a situaciones ajenas a su labor”, denunció la Personería Distrital.

La entidad detalló que el aparato fue comprado para ayudar a prevenir emergencias por fenómenos climáticos, monitoreando en tiempo real la generación y desplazamiento de nubes, tormentas eléctricas y granizadas. Adicionalmente, permitiría hacer seguimiento a incendios forestales, apoyar el pronóstico del tiempo y verificar la dispersión de contaminantes atmosféricos. En resumen, dice la Personería, brindará información para tomar decisiones oportunas ante eventos adversos que afecten a los capitalinos.

Sin embargo, aunque el Idiger sostiene que el radar sí opera en la fase I (dicen que son tres), el contrato, ya liquidado, no establece ninguna fase, sino su puesta en servicio para beneficio de la ciudad, situación que aún no ha ocurrido.

“Aún después de liquidado el contrato, al parecer, el Instituto no tiene claridad sobre si el radar y todos sus elementos adquiridos están exentos del impuesto del IVA. El Idiger estableció que el contratista debía tramitar las exclusiones de IVA necesarias para el radar banda X y sus accesorios. No obstante, a pesar de que el Distrito canceló el 95% del valor del contrato, actualmente no se ha reintegrado el impuesto, por la adquisición de equipos exentos del gravamen”, agregó la Personería.

El informe del organismo de control señala que, en diciembre de 2015, el Distrito anunció la inauguración del centro de monitoreo de riesgos y cambio climático de Bogotá. Pese a que el radar fue instalado, no fue puesto en servicio como lo establece el contrato.

“Según las pruebas, el equipo funciona, pero no está en servicio y para hacerlo requiere calibrar y compatibilizar la información con otras entidades; aun así, fue recibido a satisfacción”, advirtió el organismo, agregando que el Idiger no cuenta con personal idóneo para el manejo, obtención, procesamiento y uso de la información obtenida del radar. “Si bien se contempló en las obligaciones del contratista la capacitación a funcionarios, no se evidencia en actas ni informes que se haya cumplido dicha obligación”, precisa.

La responsabilidad en el mantenimiento del radar es otro tema que inquieta al ente de control. A la fecha, explica la Personería, si bien el aparato está instalado, “no se sabe cada cuánto se debe hacer el mantenimiento y en caso de requerirse alguna reparación cuál es el procedimiento a seguir”.

Ante las inconsistencias y teniendo en cuenta que el Instituto liquidó el contrato en septiembre pasado sin poner el aparato en servicio, la Personería anunció que iniciará una actuación disciplinaria para determinar los responsables de estos hechos y remitirá copia a la Fiscalía General de la Nación. 

 

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