¿Policías y taxistas se unen para cazar a conductores de Uber?

Conversaciones radiales entre los taxistas revelan esta supuesta colaboración con algunos uniformados, que “no es gratis”.

AFP

Desde la aparición del servicio de transporte Uber en el país, los taxistas se han mostrado dispuestos a hacer lo que sea necesario para frenar esta competencia. Desde conductos legales hasta la utilización de vías de hecho, representadas en ataques a los carros que prestan este servicio, los conductores de servicio público no se han quedado quietos.

La más reciente estrategia que han adoptado parece ser la más efectiva, porque según ellos cuenta con una alianza informal con algunos uniformados para salir conjuntamente de cacería en los puntos claves donde se desarrolla esta nueva modalidad de transporte en Bogotá.

La carnada son los propios taxistas y los cazadores los policías, quienes informan a los primeros en dónde van a montar los retenes, para que éstos lleven a su presa hasta el lugar y se logre la retención de los vehículos particulares que se han atrevido a competir por los usuarios del transporte.

Según varias conversaciones entre los taxistas, obtenidas por El Espectador, la estrategia opera de la siguiente manera: éstos descargan la aplicación de Uber en teléfonos que compran específicamente para tal efecto. Por grupos se ubican en puntos estratégicos de Bogotá y comienzan masivamente a pedir servicios de Uber. Una vez llega el vehículo, el taxista “de incognito” le indica la ruta “más fácil” para llegar a su destino y que pasa por un retén de la Policía, que previamente ha sido acordado con el uniformado al mando.

Con esto han logrado la retención de al menos diez carros en una sola jornada, según datos proporcionados por conductores de Uber.

En los audios obtenidos, el coordinador de la maniobra les dice a los demás taxistas que esta es la manera más efectiva de lograr detener el crecimiento de Uber, gracias a que cuentan con el apoyo de un mayor de la Policía, quien hace parte del plan, pero les advierte que esa “colaboración” no es gratis.

El taxista revela que uno de los centros de operación de esta alianza es el aeropuerto El Dorado, a donde llegaron, tras su pedido carros de media y alta gama como Volkswagen Jetta, Renault Megane y BMW pertenecientes al servicio UberX, que es otra de las modalidades de Uber que consiste en que cualquier propietario de un vehículo de modelo 2008 en adelante pueda transportar pasajeros por la ciudad.

En otra de las grabaciones se infiere que la Policía da aviso a los taxistas sobre los operativos que va a realizar en los que, esta vez, los incognitos serían policías vestidos de civil. El hombre que envía la comunicación señala que habrá por lo menos 60 uniformados participando de estas acciones y que se concentran en Multiparques y Aguapanelas Internacional, ambos ubicados al norte de Bogotá y en donde se concentran actividades de ocio hasta altas horas de la madrugada.

En la conversación mencionan a un coronel Arnoldo Martínez, quien es el que supuestamente proporciona la información sobre los retenes y el plan en general para detener a los operadores de Uber.

El Coronel Arnoldo Martínez es el subcomandante de la Policía de Tránsito en Bogotá. El Espectador lo contactó para corroborar en primera instancia si hay de manera oficial algún tipo de operativos en contra de Uber y si de alguna forma existe colaboración entre las autoridades y el gremio de los taxistas. El oficial no hizo comentarios sobre ninguno de los interrogantes, argumentando que el vocero oficial para los medios de comunicación es el coronel Manuel Silva, quien no respondió a los llamados de este medio a pesar de que se dejaron mensajes de voz en su correo con el tema específico de la llamada.

Por tal motivo, no se pudo establecer si hay una estrategia conjunta de manera oficial entre la Policía y los taxistas de Bogotá.

La polémica por el servicio de Uber lleva meses y el Ministerio de Transporte ha advertido en reiteradas ocasiones que ningún particular puede prestar el servicio de transporte público sin el permiso adecuado –que implica cumplir una serie de requisitos y en el caso de los carros blancos tener un contrato de por medio- so pena de enfrentar las sanciones de ley.

Por otro lado la empresa Uber, que ya ha sido suspendida en otras partes del mundo, alega que lo suyo no es un servicio de transporte, sino una aplicación digital, por lo que como empresa no está infringiendo ninguna norma.

Ninguna autoridad, por lo menos de manera oficial, ha emitido alguna acción directa para impedir la prestación del servicio o la utilización de dicha aplicación en el país.