En el país se reportan 36 afectados

Pólvora, el coco de la Navidad

Con la Noche de las Velitas se inician las fiestas decembrinas y, con estas, los planes para controlar y evitar que se presenten casos de quemados. Aunque este mes en Bogotá la cifra continúa en cero, se declaró la alerta verde.

Archivo El Espectador

Sin terminar la primera semana de diciembre, en el país ya se cuentan 36 casos de quemados con pólvora, siendo Antioquia y Cauca los departamentos con el mayor número de registros (15 y 10 lesionados, respectivamente). En Bogotá y Cundinamarca, por fortuna, las cifras siguen en cero. No obstante, las entidades de salud están en alerta, ya que los primeros casos siempre se reportan en la celebración de la Noche de las Velitas.

Aunque han sido muchos los esfuerzos por controlar en el país este problema de las fiestas navideñas, las cifras de la última década han sido variables. Los años con el mayor número de quemados con pólvora fueron 2011, con 1.006 casos, y 2014, con 959. El año con la cifra más baja fue 2010, con 753.

Aunque Bogotá no reporta grandes cifras, sí hay una preocupación: entre 2015 y 2016 se presentó un aumento en el número de quemados, al pasar de 47 a 59 casos. Para evitar que ese incremento se vuelva tendencia, el Distrito activó un plan de emergencia y decretó la alerta verde en todos los hospitales de los sectores público y privado. “Esto significa que se deben tomar todas las medidas, como tener a disposición personal médico adicional, así como insumos y medicamentos para la atención de quemados”, explicó el secretario de Salud, Luis Gonzalo Morales.

Por su parte, el alcalde Enrique Peñalosa se comprometió a firmar un decreto para ratificar la prohibición del uso de la pólvora en la capital. Además, lanzó la campaña “Piense bien dónde pasará la Navidad”, con la que se busca concientizar a los padres sobre lo grave que puede resultar que un menor de edad manipule cualquier tipo de pólvora.

Otros quemados

Aunque el mal uso de juegos pirotécnicos concentra la atención de las autoridades, entre los puntos adicionales que preocupan a las entidades de salud está el aumento de los quemados por otras razones. Según el secretario González, ante la baja tasa de lesionados con pólvora, “ahora se empiezan a destacar las quemaduras con otros elementos como líquidos calientes o aceites; por contacto con fogones y estufas, y choques eléctricos”, casos que muchas veces se presentan por descuidar a los menores o por imprudencias.

Esto lo corrobora Patricia Gutiérrez, cirujana plástica líder del programa de excelencia de la unidad de quemados del Hospital Simón Bolívar, quien pide que, más allá de los quemados con pólvora, se tenga también en cuenta esta estadística. La médica, quien hace 31 años participa en la formulación de campañas de prevención, dice estar convencida de que la única forma de prevenir quemados en estas fechas es la educación.

“Colombia sorprende con su desobediencia. Esto no debería ser por ley, sino por cultura ciudadana, amor de padres y sentido de conservación. En el resto del año nadie necesita pólvora para ser feliz, pero hoy arranca en el país una locura hasta los primeros días de enero. Creo que falta educación y amor por la familia. Si uno quiere espectáculos de Navidad, busca un show como se hace en otros países”, indica Gutiérrez.

Pero como es inevitable que, a pesar de las campañas y a las multas, muchas personas usen pólvora y se presenten hechos lamentables en estas fiestas, la cirujana del Simón Bolívar recomienda a los familiares de los que resulten afectados no aplicar ningún tipo de tópicos o cremas en caso de sufrir una quemadura. La petición de los expertos es que acudan de inmediato a un hospital para que le den la atención que requiere.

Las campañas, las normas y el personal de salud... todo está listo para enfrentar la principal temporada de quemados en el país. No obstante, sólo falta algo: aumento en la conciencia, la responsabilidad y el compromiso de los bogotanos para minimizar al máximo la cantidad de quemados en 2017 y evitar hechos que lamentar.

Recomendaciones

- Evite la venta, fabricación, almacenamiento, transporte y manipulación de pólvora, por consiguiente, evite que los niños la usen.

- Aunque no es prohibida su comercialización, sí lo es su venta a menores y personas en estado de embriaguez o bajo sustancias psicoactivas.

- En caso de usar elementos de pirotecnia, debe hacerlo a una distancia mínima de 300 metros de hospitales, estaciones de gasolina y sitios donde haya aglomeraciones.

- Además, tenga cerca un recipiente con agua para mojar los objetos luego de su uso, ya que los residuos pueden generar incendios o explosiones que pueden causar lesiones auditivas, quemaduras, amputaciones o intoxicaciones. 

- No utilice elementos con daños, alterados, vencidos o que presenten algún tipo de irregularidad.

- No los porte en los bolsillos, ni los almacene en envases de vidrio y lave sus manos luego de manipularlos para evitar consumirlos.