Presos de La Picota denuncian nuevos problemas de higiene y salud en los patios

Desde el patio de extraditables aseguran que tienen pésimas condiciones sanitarias, falta de medicinas, agua y comida. El Inpec dice que la situación está bajo control, pero familiares de los presos dudan de dicha solución.

Referencia - Archivo El Espectador.

Cañerías tapadas, ausencia de médicos, hacinamiento total y falta de agua y comida. Ese es el panorama que, según varios reclusos, hay por estos días en la cárcel La Picota. La situación ya se presentó durante diciembre en el patio 15 y, de acuerdo con una serie de videos que han difundido los prisioneros, de nuevo están entre condiciones que atentan contra sus derechos humanos. Esta vez, las denuncias provienen desde el patio de extraditables, en el que se presentan problemas con el higiene y la salud de los reos.

Según las denuncias difundidas en videos desde La Picota, algunos presos incluso optaron por pasarse a otro patio para tener un lugar donde hacer sus necesidades, y como no los encontraron al hacer el conteo fueron llevados a un calabozo. “No se explica por qué no sucede nada. La higiene empeora y él me dice que, literalmente, es una sola mierda estar allá. No hay derechos humanos y hay un señor de avanzada edad muy muy enfermo al que no atienden”, contó a este diario el familiar de uno de los reclusos.

No es el único problema que tienen los reclusos del pabellón 12 de La Picota. Según la esposa de otro de los internos, también han tenido problemas con las visitas, a las que ahora les pusieron una especie de “pico y placa”. Es decir, mientras antes podían visitarlos cada ocho días, de unos meses para acá cambiaron las condiciones y solo pueden ir cada quince días, alternándose con las visitas de sus otros compañeros de patio.

Aunque la situación en el pabellón de los extraditables se viene presentando hace algunos días, el Inpec asegura que el problema solo ocurrió en la noche del miércoles 8 de agosto, y todo se solucionó tras una reunión con el director del penal, quien recibió las peticiones de los reclusos. “Hoy ya está todo en orden”, asegura el Inpec. No obstante, para los familiares de los internos esto es mentira y la situación, por el contrario, empeora.

“Ellos están bajo custodia, pero no están pagando ningún delito en Colombia, y si fuera así no tienen por qué vulnerar sus derechos. Hay personas enfermas y ni siquiera medicamentos les dejan entrar. Dice el director que todo está bajo control, pero es mentira. Nosotras hablamos con nuestros esposos y dicen que la situación sigue igual, y empeorando”, aseguró la allegada. “Yo acabo de hablar con él y me cuenta que todo sigue igual, que las cañerías están peor y que trasladaron de cárcel a unos venezolanos y otros americanos por haber dormido en otro patio”, relató otra familiar.

A mediados de diciembre del año pasado, los presos de La Picota denunciaron que por varios días estuvieron sin agua. Los reclusos estuvieron en cuarentena debido a un brote que se extendió en el penal.  Además de los malos olores y la imposibilidad de descargar las cisternas o de llevar agua hasta estos lugares, muchos de los reclusos optaron por hacer sus necesidades fuera de los baños.

La situación llevó a un recluso a interponer una acción popular en contra del Inpec, la Unidad de Servicios Penitenciarios, la Secretaría de Salud y La Picota, entre otras entidades, al considerar que vulneraron los derechos a la salud y el ambiente sano de la población privada de la libertad.

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