¿Presupuesto por decreto?

Distrito dice que esta opción sería la última opción, pero aún no hay consenso a favor de la iniciativa. Uno de los requisitos que exigen los concejales, como Liliana Guaquetá, es que no se cambie el destino del cupo de endeudamiento.

La principal meta del alcalde Gustavo Petro es invertir $2,4 billones del presupuesto de 2015 en el metro de la ciudad. / Luis Ángel - El Espectador

Todo indica que el presupuesto por $17,2 billones que la administración de Gustavo Petro sometió a aprobación del Concejo terminará siendo decretado por el alcalde. El proyecto llega hoy a la votación en primer debate sin un consenso a su favor y tampoco está claro si el Distrito aceptará ciertos cambios como no destinar parte del cupo de endeudamiento a la construcción del metro de Bogotá, el plan más ambicioso incluido en los recursos de 2015. Así, el camino más probable parece ser el decreto.

Aunque el martes pasado debía haberse cumplido la votación en la Comisión de Hacienda, el Concejo tuvo que suspenderla luego de que se conoció que el concejal Diego García (de la Alianza Verde y miembro de esta Comisión) había manifestado un impedimento para votar. Este hecho enredó el trámite a último momento y sólo hasta ayer se resolvió el caso del cabildante, rechazando la solicitud.

En un documento dirigido por García desde el 25 de noviembre al presidente del cabildo, Miguel Uribe Turbay, se señala que tiene familiares en cuarto grado de consanguinidad incluidos en un grupo de beneficiarios de la indemnización que el Distrito debe pagar por el derrumbe del relleno sanitario Doña Juana.

El problema fue que aunque la carta había sido conocida por Uribe y la Secretaría General del Concejo la publicó en la red el pasado viernes 28 de noviembre, el impedimento no se resolvió en una sesión plenaria. Sólo hasta la tarde del martes los cabildantes recibieron la carta impresa que señalaba el impedimento del concejal de la Alianza Verde.

Quienes criticaron a García le reprocharon que en ninguna de las sesiones anteriores de debate al presupuesto hubiera manifestado este inconveniente. De hecho, su propia bancada se molestó porque tampoco se los había expresado, pese a que el mismo martes hubo una reunión previa a la votación que se iba a cumplir.

La plenaria, para discutir el impedimento, la debía agendar el presidente del Concejo. Sin embargo, Turbay dijo a El Espectador que “quien debía haber pedido una sesión plenaria para resolver el tema era el propio concejal. No hubo información ni de él ni de la Comisión de Hacienda. Este año me ha tocado citar a sesión para discutir cuatro impedimentos y siempre me han solicitado la plenaria. Esta vez nadie me dijo nada”.

Anoche, la plenaria del Concejo resolvió rechazar el controversial impedimento, que puso a pelear a más de uno, con una votación de 21 en contra y 9 a favor. Según los concejales, el impedimento lo conocieron de forma extemporánea. Sin embargo, dejaron en manos del propio García la decisión de asistir o no a la sesión de la comisión.

Aunque algunos consideraron que hubo un interés político detrás de la polémica por el impedimento, para otros la situación no afectó el trámite del proyecto. La concejal María Victoria Vargas considera que no pasó nada debido a que el proyecto está en los tiempos para que se cumpla la votación en primer debate, pues hay plazo hasta el 9 de diciembre. En cuanto a la posibilidad de un presunto sabotaje al Distrito, Vargas explica que de cualquier forma si el proyecto se archiva por vencimiento de términos, o si es negado, entra a regir el presupuesto presentado por el alcalde Petro. Es decir, el Distrito sigue con los $17,2 billones que pretende usar en 2015.

Uno de los puntos más debatidos en este proyecto es el futuro de los cupos de endeudamiento por $3,2 billones. La concejal Liliana Guaquetá de Diago (ponente de la iniciativa) pidió que el Distrito no cambie el destino de este dinero. Petro quiere invertirlo en el metro, con lo que quedaría en el limbo el Transmilenio por la avenida Boyacá. Así que en caso de que la Comisión votara a favor del proyecto con este requisito, es incierto si la administración aceptará el ajuste y en cambio optará por decretarlo. Ricardo Bonilla, secretario de Hacienda, señala que esta sería la última opción.

Quedarse sin el cupo sería un escenario difícil para el Distrito, pues tiene una necesidad creciente de recursos para el Sistema Integrado de Transporte Público y que de hecho ha tenido que hacer varios recortes. La concejal María Fernanda Rojas reclamó que se hubiera reducido el dinero para la promoción de la bicicleta y que incluso la ciclovía tenga una baja de casi $7 mil millones.

También la Contraloría dijo este martes que el presupuesto está desfinanciado en $2,5 billones. El ente explica que el Distrito propone invertir unos $400 mil millones provenientes de la modernización de impuestos, un plan que aún no está listo, pues no ha sido aprobado por el Concejo.

 

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