Procuraduría pide “adecuación urgente” de planta de tratamiento de Doña Juana

El Ministerio Público instó a la UAESP y al CGR Doña Juana (operador del relleno) a atender las graves fallas estructurales de la Planta de Tratamiento de Lixiviados.

Daniel Gómez

Advirtiendo una degradación ambiental de “enormes proporciones”, la Procuraduría General de la Nación instó este viernes al Distrito y al Centro de Gerenciamiento de Residuos (CGR) Doña Juana a adecuar y subsanar “las graves fallas estructurales” que presenta la Planta de Tratamiento de Lixiviados del relleno, encargada de dar manejo a los líquidos que escurren de las basuras.

Según el Ministerio Público, es necesario ejecutar todos los proyectos, obras y actividades que permitan adecuar oportunamente el sistema, y en caso de no poder realizarlo, solicitó construir una planta que cumpla con las normas de vertimiento y que pueda mejorar la calidad del agua que es descargada al río Tunjuelo. (Lea: Con reciclaje, en dos años Bogotá podría comprar a Neymar)

“La Procuraduría realiza seguimiento a las graves afectaciones ambientales de la operación del relleno, a partir de lo cual pudo establecer que actualmente se presentan dos grandes problemas. Por una parte, afectaciones ambientales asociadas a la planta y por la otra, el incremento de vectores (caninos, roedores y moscas), como consecuencia de áreas descubiertas a la intemperie y exposición directa de residuos, en porcentajes superiores a los establecidos en el Plan de Manejo Ambiental”, aseguró el ente de control.

De acuerdo con el organismo, aunque están en marcha ciertas obras para controlar las fallas estructurales y grietas de los reactores biológicos de la planta, no son suficientes para solucionar la crisis. En ese sentido, insta a la UAESP (Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos) y al operador del relleno sanitario a destinar “con carácter urgente” las modificaciones presupuestales a que haya lugar. (Lea: Los pecados del relleno Doña Juana)

“(Se debe) priorizar la inversión tendiente a garantizar los derechos fundamentales y colectivos a la existencia del equilibrio ecológico de la región, manejo y aprovechamiento racional de los recursos naturales y su desarrollo sostenible”, sostiene la Procuraduría.

Adicionalmente, el ente de control les pide a ambas partes gestionar ante la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) el permiso de vertimiento de los lixiviados que genera la operación del relleno, teniendo en cuenta que la autorización inicialmente presentada fue negada. (Lea: 20 años de una tragedia que no se supera)

“Si bien el CGR Doña Juana es el operador del relleno, producto de un contrato de concesión, dicha persona jurídica de derecho privado no es el titular del licenciamiento ambiental, ni es la empresa que ha solicitado el correspondiente permiso de vertimientos”, agrega la Procuraduría.