Promotores de llegada de buses limpios a TM buscan modificar licitación con acciones populares

Este viernes se vence el plazo para incluir adendas a los pliegos de la licitación para renovar la flota del sistema. Aunque el Distrito aumentó el puntaje para buses eléctricos o a gas, los impulsores de las energías limpias en los buses afirman que no son suficientes y ahora empezaron una estrategia jurídica.

La licitación busca traer a la ciudad 1.383 nuevos buses a la ciudad: 927 serán biarticulados y 456 articulados.Archivo particular.

A finales de 2017 se anunció el inicio del proceso licitatorio para adquirir una nueva flota de buses de Transmilenio (TM) para las Fases I y II del sistema y, simultáneamente, arrancó una cruzada desde diversos sectores para exigir que se aproveche la licitación para renovar a profundidad los articulados del sistema. Académicos, ambientalistas, concejales, congresistas y entes de control se han involucrado en el proceso, exigiendo que de los 1.383 buses que llegarán, por lo menos una parte sean vehículos eléctricos, híbridos o a gas, y así empezar a dejar atrás el combustible diésel que utilizan los articulados desde que inició el sistema, en el 2000.

En diferentes escenarios, los interesados en la renovación de la flota le pidieron al Distrito que incluyera en la licitación un mínimo de buses con tecnologías limpias. Fue tal la presión que TM anunció en abril un aumento en el puntaje por este concepto en los prepliegos la licitación. Antes de los múltiples llamados TM esperaba otorgar 50 puntos a los oferentes de buses limpios; después del revuelo, decidieron aumentarlo a 200 en los pliegos definitivos.

Así quedó zanjada la discusión. O eso pareció. A pocos días del plazo para incluir adendas en los pliegos definitivos, la agremiación de vehículos eléctricos hizo pública una carta con la que anunciaron que prácticamente están descartados para participar, debido a la fórmula establecida en los pliegos del proceso. 

(Reparos a licitación de Transmilenio van más allá del debate ambiental)

Y mientras se daba ese tira y afloje, los activistas de los buses limpios iniciaron otra lucha, esta vez ante la justicia. Mediante acciones populares y demandas, los interesados en que se dé la renovación de buses buscarán que efectivamente se aproveche este proceso licitatorio para iniciar el recambio de tecnologías de los articulados y biarticulados de Bogotá. La primera de esas acciones fue recibida por el juzgado 28 administrativo oral del Circuito de Bogotá, y básicamente busca que se puedan modificar los términos de la licitación para incluir un número mínimo de buses eléctricos o a gas.

(Las alternativas para renovar la flota de Transmilenio)

Tras aceptar la acción popular, el juzgado le solicitó formalmente a las entidades distritales que adelantan el proceso licitatorio entregar un documento que dé cuenta de cómo se encuentran actualmente no solo los articulados de TM, sino también los buses azules del SITP.

El informe que debe entregar Transmilenio y las secretarías de Movilidad, Salud y Ambiente, debe especificar cómo están esos buses, cuántos hay, cuántos salen de circulación y cuántos se encuentran en mantenimiento, cómo impactan la calidad del aire de la ciudad, entre otros aspectos.

Transmilenio, por petición del juzgado, también deberá elaborar y remitir un informe que evidencia el estado del proceso licitatorio y qué condiciones incluye para una adecuada implementación de buses con energías limpias.

 

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