Proponen que colados en TransMilenio paguen con horas de trabajo comunitario

La propuesta se hizo desde el Concejo de Bogotá.

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A través del proyecto 119 de 2015 de autoría del concejal Javier Palacio Mejía, el Concejo de Bogotá propone la creación de un grupo especial integrado por personal de la policía y funcionarios de Transmilenio para detectar en todas las troncales los más de 60 mil colados diarios que tiene el sistema.

El proyecto propone que dichos infractores de las normas de convivencia contempladas por el código de policía sean sancionados con un determinado número de horas de trabajo comunitario en parques, estaciones del sistema, escuelas, jardines, rondas de ríos y humedales.

Adicionalmente, estas personas deberán asistir a charlas de cultura ciudadana para que se concienticen que su reprochable actitud pone en riesgo su vida y la de lo demás usuarios del sistema.

Hay que dejar claro que colarse en Transmilenio es una contravención y no un delito por eso no puede haber cárcel para los colados.

El pasado miércoles comenzaron a funcionar las puertas ‘anticolados’ que instaló el Distrito para reducir los índices de accidentalidad, robos y por supuesto que las personas no eludan el pago del pasaje.

La prueba piloto tuvo lugar en la calle 57, lo que generó entre algunas personas sorpresa y apoyo a la medida. El costo invertido por cada puerta asciende a los $4.300.000.

Las autoridades han hecho énfasis en que esperaran 10 días para verificar los resultados de esta tecnología en estaciones como la Calle 63, la Avenida Jiménez, Pradera y 40 sur entre otras, que son consideradas puntos críticos.

Algunos de los usuarios en diálogo con El Espectador se mostraron complacidos con la medida; “muchos de los que se meten a las estaciones son personas que van a robar, a ver si baja con la medida tanto ladronerío que está azotando a la Caracas”, señaló Rubiela.

Sergio París, gerente de Transmilenio, ha explicado que “se trata de unas puertas mucho más fuertes”, además, indicó que las puertas que operan actualmente las abre el conductor del vehículo cuando va a detenerse en la estación; sin embargo, las nuevas contarán con un sensor, que en caso de fallar, serán activadas con un control remoto. Dicho control, precisó París, será operado por un funcionario de TransMilenio en cada de una de las estaciones.