La puja por el negocio de la muerte

El gremio de este sector privado asegura que el plan de la administración está congelando su expansión. Distrito asegura que el plan busca el manejo adecuado en este segmento y no la competencia.

El moderno cementerio Serafín, ubicado en el barrio El Mochuelo, localidad de Ciudad Bolívar, en la avenida calle 71 Sur. / Archivo El Espectador

El proyecto de la administración para transformar el modelo de atención en los cuatro cementerios distritales y hacer que los más pobres puedan encontrar en estos lugares desde salas de velación para el funeral de su ser querido hasta oficinas para trámites legales y adecuación de recintos para inhumación, ha generado la resistencia de los gremios privados dedicados a estos servicios. El Comité Funerario de Bogotá de Fenalco asegura que, debido a esta política, la administración local ha frenado su expansión y con ello “quiere enterrar al sector funerario”.

El plan de centralizar los servicios funerarios de los cuatro cementerios del Distrito y expandir estos camposantos para atender a la población vulnerable de la ciudad con precios más bajos que los del mercado tradicional comenzó hace cuatro años con la estrategia llamada Plan Maestro de Cementerios y Servicios Funerarios (Pmcsf), determinado por medio del decreto 313 del 15 de agosto de 2006.

Una de las iniciativas más controversiales de este plan comenzó en 2009 con la ampliación del Cementerio del Norte (ubicado en la calle 68 con carrera 36, en la localidad de Barrios Unidos). El proyecto tuvo el rechazo de la comunidad e incluso algunos de los propietarios de los 24 predios requeridos para la obra se negaron a venderlos a la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp).

Hace dos meses el Movimiento MIRA denunció que el Distrito no tiene estudios técnicos, jurídicos, económicos y de movilidad ni análisis de vulnerabilidad para el proyecto. La Uaesp, sin embargo, dijo que la ampliación seguía en marcha y que estaba en diálogos con los residentes de la zona.

Ahora lo que preocupa al sector funerario de la capital es la apuesta de la administración de invertir $38.000 millones en la construcción de 32 salas de velación. Precisamente hoy se cerrará en la Uaesp la licitación para la concesión de los cementerios distritales de la capital y sus servicios funerarios.

“No entendemos cómo la administración distrital insiste en esa inversión en vez de aprovechar la infraestructura que tenemos disponible con 240 salas de velación y 46 mesas de preparación de cuerpos para atender a los 93 fallecidos diarios que se presentan en la capital. Nuestra oferta es que haya alianzas estratégicas con el gremio”, dice Armando Franco, miembro de la junta directiva de Fenalco y vicepresidente del Comité Nacional del Sector Funerario.

Franco explica que de las 33.718 personas que murieron en 2012 unas 12.812 fueron enterradas en los cementerios distritales, pero solamente el 1,5% de estos casos fueron solicitados directamente al Distrito, mientras que el porcentaje restante fue remitido por medio de las compañías de previsión que ofrecen planes completos de atención exequial y son privadas.

Otro de los malestares del gremio radica en que la Uaesp es la entidad que emite el concepto de funcionamiento sanitario de un cementerio o de las salas de velación, de manera que las funerarias que han intentado ampliar sus servicios no han podido hacerlo, por el contraste de esta intención con los planes del Distrito, según explica Franco.

La administración ha defendido su proyecto argumentando que uno de los propósitos es reducir los impactos negativos ambientales, urbanos e higiénicos de los camposantos y promover el acceso de los ciudadanos a servicios de menor costo. Una vocera de la Uaesp, que prefirió la reserva de su nombre, explicó que el plan trata de garantizar el adecuado manejo de los servicios funerarios.

La vocera de la Uaesp indica que la oferta pública en el servicio funerario en ningún momento afectará la privada, pues de hecho, son complementarias. “Lo único cierto es que tenemos documentos desarrollados de manera técnica. Esto no es nuevo viene de estudios previos y consultorías”.

En todo caso, el Distrito está firme en su idea de proveer servicios funerarios al total de la población de estratos 0 a 2, en un negocio que mueve al año el 0,12% del PIB del país, con unos $550.000 millones producto de los servicios en 675 funerarias, 750 cementerios, 69 parques cementerios y 42 compañías de previsión.

 

 

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