Puntos claves para la ciudad en Plan de Desarrollo de Santos

La administración le propone al Gobierno que le permita desarrollar un proyecto piloto para el desmonte del sistema de estratos.

Una de las propuestas del Distrito al Gobierno es que sean las capitales las que diseñen los instrumentos de habilitación del suelo para construir VIP y VIS. / Archivo

El Gobierno se prepara para la discusión del Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2014-2018, “Todos por un nuevo país”, la cual se llevará a cabo a partir del 11 de febrero en el Congreso, y en esa hoja de ruta hay varios puntos que le interesan a la administración de Bogotá, ya que sin duda impactarán en los proyectos de la actual y de la siguiente alcaldía de la capital.

Mientras el Gobierno consolida el articulado del plan, la administración de Gustavo Petro le ha sugerido incluir algunas propuestas que considera vitales para lo que resta de mandato, pues le permitirían desarrollar, o al menos dejar en marcha, algunos planes de su gobierno, como el desmonte del sistema de estratos o el de financiar proyectos de transporte como el metro por medio de obras alrededor de sus estaciones.

Según Gerardo Ardila, secretario de Planeación Distrital, a esta propuesta se suma otro tema crucial que se debería incluir en el PND: el reconocimiento como órgano de la Región Administrativa y de Planificación Especial (RAPE), que integra a Bogotá, Cundinamarca, Boyacá, Meta y Tolima, de modo que pueda obtener parte de los recursos de regalías.

- Planes de la capital

Desde que comenzó la administración Petro se ventiló la idea de eliminar el sistema de estratos, que en teoría se creó como un mecanismo para asignar subsidios en los servicios públicos a la población más vulnerable. Ardila asegura que el esquema “ya no cumple con su función y, por el contrario, ha contribuido a separar la ciudad en zonas y generar exclusión social”. La administración distrital busca implementar una forma distinta para otorgar subsidios. “Queremos que Bogotá sea una especie de plan piloto en el desmonte de la estratificación, donde probemos cómo se haría. Tenemos información suficiente para hacerlo y estamos terminando la más reciente encuesta multipropósito, que nos dará opciones”, explica Ardila.

Como lo ha contado El Espectador, el lío con el desmonte de la estratificación es que el Gobierno tendría que modificar la Ley 142 de Servicios Públicos. De ahí la necesidad de que Planeación Nacional incluya alguna iniciativa en su Plan de Desarrollo que le deje algún camino a Bogotá en este sentido.

Una de las opciones, dice Jorge Iván González, economista y asesor del Distrito, es que el Gobierno exceptúe a la ciudad de la Ley de Servicios Públicos, con la posibilidad de que empiece su proyecto piloto. La segunda alternativa, según logró establecer este diario, sería comenzar la discusión de un nuevo estatuto nacional de subsidios, propuesta que Planeación Nacional lideraría hacia junio de 2015.

Respecto al transporte, el Distrito está convencido de que para desarrollar este tipo de infraestructura se deben realizar actividades paralelas que contribuyan con su financiación y operación, o combinar usos de suelo, de manera que, por ejemplo, se edifique vivienda o comercio alrededor. Esto permitiría un desarrollo urbano integral en una ciudad donde es escaso el suelo. Por ello, el Distrito propone que el Plan Nacional de Desarrollo incluya artículos que apunten en esta dirección. En varias ocasiones, la administración ha expresado que le interesaría seguir esta forma de desarrollo urbano integral en la construcción del metro, debido a su enorme costo de $15 billones.

En cuanto a vivienda, Planeación Distrital le propuso al Gobierno que sean las ciudades capitales las que formulen y diseñen los instrumentos para habilitar el suelo y que además puedan decidir dónde localizar los proyectos de vivienda de interés social (VIS) y de interés prioritario (VIP), tanto en las zonas urbanas como en las de expansión.

El antecedente de este punto radica en que en 2013 el Ministerio de Vivienda expidió un decreto con las reglas sobre cómo y dónde se debían construir las VIS y VIP en el país. De hecho, dictó disposiciones según las cuales la vivienda de interés prioritario se construirá exclusivamente en suelo con tratamiento de desarrollo, es decir, que no haya sido urbanizado y se encuentre en la periferia de la ciudad, y que la vivienda de interés social se construirá en áreas urbanizadas que puedan ser renovadas.

Aunque en su momento el ministerio negó que el decreto tuviera la intención de excluir la VIP de los proyectos de renovación urbana y mandar a los pobres a los extramuros, esta fue una de las principales diferencias entre el gobierno local y el nacional en el largo capítulo de choques por el enfoque sobre la vivienda. Para muchos, dicho decreto fue tomado como una respuesta de la Nación a las medidas que estaba tomando el Distrito de imponer obligaciones a los constructores.

Por ahora, las propuestas del Distrito ya están en manos del Gobierno Nacional, que en las próximas semanas tendrá que definir si atiende o no las peticiones planteadas por la actual administración y las incluye en los artículos del PND.