Puntos a favor y en contra de que las Alcaldías Locales tapen los huecos de grandes vías

Las Alcaldías Locales se encargarán de esta tarea, que hasta el momento realiza el IDU. Debate acerca de efectividad de la medida.

Como lo contó este martes El Espectador en su edición digital, el Distrito está a punto de aprobar una nueva medida para reparar las vías de la ciudad: que las Alcaldías Locales se encarguen de tapar los huecos de las grandes vías. Una tarea que hasta ahora ejecutaba el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), mientras que las alcaldías sólo se encargaban de la malla vial local, es decir, las de sus barrios.
 
El decreto que señala esta orden está siendo estudiado en estos momentos en la Alcaldía. Así, permitiría que los recursos de los Fondos de Desarrollo Local, que manejan las Alcaldías locales, pasen a financiar también  el arreglo de la malla vial arterial, que incluye grandes avenidas como la Caracas (sin incluir los carriles de Transmilenio, porque éstos se consideran malla vial troncal).  Se trataría de reparaciones superficiales y temporales para prevenir accidentalidad vial. Hasta ahora la entidad que se ha encargado del arreglo de las vías arteriales es el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU).
 
Se sabe que el Distrito tomó la decisión especialmente porque hay pocos recursos para tapar los huecos. En total las entidades encargadas del tema manejan unos $450 mil millones al año, cuando en realidad la suma que necesitaría en este preciso momento Bogotá para arreglar todas sus calles y avenidas son $11,7 billones. 
 
El cara y sello de la medida…
 
Los pros según la concejal María Fernanda Rojas:
 
Para la concejal María Fernanda Rojas, quien fue directora del IDU los dos primeros años de la administración Petro, la nueva medida parte de una lógica que es tener más recursos para el arreglo de las grandes vías de la ciudad. “El IDU tiene muy pocos recursos para malla vial porque además tiene obligación de hacer el mantenimiento de las vías del SITP, con unos $100 mil millones. Mientras que las Alcaldías Locales tienen el triple”.
 
Efectivamente, según cifras del IDU, esta entidad maneja unos $108 mil millones para el arreglo de las calles de la capital, pero incluyendo temas de espacio público. Pero en realidad sólo para la malla vial arterial, que es la que empezarían a reparar las Alcaldías, al IDU le quedan alrededor de $45 mil millones. Lo que muestra que los recursos sí se quedan cortos si se tiene en cuenta que reparar todas las calles y avenidas requiere de $11,7 billones.
 
Rojas considera que es razonable la decisión del Distrito en cuanto al tema del dinero. “La gente lo que necesita es respuestas. La gente no necesita saber si es el IDU, la Alcaldía Local o la UMV la que tapa el hueco. Cómo se organiza el estado para hacer eso es otro punto y claro que hay que hacerlo bien”, dijo. La concejal agregó que para cumplir su nueva función las alcaldías deben reforzar su capacidad técnica y por ejemplo, recibir asesoría de la Secretaría de Gobierno en materia de contratación.
 
Y los contra, según la concejal Clara Lucía Sandoval:
 
Pero desde la otra orilla, la concejal Clara Lucía Sandoval señala que es “irresponsable” la nueva estrategia del Distrito porque si actualmente los alcaldes locales no han podido solucionar los problemas de la malla vial de su localidad, mucho menos podrán hacerlo con la malla principal de la ciudad.
 
“Es inconcebible cómo Gustavo Petro había quitado la competencia de reparar y mantener la malla vial local a los alcaldes locales concentrándola en la Secretaría de Gobierno, para luego devolvérsela y como si fuera poco, ahora amplía estas competencias extendiéndolas a la malla vial arterial. Esta administración lleva más de tres años poniéndose de acuerdo, mientras la malla vial de la ciudad está cada vez peor”, afirmó.
 
Clara Lucía Sandoval, que ha sido opositora de la administración Petro resalta también que si eI IDU ha podido arreglar las vías  principales y en especial, por las que transita el transporte público de la ciudad, es posible que tampoco logren hacerlo las alcaldías locales, debido a que no tienen la capacidad técnica y financiera necesaria.
 
Sandoval recuerda que en su momento el fallecido exsecretario de Gobierno Guillermo Asprilla afirmó que “las alcaldías locales, las JAL y los Fondos de Desarrollo locales no contaban con el personal técnico necesario para asumir la supervisión, dirección y coordinación de una labor tan compleja (…)”.
 
Las dudas que quedan…
 
Es claro que las Alcaldías no están acostumbradas a este tipo de contratos e intervenciones y no es claro cuál es el esquema que seguirán para cumplir con su nueva tarea. Podrían hacer licitaciones (que toman bastante tiempo: mínimo seis meses, con suerte) o hacer convenios con la Unidad de Mantenimiento Vial, que ya tiene bastantes líos con la máquina tapahuecos y su difícil meta de cumplir con el reparcheo de 220 mil huecos, de los cuales sólo llevan unos 8 mil.
 
Algunos temen que de nuevo la administración le apueste a una estrategia cuyo proceso genera bastantes procesos institucionales y administrativos, en los que va pasando el tiempo mientras que las calles siguen empeorando. Una controversia similar se vivió con el convenio 1292, con el que al comenzar la Alcaldía el Distrito quiso manejar directamente los recursos de la malla vial local, que hasta ese momento manejaban los alcaldes locales. Finalmente el dinero tuvo que ser devuelto a las Alcaldías y el contrato no ha sido terminado aún, aunque el plazo inicial se vencía en diciembre de 2014.