En promedio, cada 40 segundos se impone un comparendo

¿Qué debe hacer si le imponen una multa de tránsito?

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Para muchos ciudadanos, la diligencia no termina con el pago de la sanción: cada vez son más los casos de errores insólitos, embargos e incluso injusticias, que implican más trámites y filas a la espera de una solución.

A nadie le gusta que le impongan un comparendo de tránsito y menos si considera que es por una circunstancia injusta o arbitraria; pero más molesto es descubrir ser el titular de una sanción por errores de procedimiento o fallas de las autoridades. Todas estas situaciones terminan por someter a la gente a largos trámites para salir del problema.

Según datos de la administración distrital, en 2018 se impusieron en Bogotá 746.446 comparendos; es decir, uno cada cuarenta segundos. La Policía de Tránsito señala que la mayoría fueron por estacionar en espacios prohibidos (el año pasado fueron 232.490), seguido de transitar por sitios prohibidos o en pico y placa, no realizar la revisión tecnicomecánica, conducir moto sin observar las normas y no acatar las señales de tránsito.

No obstante, 9.024 de ellos fueron impugnados. Basta con visitar el Súper CADE de la calle 13 con carrera 37, donde la Secretaría de Movilidad atiende las quejas de la ciudadanía, para encontrar historias llamativas y hasta insólitas.

Casos como el de Moisés González*, quien asegura que a su casa llegó un recibo para el pago de una fotomulta de un vehículo que ni siquiera le pertenece, o el de Sandra Rivera*, una motociclista a quien un policía multó por transitar en pico y placa, aunque esta restricción no aplica para este tipo de vehículos. Mientras González se sometió a los largos trámites para probar el error de las autoridades, Rivera sencillamente prefirió pagar y ahorrarse ese tiempo.

Ya me multaron, ¿y ahora?

La norma establece que si el sancionado siente que la multa es injusta, tiene cinco días hábiles para ir ante las autoridades de tránsito a impugnar la decisión, dar sus razones y pedir la nulidad del cobro. Ahora bien, si la multa fue por justa causa, se tiene el mismo plazo para hacer un curso pedagógico y ahorrarse el 50 % de la sanción.

Para resolver controversias, el Distrito cuenta con un equipo jurídico de contravenciones, que se encarga de abrir una audiencia pública, en la que estudia los hechos y determina si las razones del ciudadano son contundentes para tumbar los argumentos de las autoridades de tránsito o no.

Apenas en los primeros 11 días de 2019 se llevaron a cabo 496 impugnaciones relacionadas con comparendos ordenados el año pasado. De estas, 283 fueron por trabajar con plataformas de servicio de transporte ilegal, dato que llama la atención, pues son más de la mitad de las impugnaciones.

En los casos de objeción a comparendos por conducir “transporte pirata”, la audiencia es diferente, pues a los infractores les dan la oportunidad de probar de diferentes maneras que no estaban cometiendo alguna ilegalidad y para las autoridades la prueba reina es el testimonio de los acompañantes del vehículo al momento del comparendo. Ellos, quienes son señalados como “clientes” de los sancionados, deben testificar y tratar de desmentir la versión de las autoridades. Sin embargo, más del 50 % de las audiencias públicas las han perdido los infractores, justamente por falta de esas evidencias.

Este es el caso de Neider Gómez*, quien expresa que, sin pruebas, le impusieron dos comparendos simultáneos: uno por manipular su celular y otro, supuestamente, por ser conductor de Uber, multa que implica la suspensión de la licencia de conducción hasta por 25 años si la persona es reincidente en la infracción. No obstante, Gómez alega que si sus pruebas fueron insuficientes, las de tránsito también. “Si nos equivocamos cometiendo las infracciones, la Policía también al valerse de argumentos poco sustentables”.

Embargados

A estos casos se suman otros más complejos. Por ejemplo, pasados treinta días que da la ley para pagar una multa, saldos pendientes, acuerdos de pago en mora o por tener el vehículo en los patios, los comparendos pasan a cobro coactivo, lo que permite el embargo de cuentas bancarias, inmuebles y vehículos.

Al respecto, los afectados alegan que también existen inconsistencias. Algunos de ellos son Carlos Vásquez*, quien asegura que tiene embargada su cuenta bancaria por una multa que desconocía y nadie le notificó, y María Rocha*, quien pese a haber pagado $590.000 para desembargar su moto, días después recibió con sorpresa que en el sistema de morosos de la administración aparecía con un saldo pendiente de casi $700.000.

¿Qué hago si me embargan?

Para obtener el desembargo o la devolución de dineros retenidos, el trámite resulta un poco más dispendioso. Luego de pagar, el ciudadano debe acudir a la sede de Paloquemao (carrera 28 con calle 18) de la Secretaría de Movilidad. Allí puede radicar la solicitud en los formatos que indica la entidad.

Si luego de haber pagado sigue reportado, como le ocurrió a Rocha, basta con llevar el comprobante de pago que soporte la transacción para que el sistema realice el cambio.

Por el largo camino y las complicaciones financieras que acarrea llegar al embargo, este es uno de los reparos más recurrentes de los ciudadanos contra las autoridades. Eso lo sabe bien el equipo jurídico de la Secretaría de Movilidad, que responde que estos procedimientos no se realizan sin previa notificación y que busca que la gente esté cada vez más enterada de los procesos que lleva a cabo.

Por eso, mediante la página web de la Secretaría de Movilidad, las personas pueden verificar si tienen alguna deuda por un comparendo. Además, explican que, para hacer llegar las notificaciones de infracciones impuestas por fotomultas, se basan en las direcciones de residencias registradas en el Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT). Sin embargo, advierten que la actualización de estos datos, en caso de cambiar de vivienda, es responsabilidad de los ciudadanos, que no siempre lo hacen.

Si bien es claro que existen ciertas irregularidades a la hora de imponer comparendos, las autoridades han buscado alternativas para solucionar los inconvenientes de quienes diariamente hacen fila en espera de respuestas. Sin embargo, no se puede dejar de lado el deber de los ciudadanos de no infringir normas y respetar las directrices de seguridad vial, para así evitar caer en engorrosos trámites.

* Nombres cambiados por petición de las fuentes.

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