Aglomeraciones en Plaza de Bolívar y terminales

¿Qué pasó? Alertan que bogotanos salieron en masa a las calles en vísperas de la cuarentena

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La buena acogida que tuvo el simulacro de aislamiento preventivo durante el puente contrastó con el comportamiento de este martes. Por diferentes razones, miles de capitalinos atiborraron las calles como un día normal, a pesar de que el simulacro continúa y a la medianoche se inicia el confinamiento obligatorio.

Muchos olvidaron que Bogotá continúa en simulacro de aislamiento preventivo, como preparación a la cuarentena que inicia a las 00:00 del miércoles. Las calles, buses y espacios públicos de la capital lucieron este martes como un día típico, a pesar de las instrucciones de las autoridades sobre la necesidad del distanciamiento social, que es por ahora la única forma de desacelerar la velocidad de propagación del nuevo coronavirus. Porque muchas empresas siguen obligando a sus empleados a trabajar, por abastecimiento o porque simplemente pasaron por alto que el simulacro se extendió un día para empatar con la cuarentena, de forma angustiosa alertan que en múltiples puntos de la ciudad hay concentraciones de ciudadanos. (LEA: Coronavirus en Bogotá, en directo: Transmilenio reporta una reducción del 72 % de usuarios)

Una de las muchedumbres que presentó desde las primeras horas del día es en la terminal de transportes del Salitre, a la que llegaron los viajeros que salieron el jueves y otras personas que se trasladaron a la capital para pasar la cuarentena en sus hogares. Al lugar también llegaron varios ciudadanos en búsqueda de tiquetes para viajar, pero es importante aclarar que el portal de Salitre solo está atendiendo descensos y no se están vendiendo tiquetes. En la terminal del Norte sí hay operación para ascensos, tras la autorización del Ministerio de Transporte para hacer viajes intermunicipales, solo en casos excepcionales como personal de salud o de vigilancia. La terminal del Sur, entre tanto, permanecerá cerrada.

Como a la terminal del Salitre llegaron personas que pensaban viajar a sus lugares de origen, y teniendo en cuenta que ese punto no estará abierto a partir del jueves, varias empresas transportadoras ayudaron a movilizar pasajeros según su lugar de destino. Salieron 162 personas hacia Medellín (Rápido Tolima), 106 a Málaga y Duitama (Cotrans), 105 a Neiva (Rápido Tolima), 55 a Nobsa y Tunja (Paz del Río), y 34 a Cali (Flota Magdalena).

Por otra parte, en la Plaza de Bolívar se registró una concentración de varias poblaciones vulnerables. Frente al Palacio Liévano, un grupo de víctimas del conflicto, adultos mayores, habitantes de calle, trabajadores informales, migrantes, entre otros, solicitaron al Distrito que los ayude ante la crisis que se avecina por la presencia del Covid-19 en la capital. La manifestación fue atendida por el director de Convivencia y Diálogo Social de la Secretaría de Gobierno, Néstor Daniel García, quien resaltó que es una población que prioriza sus necesidades básicas, como techo y alimentación, sobre la situación sanitaria que afronta el país. (LEA: Las iniciativas de quienes enfrentan la cuarentena con solidaridad)

Sin duda una de las aglomeraciones más preocupantes es la que se registró en el transporte público. Como un día normal, varias estaciones de Transmilenio (TM) se vieron al borde del colapso y varios buses se atiborraron como es tradición. No solo ocurrió porque gran parte de la ciudadanía salió a las calles, sino porque, como estrategia para reducir el uso del sistema, se redujo también el número de buses en las troncales y, por tanto, las frecuencias en cada estación.

Sobre esto, Zulma Cucunubá, médica epidemióloga en el Imperial College de Londres, dio unas pautas para disminuir el acceso a los buses, que son los espacios que más concentran ciudadanos: generar rutas alternativas a TM para garantizar el transporte a quienes incluso durante la cuarentena deben salir a trabajar; redistribuir las rutas para enviar más buses a las estaciones que concentran más usuarios; regular con turnos el ingreso a las estaciones más aglomeradas; incentivar medidas de autocuidado como el distanciamiento y el uso de tapabocas; y, en un escenario muy optimista, intentar que en los buses vayan todos los pasajeros sentados, con silla de por medio entre los ocupantes.

En Chía, al norte de Bogotá, se reportó una curiosidad en medio de la preocupación por la omisión del aislamiento. En la plazoleta del parque principal del municipio, donde estaban personas departiendo, llegó el propio alcalde Luis Carlos Segura y casi a modo de ruego les dijo a los ciudadanos que fueran responsables no solo con ellos, sino con sus padres, abuelos e hijos. "No lo hagan por un decreto o norma, háganlo por ustedes mismos. Nosotros hemos tomado medidas como donación de mercados, plazos para pagar las obligaciones, pero tenemos que ser responsables. No me desgasten a la Fuerza Pública en esto. El día que tengamos 3.000 muertos encima, que no podamos ni velarlos, ¿qué vamos a decir? Tenemos que tomar conciencia", les dijo.

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