Quieren a Monserrate sin cambuches

La alcaldía local de Santa Fe y la Policía adelantaron este martes una operación para desalojar a quienes viven en la colina, rumbo al santuario. Tuvieron que suspender, para evitar desorden público.

Momentos del operativo de desalojo que adelantó la Policía en el cerro Monserrate. / Federico Ortega

Los cambuches en la colina al pie del cerro Monserrate llevan años, pero se hicieron públicos en diciembre por un caso trágico: el asesino en serie Freddy Valencia. A pocos metros de la avenida Circunvalar tenía una choza de madera hace años, a donde llevaba a sus víctimas. Él era tan sólo uno de los habitantes de esta zona, ubicada en plena reserva forestal, en la que viven desplazados y habitantes de la calle.

Esta colina ayer fue de nuevo noticia, cuando la alcaldía local de Santa Fe intentó adelantar un operativo para desmantelar las viviendas improvisadas que se encuentran en el sector. Sin embargo, tuvieron que suspender el desalojo, según las autoridades, debido a la reacción violenta de las personas del sector.

Gustavo Niño, alcalde local de Santa Fe, señaló que hay unos 40 cambuches en el cerro de Monserrate. Dice que las familias que habitan allí deben desalojar, porque se trata de una zona de protección ambiental. Allí, agregó el mandatario, se han asentado cachivacheros y expendedores de drogas, por eso las autoridades están haciendo una cruzada para recuperar el espacio público.

En el sector conocido como el Mirador de la Paz viven familias de desplazados y habitantes de calle. Sin embargo, algunos han denunciado que en la zona hay sujetos que deciden quiénes pueden armar su cambuche e, incluso, cobra arriendo por permanecer allí. “Hay gente que está siendo utilizada y esto es un espacio público. Es importante que de manera voluntaria se salgan, vamos a continuar con los operativos”, dijo el Alcalde local.

El primer intento por recuperar la zona realizó en enero, cuando destruyeron ocho cambuches. En la jornada de este martes se alcanzaron a desmantelar otros cinco. Para el alcalde, las personas que se han asentado en este sector incurren en un delito ambiental y si no se hace control oportuno, va a terminar convirtiéndose en un barrio de invasión.

Sobre los hechos de hoy, reiteró que tuvieron que cancelar el operativo y que, finalmente, nadie salió de la zona. Ante las quejas de algunos habitantes, quienes señalaron que las autoridades llegaron a cometer excesos y sin ofrecerles alternativas, el alcalde Niño indicó que todo estaba planeado para que la Secretaría de Integración Social les hiciera una propuesta, con alimentación y arriendo. Sin embargo, los habitantes no accedieron al diálogo.

Los dueños de los cambuches señalaron que su reacción fue producto de los excesos de la Fuerza Pública. “Llegaron con motosierra en mano, tumbaron los ranchos como lo hacían las autodefensas anteriormente. Fue bastante duro, somos personas, ciudadanos, gente de bien, todos trabajamos. No hubo maltrato físico pero, sí psicológico”, le dijo a Caracol Radio Alí Mendoza, habitante del sector.

Ómar Vera, coordinador de la Mesa Distrital de Víctimas, dice que los desplazados no fueron desalojados y que se encuentran reconstruyendo los cambuches. Por pedido de la Mesa, la Defensoría del Pueblo está evaluando cuántas de esas personas son víctimas, para que, una vez registradas, la Alta Consejería pueda ofrecer opciones de reubicación.