Recicladores apoyan intervención en ‘el Cartuchito’, pero piden que los dejen trabajar

La Policía desplegó una operación para realizar controles en el barrio María Paz, que colinda con Corabastos. Los recicladores y vendedores informales aseguran que ellos están pagando “los platos rotos” por los hechos protagonizados por la delincuencia.

Archivo particular

Durante la mañana de este miércoles, decenas de uniformados se tomaron las calles del barrio María Paz (Kennedy), en la zona conocida como ‘el Cartuchito’. De acuerdo con los vendedores del sector, las autoridades consideran este sector como “el segundo Bronx”, debido a que hay venta y consumo de estupefacientes y los delitos en ese punto parecen no dar tregua. Sin embargo, los recicladores y vendedores de corotos insisten en su trabajo está siendo estigmatizado por las autoridades.

“Nosotros también pedimos presencia de la Policía y que ataquen los flagelos que generan inseguridad en la zona. No tenemos nada que ver con los delitos que ocurren acá y lo que pedimos es que nos dejen trabajar en los horarios que acordamos”, indicó José Luis Paredes, vocero del gremio de recicladores en el barrio María Paz, que colinda con la zona norte de Corabastos. (LEA: Con muestras de droga, banda de microtráfico atraía a menores en Kennedy).

Según afirmó, en lo corrido del día no han podido trabajar porque se ha impedido el ingreso y salida en algunos puntos de compradores como comerciantes de material reciclable. “Nos preocupa que sea una toma permanente, porque si no podemos ir hasta las bodegas o no nos reciben el material. Eso nos puede afectar gravemente”, añadió Paredes, quien reconoce que se trata de un operativo integral, dado que allí han hecho presencia distintas entidades del Distrito para censar a los recicladores.

Para Donka Atanasova, investigadora que ha trabajado con las organizaciones sociales del sector, los recicladores y coroteros no están en contra de la presencia de la Policía, para atacar la venta de drogas y la comisión de distintos delitos, pero en lo que han insistido es que no violen su derecho al trabajo. “Ha sido un clamor de las personas de la zona, tanto de los habitantes como de los vendedores, que se combata la dinámica del microtráfico. Pero en realidad no ha habido acciones contundentes”.

Los vendedores informales, recicladores y coroteros piden que se cumpla la acción popular de 2011 que le ordena al Distrito proteger los derechos colectivos y reubicar a los vendedores informales. Unos puntos que, según dicen, a la fecha no se han cumplido.

 

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