A reciclar escombros

El Distrito estudia propuestas para reutilizar residuos de demolición y desacelerar el crecimiento de lugares de disposición ilegales. La Procuraduría reclama celeridad en el proceso.

Crear una red de plantas de reciclaje de escombros y recuperar zonas de canteras abandonadas para disponer los residuos de demolición, son las alternativas que estudia el Distrito para hacerle el quite al descontrolado aumento de escombreras ilegales en la capital. Esta problemática motivó una reciente evaluación de la Procuraduría en la que alertó a las autoridades distritales y regionales sobre la necesidad de tomar medidas que permitan frenar esta situación y mejorar las condiciones de los habitantes.

La disposición inadecuada de los escombros genera serios impactos en el medio ambiente, como la degeneración de los suelos, la alteración de los recursos hídricos y hasta problemas para la salud pública, pues en muchos casos los habitantes de las escombreras ilegales realizan siembra de productos en los mismos terrenos donde se han enterrado estos residuos.

El próximo semestre el Distrito tendrá una labor compleja y determinante para el futuro de la capital: la modificación del Plan de Ordenamiento Territorial. Por esta razón, dentro de sus prioridades está preparar las acciones para hacer un manejo adecuado de los escombros, que según cifras de la Uaesp son 300.000 toneladas anuales.

El secretario de Planeación, Gerardo Ardila, explicó que una de las propuestas que estudia es la creación de nueve centros para el aprovechamiento de entre un 30% y 40% de los residuos de demolición, de los cuales el sector privado produce el 70%. Se trataría de lugares en los que se producirían nuevos materiales a partir de los escombros, que puedan ser comercializados y así generar un cambio en el comportamiento de este campo en la ciudad y sus alrededores.

Pero también se podrían utilizar tecnologías especiales de aprovechamiento de los escombros en zonas donde están previstas grandes obras de construcción: la avenida 9ª, la Avenida Boyacá y la carrera 68.

Otro de los posibles escenarios para disponer la elevada cantidad de escombros es utilizar los sectores de minería que están próximos a cumplir su período de explotación, como lo indicó César Trujillo, director de Control Ambiental de la Secretaría de Ambiente. En este caso se debe adelantar un proceso de negociación con los propietarios privados de estas canteras, ubicadas en su mayoría en la cuenca media baja del río Tunjuelo.

Estas dos opciones, explica Trujillo, serían las más indicadas para evitar el hecho de tener que crear más escombreras legales, aparte de las dos existentes, pues esto supondría más complicaciones para el Distrito al buscar terrenos que cumplan las condiciones de geotecnia, y para la ciudad respecto a las dificultades de movilidad por la entrada y salida de volquetas.

Sea cual sea la decisión que tome la administración, para la Procuraduría es claro que debe haber una mayor coordinación entre las distintas entidades públicas encargadas de adelantar la política de manejo de escombros, para poner fin de una vez por todas al crecimiento de escombreras ilegales.

Escombreras ilegales en Bogotá (ver infografía)

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