Reducción de gases, en el limbo

La empresa encargada del aprovechamiento energético producido por las basuras en Doña Juana atraviesa una crisis financiera.

Biogás Doña Juana tiene a su cargo el aprovechamiento energético de los residuos líquidos del relleno desde 2008.  / Archivo
Biogás Doña Juana tiene a su cargo el aprovechamiento energético de los residuos líquidos del relleno desde 2008. / Archivo

Se trata de Biogás Doña Juana, que hoy tiene deudas por $31.967 millones, con lo cual la capital está a punto de perder el cuarto proyecto de reducción de gases de efecto invernadero más importante en el mundo.

Desde 2007 el Distrito entregó a Biogás Doña Juana la concesión para el aprovechamiento del biogás en el relleno de la capital. La propuesta de la empresa fue un proyecto innovador, acorde a las necesidades ambientales en materia de cambio climático. Por esta razón su propuesta económica se basó en aplicar un Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) del Protocolo de Kioto que consiste en la venta de Certificados de Reducción de Emisiones (CER, por sus siglas en inglés), también conocidos como Bonos de Carbono.

El negocio de los CER funciona de la siguiente manera: los certificados son comprados por los países industrializados para cumplir con su compromiso de desarrollo sostenible establecido en el Protocolo de Kioto (pues generan el 55% de los gases), mientras que la contraparte recibe dinero y tecnologías como parte del pago.

Cuando Biogás presentó esta alternativa financiera, proyectó la venta de más de 14’700.000 CER y destinar el 24% de estos títulos al Distrito en cabeza de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp). Pero lo que empezó como un negocio prometedor terminó con un endeudamiento del 112% para Biogás.

Así lo reconoció a este diario la compañía: “Biogás Doña Juana se encuentra atravesando una difícil situación financiera a causa de circunstancias totalmente ajenas a su voluntad. Como consecuencia de lo anterior, se vio en la necesidad de solicitar el inicio de un proceso de reorganización ante la Superintendencia de Sociedades, (admitido el 26 de noviembre de 2012). El propósito principal de este proceso consiste en que Biogás Doña Juana pueda atender todas sus obligaciones y continuar su operación de forma viable”.

La razón de los aprietos de Biogás es la caída en el precio de los CER. Según explica la empresa, cuando se suscribió el contrato en 2007 el precio de estos títulos estaba entre $20 y $23 euros, mientras que el precio en el mercado actualmente es de apenas 0,7 euros. A esto se suma la decisión de algunos gobiernos internacionales de destinar sus inversiones a otros proyectos, por cuenta de la crisis económica que vive la región europea, principalmente. Además, al inicio del acuerdo la tasa de cambio del euro oscilaba en torno a los $2.900 y hoy se recibe a $2.300.

Luego de afrontar estas dificultades, Biogás solicitó en enero a la Uaesp cambiar el porcentaje que debe entregarle por cuenta de la concesión en el relleno y hace más de seis meses le informó a la entidad distrital que la compañía estaba operando a pérdidas, según señaló a este diario su oficina de prensa. La compañía comunicó a la Supersociedades que desde entonces el ente distrital “no ha brindado apoyo ni solución para proteger el proyecto”.

Henry Romero, director de la Uaesp, dijo que la entidad sí se ha reunido con los representantes de la empresa para estudiar el tema. Sobre el porcentaje que el Distrito no ha recibido desde febrero de parte de Biogás, asegura que aunque la compañía indica que no puede hacer los pagos estipulados inicialmente, hay un contrato firmado y “si aceptamos cualquier cambio, la Contraloría actuará”. Se trata de los recursos por la venta de 740 mil CERs que la entidad distrital planea destinar al plan social que se realiza con la población vecina al relleno Doña Juana, por los perjuicios que acarrea su operación.

Finalmente, Romero aseguró que se trabaja con la Superintendencia en la búsqueda de alternativas para tratar de rescatar la empresa en un término de cuatro meses.