La reforma a la salud marca Petro

La administración buscará presentar al Congreso un modelo financiado por el Estado, que elimine del sistema a las EPS y acabe con los regímenes.

Existe una iniciativa para crear un nuevo modelo de salud donde ni los trabajadores ni los empleadores tendrían que aportar mensualmente recursos para financiar el sistema. La propuesta surge del Distrito. Gustavo Petro, alcalde de Bogotá, pretende no sólo reformar la Ley 100, sino también crear un nuevo sistema que, para algunos críticos, es “inviable” fiscalmente, porque no se entiende cómo el Estado financiará un modelo en el que actualmente circulan $38 billones, de los cuales $28,5 billones son parafiscales y el resto de capital privado. Los conocedores del tema dudan que la iniciativa prospere en el Congreso de la República.

En julio, la administración del Distrito presentará en el Legislativo un proyecto de ley estatutaria que tumbaría la Ley 100 y que, a la vez, propone un sistema gratuito y financiado por el Estado, en el que se eliminarían los regímenes de “ricos y pobres” y en donde las empresas promotoras de salud (EPS) saldrían del ‘negocio’.

Una iniciativa que recoge, en gran medida, propuestas que han surgido de diversos actores del sistema, sobre todo lo concerniente a la eliminación de las EPS. Pero tiene además algunos aspectos novedosos, como acabar con los dos regímenes existentes en el país (contributivo y subsidiado), eliminar el copago y las cuotas moderadoras.

La ‘pela’ del Distrito por la salud es liderada por Guillermo Alfonso Jaramillo, secretario de Salud del Distrito, quien además de ser político de carrera es médico cirujano. Jaramillo propone un sistema de salud fundamentado en los siguientes pilares: “La rectoría tiene que ser ejercida por el Estado, la salud debe ser gratuita. El sistema debe ser financiado por impuestos generales de la nación y de los entes territoriales. Se necesita un fondo único que los administre y pague directamente a los hospitales. Se acabaría con la intermediación de las EPS. El modelo estaría basado en la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad, todo esto basado en la atención a la primera infancia. Una cosa es la rentabilidad económica y otra es la rentabilidad social”.

En cuanto a la atención a los usuarios, Jaramillo explica que mejorará “con la creación de Redes de Territoriales de la Salud y la Vida. Se necesita que se adscriba a la gente a una red territorial que esté ubicada en el sitio geográfico donde vive. Se tendría que fortalecer más a la Superintendencia de Salud para que garantice un mayor control. Se unificarían los servicios para los usuarios sin importar el estrato social”.

Las reacciones

Para Jaime Arias, presidente de la Asociación de Empresas Prestadoras de Salud (Acemi), la propuesta del Distrito “es un proyecto bastante difícil de poner en marcha, tiene una ineficiencia tremenda. No veo cómo con eso se vaya a combatir la corrupción que existe en las regiones. Manejado desde un solo sitio para todo el país, me parece muy complicado. Es un proyecto muy del tinte de lo que el Polo ha venido predicando. Todo eso es posible, eso es más o menos lo que ocurre en Cuba. Yo creo que están impulsando el socialismo siglo XXI a la colombiana”.

Arias asegura que al sacar a las EPS, el sistema “quedaría desvertebrado completamente. Salen los articuladores. Hay un lío en Bogotá con la salida de Colsubsidio y de Coopsos: son 500 mil personas que quedan en el aire y hay que buscarles otras EPS. Y yo no creo que haya muchas EPS buscando a esa población. Imagínese el día que haya que recibir cuarenta y pico millones de personas. Eso sería como volver a una situación casi caótica en que cada colombiano va a buscar su médico en la droguería de la esquina, del hospital, y no como hoy de una manera organizada”.

Dilian Francisca Toro, senadora por el Partido de la U y una de las defensoras de la Ley 100, explica que “el Estado no puede dar absolutamente todo y debe haber una ley estatutaria para reglamentar el derecho a la salud y una jurisdicción especial para la salud. Si se hace por impuestos generales desaparecerían ambos regímenes, porque se haría con base en impuestos, pero se tendría que presentar una reforma tributaria para poder pagar todos los impuestos del servicio de salud”.

El senador Jorge Enrique Robledo, un estudioso del tema, desde hace varios meses viene exponiendo la inutilidad de las EPS en el sistema. Aunque aclara que no conoce el proyecto de Petro, considera que “una propuesta de estas no tendría ninguna posibilidad en el Congreso, porque Santos defiende la idea de aseguramiento y el Legislativo hace lo que diga el presidente. Eliminar las EPS no significa que no haya administración, sino que éstas no cobren ganancias”.

El académico Fernando Ruiz propone tres salidas a la crisis del sistema: “primero, mejorar el financiamiento de la prima del régimen subsidiado. Segundo, generar un modelo de atención que tenga condiciones preventivas y que mejore la resolutividad de los problemas en los niveles de menor complejidad. La tasa de hospitalización en Colombia es del 8 %, que es parecida a la de Europa, del 9 %. La idea es evitar el especialista y prevenir los riesgos y la enfermedad. Tercero, generar una política hospitalaria de recursos humanos, sobre todo incentivar a los hospitales a su ampliación”.

De acuerdo con Ulahy Beltrán, asesor de la Contraloría General de la República en temas de salud, “cualquier propuesta que se presente para abordar una reforma estructural al sistema debe definir muy bien cómo se garantizaría la prestación de los servicios y el acceso oportuno a ellos por parte de los usuarios. La intermediación ya de hecho es una práctica insegura en el actual sistema, pero la falta de vigilancia técnica y control adecuado ha permitido que dicha intermediación esté presente. El modelo de aseguramiento no puede descalificarse en sí mismo, pues el problema ha radicado en las actuaciones indebidas de quienes han operado el aseguramiento y no en el modelo en sí mismo”.

Las cartas están sobre la mesa. La iniciativa se suma a la larga lista de apuestas arriesgadas del alcalde Gustavo Petro, quien parece haberse propuesto una suerte de pequeña revolución para sus cuatro años de gobierno. En este caso no la tendrá fácil. Principalmente porque habrá que esperar si el proyecto de un sistema de salud distinto para Bogotá es sostenible fiscalmente. En segundo lugar, porque lo más probable es que el Congreso de la República, de mayorías santistas, no acoja la audaz iniciativa.

Así va la implementación en la ciudad

La propuesta del Distrito de cambiar el modelo actual de salud, que será presentado ante el Congreso de la República, empezó a operar en Bogotá a través de un proyecto piloto en la localidad de Bosa, ubicada en el sur de la capital. La iniciativa pone a prueba la efectividad de la red territorial de servicios de salud, la cual busca mejorar la atención a los usuarios prestando todo tipo de servicios médicos en el sector donde habitan. Al proyecto se le han invertido $10.000 millones y opera en el Hospital Pablo VI y en los centros de atención, y la administración lo ha denominado “microterritorios” de la localidad. Guillermo Alfonso Jaramillo, secretario de Salud del Distrito, explica que vamos a tener un cubrimiento de 180 microterritorios, en 15 grandes territorios, que serán atendidos por 365 enfermeras y 180 médicos. Tenemos también trabajadores sociales, psicólogos, ingenieros ambientales y nutricionistas, un grupo multidisciplinario. El año entrante tenemos la meta de conformar 1.000 equipos de atención, es decir, 1.000 médicos y cada uno de ellos atenderá a 800 familias. El próximo año debemos tener 800 familias y 3’300.000 personas atendidas”.

La media torta isleña

Hoy será el día de “las Islas en Bogotá”. Bandas musicales del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, han emprendido un viaje para mostrarle a los capitalinos el género angloafrocaribeño. El ‘Tortazo Isleño’ como decidieron llamar al festival, se realizará en la Media Torta, escenario que está ubicado en la cra 1 este con calle 18.

Dentro la lista de artistas que se presentarán está Shungu (San Andrés), Obie-P (San Andrés), Coral Group (Providencia) y Creole News Generation. La música que traerán estas bandas tiene ritmos de calypso, mentó, soka, reggae, modeupa y reggaetón.

Los grupos nativos de esta región insular se presentarán a partir del mediodía.