En refrigerios escolares en Bogotá hallaron chocolatinas con vidrios

La Contraloría Distrital advirtió serias irregularidades en la entrega de alimentos en colegios públicos de la ciudad.

El contralor de Bogotá, Mario Solano Calderón, se pronunció frente al suministro de refrigerios escolares en la capital del país. Según el jefe del ente de control, luego de un operativo realizado a 29 colegios distritales se encontró que en el plantel Camilo Torres existen serias irregularidades.

En primer lugar, el sitio donde se reciben los alimentos no reúne las condiciones adecuadas para su recepción y almacenamiento y permanecen a temperatura ambiente, lo que pone en riesgo el estado de los mismos.

Igualmente, las bolsas de los refrigerios contienen menos alimentos de los estipulados, pues mientras aducen contener leche entera, torta de leche, queso doble crema y bocadillo de guayaba, en la mayoría de ellos se encontró un solo producto.

Los niños de Bogotá sin Hambre se están quedando sin las porciones que está pagando el Distrito, lo que afecta no solo las finanzas de la ciudad, sino el desarrollo de los menores”, sostuvo Solano Calderón.

El funcionario afirmó que lo que más impacto causó en el operativo, es que se encontraron elementos nocivos para la salud, como vidrios en empaques de chocolatinas que ni siquiera tienen los respectivos permisos fitosanitarios expedidos por el Invima.

Son licitaciones por 199 mil millones de pesos de los cuales los contratistas no están cumpliendo con el objeto del contrato en lo relacionado con la parte de la calidad y con el número de productos”, motivo por el cual se fundamentó la advertencia a la administración.

Dentro de los contratistas de los alimentos, llama la atención la presencia de Mauros Food, un polémico grupo que ha liderado licitaciones de infraestructura y malla vial en la capital del país.

La Contraloría hace un llamado a la administración distrital para que vigile las firmas interventoras como las Universidades Nacional y la de Cundinamarca a las cuales se les canceló cerca de cinco mil millones de pesos.