Después de debate de control político en la Cámara

Relleno Doña Juana: ¿hasta 2070?

Mientras el Distrito asegura que puede extenderse su vida útil, habitantes de la zona y opositores se niegan a esta posibilidad. Desde el Congreso pidieron una mesa para dialogar sobre el futuro del relleno.

Al relleno Doña Juana llegan al día 6.000 toneladas de basura. Juan Zarama

El relleno Doña Juana tiene fecha de vencimiento: la licencia ambiental está autorizada hasta 2022. Y mientras los habitantes de las zonas piden que no se extienda su vida útil y se busquen nuevas tecnologías para procesar la basura, que a diario producen ocho millones de personas, para la administración no existe otra alternativa que dejarlo donde está y buscar por todos los medios la manera de ampliar su extensión y su licencia de operación. De cumplir los planes que el Distrito tiene en el papel, podrían alargar su operación hasta 2070. (Lea: ¿Qué hacer con el relleno Doña Juana?)

Así lo señaló el alcalde Enrique Peñalosa durante la audiencia de control político que citó el congresista Inti Asprilla, en la Cámara de Representantes. Según el mandatario, la idea es adelantar la fase IV del relleno, para lo cual necesitarían 330 hectáreas, de las cuales 130 serían para disposición final de residuos y otras 200 para la zona de amortiguación. 

“Todos los estudios muestran que no hay otra alternativa. Hay otra opción en Mondoñedo, pero Doña Juana tiene las posibilidades de ampliación. En la zona II, quedan por lo menos 5 o 6 años. En la zona III, que fue clausurada, puede ser usada 17 años más. Y además, que una ampliación hacia el sur, es decir, una zona IV, unos 30 años más. Doña Juana podría operar 60 años”, dijo.

Una de las declaraciones que sorprendió del mandatario es que, según él, no es cierto que exista evidencia sobre los problemas de salud en vecinos de Usme o Ciudad Bolívar “distintos a los que hay en otras partes de la ciudad. Obviamente, quisiéramos que Doña Juana no existiera, pero no es cierto que hay problemas de salud. No hay ningún indicio de que haya alguna variación”. 

Para este plan de expansión del relleno, se reservaron 500 hectáreas desde el año 2000, cuando se expidió el Plan de Ordenamiento Territorial (POT). En su momento, el anuncio generó protestas de la comunidad, similares a las que se vivieron la semana pasada, con bloqueos y enfrentamiento con las autoridades. Y no es para menos, los problemas de la operación del Doña Juana afectan a vecinos de 137 barrios de las localidades de Ciudad Bolívar y Usme, en el sur de la ciudad. (Lea: La lucha campesina por acabar con el relleno Doña Juana)

Llevar a cabo este plan, no solo representa un nuevo trámite ante la Corporación Autónoma Regional (CAR) y dejar al actual operador CRG hasta casi como concesionario vitalicio (una cláusula del actual contrato señala que su vigencia puede ir hasta que el relleno cope su capacidad), sino todo un trabajo para adquirir los terrenos de las personas que viven en inmediaciones del basurero. Sin embargo, por la resistencia de la comunidad a la extensión de Doña Juana, es claro que esta no será tarea fácil. De ahí, que la única alternativa de la Alcaldía sería expropiar los terrenos bajo el argumento de que prima el interés general sobre el particular.

Por esta razón, la propuesta del alcalde no cae bien entre los vecinos del relleno. Los voceros de los campesinos, que son los más afectados, resaltaron en la audiencia que llevan 20 años haciendo propuestas para que la administración tome cartas en el asunto y les mejore la calidad de vida, pero no los han escuchado.  “No nos importa quién sea el alcalde o de qué color. Llevamos tiempo explicándoles cómo se puede manejar tecnológicamente y eficientemente las basuras. Lo que venimos a recordarles: o se acercan al sur de Bogotá o el sur los va a hacer llegar de cualquier manera. No lo tome como una amenaza. Tómela como la exigencia política que hemos ejercido este año”.

Y agregaron: “No queremos más al basurero. Alcalde: diga cuándo va para el sur. Doña Juana no aguanta un año más. Es el único basurero en el mundo que se ha derrumbado dos veces. Es aberrante lo que han hecho con nosotros y la única oficina de atención al público ha sido el Esmad”.

Una mesa de concertación

Ante esta posibilidad, el representante a la Cámara, Alirio Uribe (Polo), sugirió una mesa de concertación. “Hay que escuchar a los habitantes de Usme y Ciudad Bolívar. Les estamos expropiando terrenos y se pretende ampliar el relleno sin preguntarles. La idea es que se incluyan a voceros, expertos y técnicos para que miremos qué haremos a 50 años con las basuras de Bogotá. Nos preocupa que se hable de ampliar el relleno sin hablar con la gente. Usted como alcalde reconoce que hay un perjuicio innegable a la comunidad ¿por qué no pensar en hacer esa mesa y buscar una fórmula a largo plazo? Sabemos que no es un asunto de esta alcaldía, por supuesto que esto tiene 30 años. Queremos que salga un compromiso”. (Lea: Contraloría condenó a exdirectivos de Uaesp y operadores de aseo en Bogotá)

Por su parte, el representante Inti Asprilla (Alianza Verde), fue más radical al señalar que su pretensión es que cierren Doña Juana en el año 2022, como exige la CAR. “No se puede buscar sitios para otro Relleno en Cundinamarca para trasladarle el problema de Bogotá. Sería injusto. El relleno solo tiene 5 hectáreas para depositar la basura de la ciudad y la CAR dice que se necesitan más de 700 hectáreas. Lo que necesitamos es la construcción de plantas de tratamiento de basuras para reemplazar el basurero. Lo único que queremos es que se resuelva el problema sanitario. Bogotá tiene una deuda ambiental con los habitantes del sur de la ciudad. Al relleno Doña Juana se le tienen que buscar alternativas”.

Frente a esto, el alcalde Peñalosa indicó que sí están estudiando nuevas tecnologías de aprovechamiento de reciclaje para reducir los residuos sólidos que llegan a los rellenos. “Pero es necesario que la Comisión Reguladora de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA) generen unas tarifas que estimulen el reciclaje. La manera como están estipuladas prácticamente castigan los procesos de disposición distintas al relleno. Mañana tenemos una reunión con el Ministerio de Vivienda para el tema”.

Investigación

Mientras en el Congreso se discutió sobre el futuro de Doña Juana, la CAR anunció la apertura de un proceso sancionatorio contra la Alcaldía y la UAESP, las entidades encargadas de la operación del basurero.  Esta investigación se suma a la que anunciaron la Personería y la Contraloría contra la Alcaldía, así como la que anunció la Alcaldía en contra del operador del Relleno. (Lea: La CAR abre proceso sancionatorio por manejo inadecuado de relleno Doña Juana)

Según la CAR, en una visita al relleno encontró que hay vulneraciones de tipo ambiental. “El operador incumplió. Sobrepasó el 80 % de las áreas descubiertas autorizadas en la disposición de residuos. Además, observamos un volumen considerable de lixiviados”, explicó Néstor Franco, director de la CAR. La revisión se realizó después de las denuncias de los habitantes del sector, quienes se quejan por la proliferación de mosquitos, malos olores, excesiva saturación en la disposición de residuos y riesgo en la estabilidad de los taludes. 

Para la CAR, los problemas del relleno Doña Juana están asociadas al deslizamiento de residuos ocurrido el 2 de octubre de 2015, donde quedaron expuestas y a la intemperie 6.000 toneladas de residuos. También culpa a las demoras en la ejecución del Plan de Acción de la Uaesp, aprobado por la CAR Cundinamarca, “para hacer la readecuación de estas áreas de disposición, incumplimiento que ha conllevado a que el operador disponga los residuos de manera desordenada en áreas que no estaban debidamente acondicionadas para tal fin”.