Residuos de Doña Juana se podrían convertir en biogás para el transporte público de Bogotá

Según pruebas realizadas por expertos de la Universidad Nacional, el relleno sanitario tiene un potencial de extracción y posconsumo de biogás del 98 %. Ese biocombustible se podría usar en el sistema de transporte masivo.

Archivo particular.

Si se inicia el tratamiento de basuras para generar combustible, se podría tener una reserva de biogás hasta 2030, con una producción de biogás de entre 6.000 y 7.000 m3 por hora. Así lo determinó Ower Rolando Barreto, magíster en Ingeniería Ambiental de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), a partir de pruebas y simulaciones usando biogás en motores ciclo Otto, con las cuales se demostró la viabilidad de emplear este combustible en Bogotá, con el que se podría reemplazar hasta un 20 % de la gasolina. 

Este biocombustible, que se obtendría de los residuos orgánicos que llegan al Relleno sanitario Doña Juana, se podría utilizar en el sistema Transmilenio de transporte público de la ciudad, explica. 

El potencial de extracción y posconsumo del biogás en Doña Juana es del 98 %, siempre y cuando se haga su tratamiento de extracción de CO2 para la distribución de metano”, afirma el investigador, luego de realizar una modelación de producción de biogás por medio del software Land Gem. 

El uso de este combustible bajaría los niveles de emisión de CO2 que produce el uso de gas natural de Cusiana, uno de los yacimientos petrolíferos más grandes de Colombia, que cuenta con reservas superiores a los 3.000 millones de barriles. 

Por eso, considera que “se debe trabajar en estudios de factibilidad económica que incluyan la construcción de una planta de tratamiento de biogás que permita inyectarles a las redes de distribución gas natural como metano con una calidad superior al 98 %”. 

Mezclar biogás tratado con el gas Cusiana distribuido en Bogotá mejoraría el metano y reduciría las cantidades de etano, propano y butano, que son los generadores de exceso de temperatura, reacción que ocasionaría inconvenientes mecánicos si no se controla la relación aire-combustible, ángulo de avance y tiempo de quemado. 

Producción esperada 

El investigador revisó la caracterización de los volúmenes de residuos depositados en Doña Juana. Con esta información se corrió el modelo Land Gem, que calculó la producción esperada de biogás en el relleno. 

Después de caracterizar un motor de combustión en el laboratorio y en el banco dinamométrico y sacar las curvas de potencia, se instaló un kit de gas natural y se le hizo la adaptación con una ecolectrónica, para que fuera electrónico y manipulable. Con el resultado de las curvas se comparó con el modelo Chemkin, que evalúa la combustión. 

El motor utilizado es de ciclo Otto (termodinámico) que se aplica en los motores de combustión interna de encendido provocado por una chispa eléctrica, entre motores de gasolina, etanol, gases derivados del petróleo u otras sustancias altamente volátiles e inflamables. 

Encontramos que la operación de combustión con un biogás 100 % metano es muy factible. Si usáramos ese gas por lo menos en un proyecto como Transmilenio se podrían tener vehículos más limpios, Euro 6, que es el estándar europeo más alto”, concluye el investigador.