Respeto a las ciclorrutas: una necesidad

Pese a que la Secretaría de Movilidad ha fortalecido las ciclorrutas de la Calle 80, la carrera 19, y en vías alternas de Teusaquillo y Chapinero, el balance es agridulce, pues los demás actores viales aún invaden los espacios exclusivos de las bicis.

Archivo El Espectador.

El estado de los 476 kilómetros de ciclorrutas que tiene Bogotá, es uno de los impedimentos más serios para quienes escogieron este medio de transporte. La inseguridad, el déficit de infraestructura y el irrespeto de otros actores viales a estos corredores, son los principales inconvenientes a los que se enfrentan los biciusuarios capitalinos. Por esto, en este 2017, la Secretaría de Movilidad se dio a la tarea de fortalecer estas rutas exclusivas para bicis, en especial en la Calle 80, en la carrera 19 y en las localidades de Teusaquillo y Chapinero.

Desde junio de este año, Movilidad acondicionó tres bicicorredores en 10 kilómetros de vías alternas de Teusaquillo y Chapinero, como parte del “Plan Bici”. Seis meses después, la Unihorizonte se aventuró a hacer una evaluación de la iniciativa, con una encuesta que realizó durante los días 4, 5 y 6 de diciembre a 1.151 ciclistas que transitaron por los corredores. En términos generales, el sondeo arroja conceptos satisfactorios tanto para los usuarios de los corredores como para el Distrito.

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De 461 biciusuarios cuestionados sobre si las ciclorrutas ayudan a la movilidad del sector, 295 aseguraron que sí y 166 que no. A otros 342 ciclistas les preguntaron sobre la frecuencia de uso de las ciclorrutas, y 250 de estos contestaron que las transitan seguido, mientras 92 respondieron que no la usan de manera frecuente. Finalmente, a 348 ciclistas les preguntaron si las ciclorrutas son o no seguras, siendo el último resultado negativo para los corredores: 203 aseguraron que no lo son, y 145 aseguraron que sí.

“Si bien estos espacios viales especiales están siendo usados por los ciclistas, es preocupante que los mismos son considerados como inseguros por el mal estado en que están las vías. También hay sectores en donde las ciclorrutas no son respetadas por los conductores que ocupan ese espacio o se montan al andén. Preocupa, además, que los motociclistas invaden de forma permanente las ciclorrutas”, sostuvo el rector de Unihorizonte, Carlos Eduardo Rodríguez, quien resumió así las conclusiones del estudio, hecho por el programa de Comunicación Social.

Durante los sondeos, también fueron identificados algunos de los problemas en el uso de las ciclorrutas. Los más comunes son la invasión de motociclistas y automóviles a estos corredores, aunque no es del todo culpa de los conductores de dichos vehículos, puesto que en varios tramos encontraron pocos maletines que permitían esta acción. Otro inconveniente identificado fue la falta de demarcación o señalización, que también permite que se irrespeten los corredores, que también son invadidos por taxis y vehículos de carga que mueven adrede los maletines. También encontraron que hay tramos en donde se reduce el espacio, ocasionando que, si hay dos ciclistas que necesiten pasar, deban bajarse de las bicis y pasar uno por uno.

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Por otra parte, Movilidad dio a conocer que desde esta semana opera una nueva demarcación en la ciclorruta de la Calle 80, entre la Avenida Boyacá y la transversal 94, que también aplica para peatones. La elección del corredor tuvo dos motivaciones. La primera, que esta ciclorruta es identificada como una de las que tiene mayores riesgos para todos los actores viales. La segunda la explica el secretario de Movilidad, Juan Pablo Bocarejo, quien asegura que es resultado de los aportes de la Iniciativa Bloomberg para la Seguridad Vial Global.

“Las intervenciones que realizamos en la calle 80, para mejorar las condiciones de peatones y ciclistas, resultaron de un gran trabajo de recolección y análisis de datos hechos con el software que nos entregó iRAP, además de inspecciones en vía hechas por nuestros ingenieros”, indicó Bocarejo.

En el tramo se priorizaron aproximadamente 20 intersecciones a lo largo de los 2,1 kilómetros de vía, donde se realizó demarcación con pintura, segregación, señalización vertical, instalación de reductores de velocidad, ajuste en los tiempos de semáforos y mantenimiento e instalación de señales de tránsito, para intentar hacer respetar estos espacios y que sean utilizado exclusivamente por los biciusuarios.

La Secretaría de Movilidad destacó que en 2018 continuará el programa “Conéctate, con el que pretenden priorizar 44 puntos en donde construirán e implementarán medidas para mejorar las condiciones de seguridad vial en las vías, especialmente las de los actores más vulnerables: peatones y ciclistas. 

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