Río Bogotá sigue en el olvido

Los bogotanos nos acostumbramos pronto a concebir el río como un obstáculo, como un tubo; olvidamos que es una ventaja para una ciudad estar bordeada por un río.

Los bogotanos nos acostumbramos pronto a concebir el río como un obstáculo, como un tubo; olvidamos que es una ventaja para una ciudad estar bordeada por un río. Lo concebimos como un problema y le estamos dando el tratamiento que, en su momento, le dimos al río San Francisco y al río San Agustín: desaparecerlos bajo la ciudad y deshabilitar sus sistemas para permitir la urbanización. La mayoría de las acciones propuestas para el tratamiento hidráulico buscan secar las áreas adyacentes al río para ganar terrenos urbanizables. Hay dos temas cuando se habla del río Bogotá: su tratamiento hidráulico y su recuperación ambiental. No es posible concebir el uno aparte del otro, así como no es posible considerar el río tan sólo desde la perspectiva de Bogotá: es el tema regional por excelencia. La nueva administración debe comprometerse con la ciudad para recuperar el río tanto en su función como eje de la estructura ecológica principal, como en su función paisajística y de dinámica de su propio sistema. Como lo menciono arriba, el río es un sistema del cual forman parte todos los demás elementos cuyo tratamiento afecta de inmediato el funcionamiento del sistema total.

* Director del Instituto de Estudios Urbanos de la Unal

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