San Victorino clama por seguridad

La Secretaría de Integración Social atendió el llamado de los comerciantes y se comprometió a cumplir un plan para rescatar a los habitantes de calle de la zona.

La Alcaldía ha prometido cambios radicales en San Victorino desde 1998. Se ha hablado de planes de renovación urbana, apoyo financiero, reubicación de vendedores ambulantes, más policías y nuevas viviendas. Pero lo que ocurrió este miércoles en la zona fue similar a lo que ha sucedido en la última década: llegan funcionarios de la administración distrital, se reúnen con los comerciantes, escuchan sus quejas, se comprometen a “mejorar la situación” y luego se marchan, pero las soluciones nunca aparecen.

De esta manera lo ve Patricia Calderón, representante de los comerciantes de San Victorino que, según el Distrito, son más de 20 mil. “El Distrito nos tiene completamente abandonados. Se han presentado graves incendios, abundan los vendedores ambulantes, los habitantes de la calle y la prostitución”. Opinión que comparte Margarita Espitia, propietaria de un local de calzado en el lugar: “los clientes ya no vienen y buscan otro mercado. A mi hija le robaron los espejos del carro y la Policía nunca llegó. Así no se les puede garantizar seguridad a los clientes. Lo que es más grave: cuando hay incendios y emergencias, las ambulancias y los carros de bomberos no pueden entrar, porque las calles están llenas de vendedores ambulantes”.

Esta vez fue Jorge Rojas, secretario de Integración Social, quien atendió el llamado de los comerciantes. Ante la preocupación por la inseguridad y los problemas de espacio público, Rojas anunció un plan integral que contempla tres líneas de acción: elaborar la caracterización y georreferenciación de habitantes de la calle, “acciones de búsqueda y contacto activo” con los habitantes de la zona y la apertura de dos centros de autocuidado para “atender integralmente” a esta población. A la fecha, la Secretaría ha identificado 316 cambuches y “120 parches” en La Candelaria, Santafé y Los Mártires.

Adicionalmente, Rojas habló de la llegada de nuevos Centros de Atención Móvil para Drogodependientes (CAMAD) en la zona. “Se ha demostrado que gracias a los CAMAD algunas personas han salido del consumo. Esta es una alternativa con la que seguiremos trabajando. Sin embargo, la atención médica y psiquiátrica que se está brindando no es suficiente: el bazuco es tan adictivo que las personas recaen muy seguido. Cada tres horas están consumiendo. Esperamos que se apruebe el tratamiento con marihuana. En Nueva York y Vancouver han logrado, con marihuana, reducir el daño del bazuco y ayudar a superar la adicción”.

Durante el recorrido por San Victorino, Rojas dijo que un edificio que está en extinción de dominio, ubicado en frente del monumento La Mariposa, podría ser usado para construir un nuevo centro de autocuidado para los habitantes de calle. Además, se comprometió a regresar al lugar el próximo mes para verificar si la situación está mejorando.

“Vamos a coordinar con la Unidad Administrativa de Servicios Públicos (UAESP) y Aguas de Bogotá para analizar el tema de aseo. En cuanto a la prostitución, desde la Secretaría estudiaremos la situación”. Patricia Calderón calificó la visita de Rojas como oportuna. “Nos comprometimos a reunirnos todos los meses para ver si se están cumpliendo las promesas”. Otro tema a discutir será la situación de la población indígena que tienen negocios ambulantes, y en algunos casos, habita en la zona.

Detrás del malestar de algunos comerciantes está la peatonalización del eje ambiental (Avenida Jiménez entre carreras 1ª y 10ª) que comenzará el próximo 1° de septiembre. Según los propietarios de negocios que colindan con el eje, la peatonalización podría causar el aumento de vendedores informales, como ha sucedido en la carrera séptima.

Para Rojas, sin embargo, es una buena medida, porque demuestra que la ciudad está pensando más en el peatón que en el vehículo. “Desde la Secretaría de Integración nos comprometemos a invertir $17 mil millones y alcanzar, mínimo, 4.000 cupos adicionales para garantizar la atención de los habitantes de la calle. La entidad entregará dos centros nuevos de autocuidado para esta población. Actualmente funcionan seis, en donde se atienden, diariamente, 1.700 habitantes de calle”, concluyó.