Santos avala el metro oriental

El Gobierno y el Distrito pactaron una hoja de ruta para construir la primera línea del metro. Ahora deberán contar con el visto bueno del nuevo alcalde. No todos los candidatos lo aprueban.

La alcaldesa (e) Clara López se montará en el año 2018 en la primera línea del metro de Bogotá. Partirá de la calle 170, llegará a Lourdes por la carrera 11, de ahí a San Victorino por la carrera trece, para luego dirigirse al borde suroccidental de la ciudad. Eso, por lo menos, es lo que espera.


A la mandataria local se la vio notablemente optimista luego de lo que catalogó como una “decisión histórica” por parte del presidente Juan Manuel Santos. El mandatario le dio ayer luz verde a la contratación de estudios y la planeación financiera del metro por el borde oriental de la ciudad y la adecuación de un corredor verde por la carrera séptima. El gobierno debe aportar el 70% de los recursos.


La decisión fue tomada luego de que el Gobierno y el Distrito discutieran los resultados del estudio de la firma inglesa Steer Davies Gleave, que asegura que en seis años 80 mil personas por hora demandarán ser movilizadas del norte al sur de la ciudad. Para tal efecto, el Gobierno ordenó el diseño de un Conpes para estructurar financieramente el proyecto. “Para estar seguros de que el nuevo alcalde va a aprobar este proyecto, en la primera semana de noviembre le presentaremos todo este acuerdo a quien resulte elegido”, anunció ayer el presidente Santos.


El asunto no será fácil para el Gobierno de resultar elegido el candidato de Progresistas, Gustavo Petro, quien hoy lidera todas las encuestas. Petro ha insistido en que esa línea no le funciona a la ciudad y ayer volvió a asegurar que su objetivo es que ésta parta desde el occidente, en Patio Bonito hasta el Oriente, en forma de herradura.


El candidato verde, Enrique Peñalosa, aplaudió el anuncio y dijo que sacará adelante el acuerdo pactado, “con toda la técnica”. Lo mismo aseguró el candidato por la Alianza Social Independiente, Antanas Mockus, pese a que su aliada, la candidata independiente, Gina Parody, ha dicho que construiría la primera línea sobre la avenida Boyacá. Con seguridad, este es uno de los temas en los que ambos candidatos se están poniendo de acuerdo, de cara a la alianza que formalizarán esta tarde.


Carlos Fernando Galán, de Cambio Radical, aseguró que su propuesta no riñe con la actual, pero que su corredor iría a lo largo de la avenida Caracas.


Una vieja promesa


Desde mediados del siglo XX, el metro ha sido una constante en los discursos de los alcaldes de Bogotá. En la campaña de 2007, fue la bandera del entonces candidato del Polo Democrático, Samuel Moreno. Tras llegar al Palacio Liévano, su administración anunció que los estudios para la primera línea del nuevo sistema de transporte le costarían a la ciudad $19.600 millones y serían adelantados por el consorcio español Sener y Metro de Barcelona. Seis meses después, los españoles propusieron que la primera línea del metro debía ir por el borde oriental de la ciudad; el metro se construiría a finales de 2011, financiados en un 70% por el Gobierno. Los estudios terminaron costando $22.736 millones y fueron duramente criticados. El Banco Mundial (que será financiador) señaló imprecisiones en el cálculo de la demanda. El Departamento Nacional de Plantación (DNP) realizó 33 observaciones críticas a la propuesta. Desde entonces, una serie de tropiezos técnicos y jurídicos ha obligado al Distrito a encargar un nuevo estudio a la firma Steer Davies Gleave, la cual emitió su concepto sobre la demanda de pasajeros hace unas semanas.


Los resultados del estudio descongelaron la renuencia del Gobierno, que ahora deberá buscar el visto bueno de la próxima administración. Dadas las visiones encontradas de los candidatos, aún no está claro si la alcaldesa Clara López va a montarse en su metro en el año 2018.