Este año se han beneficiado 440 personas

Se habla inglés en las plazas de mercado

Niños de seis plazas de la ciudad reciben clases gratuitas, con profesores extranjeros. Con la experiencia se busca favorecer el turismo en estas zonas y dar nuevas oportunidades a los menores.

En la plaza del Restrepo, dos pasantes dictan las clases de inglés. / Cortesía

A las 9:00 a.m., el aula de lectura de la plaza de mercado del Restrepo comienza a llenarse de niños. Es una de las seis plazas en las que, en medio del agite diario, se dan clases de inglés desde hace un año y desde hace más de dos años se prestan libros a comerciantes y vecinos cercanos. Ahora el objetivo es dar oportunidades a los comerciantes y sus familias.

Las clases comienzan a las 9:30 a.m. Cada uno de los participantes tiene la oportunidad de presentarse, pero quizás uno de los momentos más esperados por los niños es en el que deben adivinar la nacionalidad de su profesor de turno.

“En los cursos hemos tenido estudiantes de inglés nativos de Japón, Francia, Alemania, Estados Unidos, Holanda, China y Bélgica. Hemos hecho alianzas con fundaciones para atraer a estudiantes que quieran hacer labores sociales en las plazas de mercado y que, asimismo, ellos fortalezcan su conocimiento sobre nuestro país”, aseguró María Gladys Valero, directora del Instituto para la Economía Social (IPES).

Aunque en algunas plazas, como la del Restrepo, cuentan con pasantes que permanecen varios meses en el país, en otras, como La Perseverancia o el 20 de Julio, los profesores no siempre son los mismos. Pese a esto, siempre son dos los talleristas. Uno dicta una clase básica a los niños que hasta ahora están aprendiendo; el otro profundiza en temas de niveles más avanzados. “Así la actividad se convierte en una excelente experiencia, tanto para los extranjeros que nos acompañan como para los menores”, dice Andrea Peña, una de las traductoras del programa.

Las clases no son continuas. A pesar de que llevan un año con el proyecto, son conscientes de que los menores no asisten a todas ellas. Es por esto que el núcleo inicial de cada clase es el vocabulario: que los niños identifiquen palabras básicas, que puedan pronunciarlas e identificar su escritura.

Para esto utilizan fichas con las imágenes y las palabras. “A partir de ahí comenzamos a interactuar con los niños. Los motivamos a hacer una buena pronunciación y finalizamos con actividades lúdicas, como sopas de letras, ahorcados o trabajos que los motiven a memorizar lo aprendido”, dice Peña.

Para muchos de los extranjeros, es una experiencia muy emotiva. Además es un impacto, según Peña, “porque no todos los niños que toman las clases de inglés tienen oportunidad de estudiar y otros trabajan ayudando a sus padres”.

De acuerdo con Valero, en los cursos se puede fortalecer el aprendizaje del idioma, tanto para los menores como para los padres, y “así mitigar la violencia intrafamiliar y juvenil”, por ejemplo. Asegura que en la plaza del 20 de Julio tienen el caso de “hijos de vendedores informales que ni siquiera saben leer, pero que asisten y están aprendiendo a hablar otro idioma”.

Las clases comenzaron en octubre de 2016, en la plaza de La Perseverancia, y a comienzo de este año, en la del 20 de Julio, donde cuentan con el apoyo de Learn More Than Spanish. Recientemente iniciaron clases en la del Restrepo, donde tienen una alianza con la Fundación por los Niños y las Niñas.

Por ahora, la cita es los miércoles en la plaza del 20 de Julio y lunes, jueves y viernes en la del Restrepo. Las clases son de hora y media y se espera que en los próximos meses el programa esté en las 19 plazas de mercado restantes de la ciudad, donde no sólo beneficien a los menores, sino a todos los que quieran asistir para aprender a hablar inglés.