¿Se le embolata a Petro la plata para el metro?

Por ahora parece muy difícil que la actual Alcaldía reciba de la Nación el aporte que necesita para dejar sobre rieles, al menos, la licitación para la obra.

Pasados siete meses desde que se conocieron los estudios del metro, cada vez hay más señales sobre la poca intención que tiene el Gobierno de poner la plata para contratar la obra hasta que se elija al nuevo alcalde de la ciudad. El capítulo más reciente en la historia de cómo se financiará la megaobra sucedió en los últimos dos días.
 
Este miércoles Mauricio Cárdenas, el ministro de Hacienda de Juan Manuel Santos, dijo que aunque el martes hubo reunión entre Gustavo Petro y el presidente, la conclusión no fue que ya estuviera lista la financiación de un tramo del metro, como salió a decirlo con bombos y platillos el alcalde de Bogotá.
 
Cárdenas incluso dijo en Caracol Radio que las declaraciones de Petro fueron “absolutamente prematuras” y que lo que había hecho el mandatario distrital en la reunión fue reconocer que tiene problemas para pedir más recursos ante el Concejo de Bogotá. Además, el ministro también envió un mensaje recordando que es el Gobierno el que tiene en sus manos el proyecto y es quien puede tomar las decisiones “audaces” en medio del momento político que vive la ciudad. 
 
Ante estas afirmaciones, Petro salió a responderle a Cárdenas pidiendo que el Gobierno le aclare si aportará el dinero o no, en lugar de perder el tiempo en reuniones. Como lo ha contado El Espectador ya son varios los momentos en que el Gobierno ha mostrado su poca intención de apoyar con dinero el proyecto en esta administración. 
 
En febrero Simón Gaviria, director de Planeación Nacional, dijo que debido a la “estrechez fiscal” de la Nación, era difícil que aportara el 70% para la obra. Y en octubre de 2014 también fue el propio Gaviria quien dijo que la plata prevista para obras de movilidad no alcanzaba para  cubrir los $15 billones de la obra.
 
Voluntad política: la historia de siempre con el metro
 
En medio de la soledad de Petro buscando recursos para la obra, el proyecto depende del futuro político que se defina luego de las elecciones regionales de octubre. “¿A cuál de los candidatos le va a dar dinero el Gobierno nacional?”, se preguntó Darío Hidalgo, exsubgerente de Transmilenio.
 
Muchos están convencidos de que Santos no va a darle la oportunidad a Petro de hacer política en plena época de campaña electoral con un proyecto tan ambicioso y que los bogotanos llevan esperando décadas. Sería la gran huella en infraestructura que podría dejar avanzando el alcalde, una marca para mostrar en el futuro. En cambio, el Gobierno de la Unidad Nacional podría ver réditos políticos si ese paso lo diera si  su candidato llega al Palacio Liévano. 
 
Hidalgo recuerda que en la época en que estuvo como gerente de este proyecto en los años 1999 y 2000, Cárdenas era el director de Planeación Nacional del gobierno de Andrés Pastrana y se vivió una historia similar: siempre se hablaba de voluntad para hacer la obra, pero luego siempre faltaba algún estudio, otra evaluación. “Duramos tres años en esas. El Gobierno no llevó el Conpes sino hasta después de las elecciones locales. Y hay que aclarar que no se reemplazó al metro por Transmilenio, sino que se avanzó con uno de los componentes del sistema integrado que la ciudad necesita, en espera de un momento en el que hubiera condiciones entre el distrito y el gobierno para avanzar en el tema”.
 
Como lo dijeron varios asistentes a un debate realizado por la Cámara de Comercio con los candidatos a la Alcaldía sobre la obra, por ahora todo seguirá en renders, presentaciones y videos, mientras se define si habrá o no dinero para avanzar en la licitación. 
 
Qué dijeron los precandidatos de la propuesta de Peñalosa
 
El nuevo candidato que se suma al partidor político, Enrique Peñalosa, indicó que él le apostará a un metro elevado y no a uno subterráneo. Ante esta propuesta, hablaron los otros precandidatos. 
 
María Mercedes Maldonado:
“Peñalosa no cree en el metro y por eso propone un metro elevado, que implica volver al punto cero y perder muchos recursos”.
 
Clara López:
“La propuesta de Peñalosa por un metro distinto al pensado retrocede las manillas del reloj siete años y por eso no es lo más conducente”.
 
Rafael Pardo:
La debilidad del metro es la financiación y eso cae en el gobierno nacional. En tres semanas sabremos con qué presupuesto contamos y podremos saber qué tipo de metro podremos construir y el tramo.
 
Antonio Sanguino:
Si yo fuera alcalde haría el metro como está diseñado y en toda su extensión. ¿Qué pasaría con 40 mil pasajeros hora/sentido si interrumpimos línea del metro en la calle 72?.
 
Holman Morris:
“Estamos en un momento de paz, no en un momento en que se hagan coaliciones contra la izquierda,  la punta de lanza de Peñalosa es gobernar contra la izquierda, la propuesta de un metro elevado es decirle no al metro que quiere sacar adelante la Bogotá Humana de Petro”.