Se viene la protesta más grande del año

Bogotá será escenario de la marcha más multitudinaria desde que inició el paro nacional. Se esperan unas 20.000 personas.

Archivo El Espectador.

Después de varias marchas, principalmente del sector educativo, transportador y trabajador, la de este miércoles se anticipa como la jornada de protesta más grande —si no la más grande— a la que se enfrenta el actual Gobierno, que lleva un poco más de cien días de mandato. Por todo el país está convocada una “toma de capitales”, denominada así por organizaciones como la Central Unitaria de Trabajadores (CUT).

En esta ocasión se sumarán no solo estudiantes y trabajadores, sino también agricultores, funcionarios de la rama judicial y simpatizantes de Gustavo Petro, quien invitó a manifestarse en contra de las sanciones fiscales que le impuso la Contraloría. Además, a los alumnos de las universidades públicas de Bogotá se sumarán unos 1.000 estudiantes de universidades públicas regionales. Los líderes calculan que saldrán a las calles de la capital 20.000 manifestantes.

El déficit fiscal de las universidades públicas, el aumento en los precios de la gasolina y la reforma tributaria —oficialmente Ley “de Financiamiento”— están entre las razones que motivan la jornada de protesta. Los estudiantes tienen hoy una nueva sesión de diálogos en la mesa de negociación con el Gobierno y, según dicen, esperan avanzar en varios temas del pliego de exigencias.

El jueves, día después de las movilizaciones, habrá otra sesión de negociaciones. “Será una marcha masiva, en todo el país, y pedimos que se haga de manera pacífica. Confiamos en que hoy el Gobierno Nacional nos presente una propuesta contundente, porque queremos llegar a un acuerdo rápido”, dice Alejandro Palacio, miembro de la Asociación Colombiana de Representantes Estudiantiles de la Educación Superior (Acrees).

Que exista una propuesta contundente no significa el fin del paro. La dinámica para levantarlo es convocar una plenaria de la Unión Nacional de Estudiantes de la Educación Superior (UNEES), asociación que agrupa las 27 universidades que se encuentran en cese de actividades, y ahí se tomará una decisión.

En la mañana del lunes se especuló sobre el retorno de los estudiantes de la U. Nacional a las aulas. Sin embargo, se trató de un malentendido derivado de una interpretación errónea de un comunicado de la universidad. “Nosotros no hemos levantado el paro y no se piensa levantar hasta tanto no tengamos soluciones y compromisos concretos del Gobierno Nacional en la mesa de diálogos. No vemos voluntad política y estamos dispuestos a asumir las consecuencias académicas”, asegura Valentina Ávila, vocera de UNEES.

Por su parte, Óscar Gutiérrez, vocero de Dignidad Agropecuaria, reconoce que “toca esperar la ponencia” de la reforma tributaria, que está próxima a conocerse y discutirse, entre otras cosas, para ver cuáles son los productos “esenciales” de la canasta básica que no serán gravados con el IVA.

El movimiento campesino anticipa su oposición a que se graven insumos y servicios para el sector agropecuario e incluso productos como el café, en caso de que no quede considerado como esencial. Entre lo que proponen para conseguir recursos que llenen el billonario hueco de presupuesto está gravar más los dividendos, disminuir beneficios tributarios a industrias como las extractivas y combatir la evasión y elusión de impuestos.

Aunque en Bogotá todavía no están definidas las rutas de los manifestantes y solo hasta hoy se definirán los trayectos, lo que sí se sabe es que la movilización empezará hacia las 8:00 a.m. y saldrán de diferentes sitios, como lo han hecho en las pasadas jornadas de protesta. Para enfrentar el caos que seguramente se vivirá en la ciudad, las autoridades están a la espera de conocer las zonas de concentración, para establecer el plan de manejo.