Secretario de Salud denuncia amenazas y presiones por servicio de ambulancias en Bogotá

Luis Gonzalo Morales sostuvo que tras ponerle fin a contratos que tenía el Distrito con privados, ha recibido intimidaciones que obligaron a que le fuera asignado un esquema de seguridad.

Alcaldía de Bogotá

Tras el debate de control político que adelantó este lunes el Concejo de Bogotá sobre el servicio de ambulancias en la ciudad –en el que trascendió, según los cabildantes, que el modelo no abarca las necesidades de la capital, hay déficit de vehículos e incluso demoras en la atención de emergencias– el secretario Distrital de Salud, Luis Gonzalo Morales, denunció este martes que ha sido víctima de amenazas tras ponerle fin a varios contratos para la prestación del servicio.

La polémica por los vehículos de emergencia se remonta a mayo pasado cuando la Administración Distrital decidió cancelar un contrato con una empresa privada que tenía 44 vehículos médicos al servicio de la ciudad. La decisión se hizo público durante los mismos días en los que se conocían casos de muerte de personas esperando una ambulancia. (Lea: Radiografía del servicio de ambulancias en Bogotá)

Según el secretario de Salud, a raíz de las decisiones y determinaciones –sustentadas en que “en Bogotá hay más ambulancias de la cuenta”– el funcionario ha recibido presiones y amenazas que obligaron a que cuente con un esquema de seguridad.

“Presiones sí las hay. Yo las he recibido y de todo tipo. No puedo decir de quién son, pero en el estudio de seguridad que me acaban de hacer me asignaron un escolta, me dicen que no ande solo y llevo un mes con protección”, sostuvo Morales en declaraciones que recoge Caracol Radio.

El funcionario dejó entrever además que ha recibido intimidaciones tras revelar los sobrecostos que, de acuerdo con el Distrito, se presentaban desde al menos seis años en la prestación del servicio de ambulancias: “Yo no podía continuar con esos contratos. No sé si es por eso o por algunos de los otros contratos que hemos terminado en los hospitales”, indicó.

La problemática de las ambulancias

Se estima que en la capital hay una ambulancia pública por cada 60 mil habitantes (132 vehículos), mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda que sea un vehículo por cada 25 mil personas. Si este cálculo se realiza sumando las ambulancias privadas –a las que no todos los bogotanos tienen acceso– la cifra alcanza a abarcar 12 mil habitantes.

A principios de mayo, durante un debate en la comisión Séptima del Senado sobre las deudas de las EPS con los hospitales, el alcalde Enrique Peñalosa soltó una frase que dejó atónito a más de uno: “en todas las ciudades del mundo mueren personas esperando una ambulancia”. El secretario de Salud, momentos antes, le había dicho a Blu Radio: “Seguramente va a seguir sucediendo”.

Estas declaraciones generaron controversia, al punto de que algunas asociaciones de pacientes señalaron que la administración está viendo el servicio de ambulancias en función del gasto y no de salvar vidas. A pesar de esto, el Distrito dice tener sólidas razones.

Según datos de la Administración, a diario se presentan 2.500 incidentes en la capital, de los cuales 750 requieren una ambulancia (uno de cada tres). En 2015, de todas las llamadas que recibió el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (CRUE) en la que solicitaban ambulancias –advierte la Secretaría de Salud–, 7 de cada 10 fueron desde entidades privadas y apenas una fue por emergencia vital.

Esta fue la razón por la que el secretario de Salud le puso fin al contrato con empresas privadas de ambulancias. Morales argumentó que al estar atendiendo emergencias en entidades privadas, la ciudad estaba asumiendo costos que no le correspondían, ya que, según él, al Distrito únicamente le compete atender emergencias que ocurran en calles o espacios públicos y no aquellas situaciones que se presenten en ámbitos privados.

Es decir que en caso de que un ciudadano sufra una emergencia en su vivienda, en la universidad o en un centro comercial, por ejemplo, es el establecimiento el llamado a disponer de un vehículo para su traslado a un centro asistencial y no la Administración.