Seguridad para conducir el SITP

Policía busca a los responsables y ofrece recompensa de $10 millones por información sobre los demás agresores de la mujer de 35 años.

Los conductores del SITP han alertado sobre las agresiones en algunas zonas difíciles de la ciudad. / Verónica Téllez

Los conductores del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) se están enfrentando a situaciones difíciles en ciertas zonas de Bogotá. A mediados de junio mataron a uno de ellos en la localidad de Usme y varios de sus compañeros le relataron a este medio sobre las agresiones que deben soportar a diario por parte de algunos pasajeros, como escupitajos e, incluso, puñaladas. Ayer se conoció otro caso atroz: una conductora fue violada por tres hombres, dentro del bus. El caso ocurrió en Patio Bonito, en el suroccidente de la ciudad.

La mujer agredida tiene 35 años y es madre de tres hijos. Llevaba trece meses vinculada como conductora a la empresa Masivo Capital, que tiene a cargo los vehículos con destino a las zonas de Kennedy y Suba Oriental. Antes de la medianoche del jueves, ella manejaba el bus en Patio Bonito, cuando tres hombres se subieron, la amenazaron con un puñal para que dejara el volante y uno de ellos empezó a manejar. Mientras tanto, los otros dos la llevaron a la parte de atrás del vehículo y la violaron. Tal fue la violencia del caso, que Medicina Legal se abstuvo de dar detalles y los dejó sólo a disposición de la Fiscalía, como corresponde en estos casos.

Según datos que se han conocido de la investigación, el bus dio vueltas por varios sectores, luego paró en un lugar oscuro y fue allí donde los hombres abusaron de la mujer. La Policía la encontró en la carrera 38 con calle 10, en la zona comercial de San Andresito, en la localidad de Puente Aranda.

Se sabe también que por medio del sistema de monitoreo con GPS la empresa operadora notó que el bus había salido de su ruta habitual y lo informó a Transmilenio. Ésta hizo el reporte de la novedad a la Policía, que luego de encontrar a la mujer, la llevó al Centro Policlínico del Olaya.

Al cierre de esta edición la Policía reveló el retrato hablado del presunto agresor de la mujer, señalando que es un hombre que tiene entre 20 y 25 años, “contextura delgada, una cicatriz en la cara al lado derecho, piercing en la ceja izquierda y un tatuaje al lado izquierdo de su cuello en forma de S”. Además, ofrece una recompensa de $10 millones por información que permita dar con los responsables del ataque.

Mientras se aclaran los detalles del crimen, los operadores del SITP llaman la atención sobre la seguridad que necesitan los conductores para trabajar en la ciudad y la colaboración de la gente en este tipo de casos.

Una discusión que se abre luego del ataque a esta conductora es si Transmilenio debe revisar algunos aspectos del funcionamiento del sistema. “Varios concesionarios le han dicho a TM que no les obligue a prestar servicio en ciertas horas y ciertos lugares. Sé que en la empresa Suma (encargada de Ciudad Bolívar) la queja es permanente y está obligada a tener un bus a muy altas horas de la noche, yendo a sitios peligrosos. En el transporte tradicional eso no pasaba y el conductor no estaba expuesto a un riesgo innecesario”, dijo César González, representante de los operadores del SITP.

Otro de los temas que pueden discutirse es si los conductores deben estar aislados de los pasajeros con cabinas protegidas, como ocurre en buses del transporte tradicional. Cuando El Espectador estuvo en Usme, luego del asesinato del conductor Carlos Zuluaga, varios de sus compañeros dijeron que, teniendo en cuenta que ya no reciben dinero ni tienen contacto con los pasajeros, se debería contar con una barrera de seguridad en las cabinas. Así, al menos se podría evitar que la gente los ataque tan fácilmente con un cuchillo o escupiéndolos, como ya ha ocurrido.

El mensaje de Transmilenio, entidad que gestiona el SITP, fue de reproche contra la violación de la que fue víctima la mujer. La empresa de transporte sólo dijo en un comunicado: “Hacemos un llamado a la ciudadanía para que sea solidaria ante este hecho y colabore con las autoridades para identificar a los agresores de la víctima. De igual manera, planteamos la urgencia de que la ciudadanía respete y ofrezca un trato digno a los conductores de los buses zonales del SITP”.