¿Cómo ser un municipio sostenible?

El estudio, que se hizo en los 11 territorios que conforman la zona de Sabana Centro, recomienda mejorar la infraestructura para bicicletas, el uso del agua y la planeación urbana.

Agua, movilidad y planeación son los retos para los municipios de la Sabana Centro. / Herminso Ruiz

Movilidad, planeación y agua son los tres temas claves que deben desarrollar los 11 municipios de Cundinamarca que conforman la región de Sabana Centro si quieren tener un futuro sostenible. Así lo reveló un estudio que realizaron la Financiera del Desarrollo (Findeter) y la Universidad de la Sabana, en el cual se detalló el estado de cada territorio en ambiente, economía, desarrollo social, gestión fiscal y de gobernanza, entre otros.

Cajicá, Chía, Cogua, Cota, Gachancipá, Nemocón, Sopó, Tabio, Tenjo, Tocancipá y Zipaquirá fueron los municipios analizados en la investigación. Los resultados, según Juana Leal, investigadora de la Universidad de la Sabana, serán el principal insumo y recurso para ejecutar los planes de desarrollo y ordenamiento territorial de los municipios a partir del primer semestre de 2016.

En general, el informe aseguró que el sector de Sabana Centro tiene las condiciones para avanzar en sostenibilidad. Sin embargo, hay problemas que, si no se encaran ahora, pueden ser catastróficos a largo plazo. En cuanto a la movilidad, el estudio reveló que el 34% de los habitantes se moviliza a pie y el 12% en bicicleta, unas cifras altas a las que los futuros mandatarios deben prestar su atención si se tiene en cuenta que hay una infraestructura precaria para peatones y biciusuarios. “Encontramos que hay 6,4 kilómetros por cada 100.000 habitantes, cuando lo que se espera es que haya 25 kilómetros”, aseguró Leal. Por ejemplo, en el caso del trayecto Zipaquirá-Bogotá debe existir continuidad con las ciclovías que conectan Zipaquirá y Chía, pero que se frenan en el ingreso a Bogotá. Eso, según los investigadores, podría disminuir el flujo vehicular por la salida de la autopista Norte y evitaría la dependencia de los carros particulares.

En el caso del suelo suburbano el reto también es enorme. Municipios como Chía, Sopó, Tocancipá y Tenjo son los que más extensión de tierras han clasificado como suburbanas, lo que hace que la construcción de unidades de vivienda, así como la ubicación de industrias, se hagan de manera desordenada. “Los municipios les apuestan a modelos dispersos y van creciendo sin orden. Sólo encontramos a Zipaquirá y Tenjo como ejemplos de modelos de ciudades compactas”, dijo Leal.

Por último, hay que mejorar el manejo del sistema hídrico, que abarca los servicios de acueducto y el ciclo del agua. Un ejemplo es el estado del río Bogotá y la importancia de las acciones para mitigar su contaminación. También se habla del tratamiento de las aguas residuales. Sólo Chía, Cajicá y Zipaquirá alcanzan a tratar el 50% de ellas. “Otra oportunidad de la región es crear un acueducto entre varios municipios para dejar de depender de la venta de agua en bloque de Bogotá”, recomendó el estudio, que se les entregará al gobernador y a los mandatarios locales.