¿Será nuestra Ruby?

Familiares de costurera desaparecida aseguran que cuerpo desmembrado es el de ella.

El domingo pasado, los habitantes del barrio El Recodo, en Fontibón, alertaron a la policía de una bolsa maloliente que había sido abandonada en el humedal Meandro de Say, ubicado al occidente de Bogotá. “Es Ruby. Ruby está muerta, mataron a Ruby”, gritó una habitante de la zona a quien, sin cerciorarse de que se tratase de Ruby Estella Serpa, “una corazonada” le hizo pensar que era su amiga, a quien conoce desde hace 11 años.

La vecina descubrió el torso de una persona envuelto en bolsas de basura y una colchoneta, cuando fue a rescatar a su perro, que se había caído al caño. Los familiares de Serpa creen que el tronco hallado en el humedal sí corresponde a la mujer y aseguran que el colchón en el que estaba envuelto era en el que dormía la víctima.

El 27 mayo de 2012, fecha en la que se celebró el Día de la Madre en el conjunto La Estancia, en El Recodo, fue la última vez que sus amigos y vecinos cruzaron palabra con Serpa, una mujer solitaria de 45 años, la mayor de cinco hermanos, quien se dedicaba a la costura y tenía arrendada una de las habitaciones de su casa a un hombre obeso de aproximadamente 27 años. Desde aquel día, sus vecinos le perdieron el rastro. Los familiares aseguran que la última vez que la vieron fue el 29 de mayo, cuando la mujer también participó de una reunión cristiana en donde varias personas le escribieron en una hoja lo que pensaban de ella.

“Eres una persona muy valiente, por favor continúa, no desfallezcas”, le escribió uno de sus compañeros de oración. “Eres una persona muy atacada, debes aprender a decir las cosas y pedir el favor de la mejor manera”, dice otra de las anotaciones. “Lucha por lo que quieres, Dios te ama”. Según sus hermanos, Ruby Estella Serpa tenía problemas de bipolaridad. Sin embargo, luchó para superar la bipolaridad, con el fin de recuperar a su hijo, un niño autista a cargo del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) desde hace dos años.

Desde el 23 de junio, cuando los familiares denunciaron su desaparición en la fiscalía de la zona industrial de Montevideo, no se ha llegado a ningún indicio que pueda establecer el motivo de su desaparición o si la mujer sigue con vida. Sin embargo, los familiares, que están convencidos de que el cuerpo hallado en Fontibón es el de Serpa, sospechan de Luis Ignacio Hincapié, el inquilino a quien la mujer le había arrendado desde hace cinco meses una habitación de su casa. El Espectador trató de establecer contacto con Hincapié pero no fue posible.

Nelcy Serpa, su hermana, asegura que “Ruby le había pedido la habitación. En varias ocasiones ella nos comentó que estaba cansada de que cada vez que el señor llegaba borracho quisiera abusar de ella y hacer estragos en la casa. Hincapié le pidió un tiempo para conseguir un lugar a donde mudarse”.

Una vecina de Ruby Serpa asegura que después de ocho días de desaparecida, “el inquilino ha hecho dos fiestas. Nos ha tocado llamar a la policía por el ruido y el consumo de droga dentro de la casa. Eso pasó hasta que los familiares de Ruby lo sacaron. El tipo no es de fiar: anda con una gente rara, hasta vende drogas”. Los familiares de la víctima confirman las declaraciones.

Alveiro Serpa, otro hermano, explica las razones de la sospecha. “Cuando mi hermana desapareció, varios vecinos hablaron con el inquilino y éste les dijo que Ruby estaba en una finca con el novio. Después hablamos con él y dijo que ella había viajado a Santa Marta. Cuando recibimos las quejas de los vecinos por las rumbas que armó en la casa estando Ruby desaparecida, encontramos la casa patas arriba, olía putrefacto, había una cantidad de colchones arrumados y faltaban cosas como la máquina de coser y otros objetos de valor”.

Al cierre de esta edición no se había practicado la necropsia en Medicina Legal para establecer de quién es el cuerpo desmembrado o qué produjo realmente la muerte de la víctima. Sin embargo, trascendió que el cuerpo hallado tenía varios días de descomposición y estaba en estado de embarazo. Los familiares aseguran que no tenían conocimiento del estado de gravidez de Ruby. La última palabra la tienen los investigadores de la Fiscalía.

El tronco fue encontrado a las 11 de la mañana, hora en que los vecinos dieron aviso a la policía. La Fiscalía llegó a las 4 de la tarde. Los familiares de Ruby Serpa no entienden por qué el CTI sólo se llevó el cuerpo y no recolectaron otras pruebas, como sábanas ensangrentadas y la colchoneta que lo envolvía, material probatorio que todavía está en el humedal, a la vista de todo aquel que pasé por allí.