Sí a los operadores privados de aseo

El Acueducto quiere que empresa de Aseo Capital y Lime maneje por tres meses la gestión comercial del nuevo modelo de aseo.

 Los operadores privados del aseo prestan hoy el servicio en la mitad de la ciudad. / Óscar Pérez - El Espectador
Los operadores privados del aseo prestan hoy el servicio en la mitad de la ciudad. / Óscar Pérez - El Espectador

Como lo anticipó El Espectador en su edición digital, la facturación del servicio de aseo en la ciudad se juega su futuro esta semana. Dado que el Acueducto no tiene ni las herramientas tecnológicas ni la experiencia para realizar esta función que afecta a más de dos millones de usuarios el Distrito es consciente que, por lo menos temporalmente, debe negocia con los antiguos operadores privados del aseo, la gestión comercial de este servicio, actividad que llevan desarrollando desde hace siete años a través de su empresa, el Centro Único de Procesamiento de la Informaciòn. Comercial del servicio de aseo (Cupic).

Según Francisco Canal Albán, gerente del servicio al cliente del Acueducto, la entidad accedió a pagarle $610 más IVA al Cupic. Esta suma, exigida por el grupo privado -del que hacen parte Lime y Aseo Capital- había mantenido congeladas las negociaciones, pues el Acueducto aspiraba a reducir más los ingresos de los privados.

Canal Albán añadió que el contrato sería prorrogable, “una vez se defina el aplicativo integral para facturación, atención de peticiones quejas y reclamos y aforos”.

No obstante las declaraciones oficiales del Acueducto, altas fuentes en el Cupic aseguraron que no han sido notificadas de la decisión del Distrito, y que aún deberán analizar el nuevo escenario antes de dar el sí definitivo.

Durante las últimas semanas, el Distrito y el Cupic se habían enfrascado en largo y difícil proceso de negociación que, hasta el día de ayer, no veía salida.

Finalmente ayer, y después de una última reunión con su equipo técnico, el gerente del Acueducto, Alberto Merlano Alcocer, cedió en sus pretensiones y aceptó el precio fijado por los privados.

“El Comité Corporativo del Acueducto avaló el trato con el Cupic”, aseguró Canal Albán. “Estaríamos firmando los tramites de contratación hoy mismo (lunes)”.

Con la eventual firma de este contrato, el Distrito logra un respiro, y tendrá al menos tres meses para prepararse y asumir la facturación y demás tareas de la gestión comercial de un servicio que se presta a 2’400.000 usuarios . Por su lado, los privados del aseo demostraron una vez más que desmontar el modelo de prestación del servicio no será tan rápido y que la Administración aún los necesita.

Estos tres meses también serán claves para que el Distrito resuelva qué hacer con la empresa Distromel, firma contrada hace dos años para que desarrollara un módulo de facturación propio para la ciudad que, pese haber recibido 31.000 millones de anticipo, aún no está listo.