En 2015 hubo un cambio en el mecanismo de medición

Sífilis, ¿un problema en Bogotá?

Aunque la Secretaría de Salud asegura que se mantiene controlada la enfermedad, las cifras demuestran que los casos congénitos han aumentado.

Este año se han registrado 130 nuevos casos de sífilis en Bogotá. / iStock

Un comentario del secretario de Salud, Luis Gonzalo Morales, puso en alerta sobre el posible aumento de los casos de sífilis este año en la ciudad. El foco está puesto sobre la llegada de extranjeros a Bogotá, en especial a las zonas de La Candelaria, Santa Fe y Mártires, donde se concentra el mayor número de trabajadoras sexuales. Aunque en los últimos dos años se han logrado reducir las tasas de la enfermedad congénita, en el caso de la gestacional hay un constante aumento en los últimos cinco años.

De acuerdo con los datos de la Secretaría de Salud, la sífilis congénita (de transmisión) tuvo una considerable disminución entre 2014 y 2015, al pasar de 211 a 119 casos. Sin embargo, desde el año pasado está de nuevo en aumento, al llegar a 130 casos (casi 11 mensuales), mientras a agosto de este año ya se contabilizan 103 personas contagiadas (casi 13 al mes). De seguir la tendencia, se podría cerrar 2017 con una cifra cercana a los 160 pacientes. En los casos de sífilis gestacional (la que se transmite de madre a hijo), el panorama de los últimos cuatro años no es mejor, pues pasó de 560 casos en 2013 a 648 el año pasado.

A pesar de que las cifras preocupan, las autoridades de salud señalan que el aumento puede ser producto de los efectos del cambio en la forma de medir este indicador. Hasta 2014, los hospitales reportaban sólo los casos de los nacidos vivos. Ahora se reportan todos, sin importar su condición. Basado en este argumento, es que la última medición de Bogotá Cómo Vamos consideró que el incremento se trata de un comportamiento estable. Incluso, la Secretaría no descarta que este año la cifra siga subiendo.

Para Bibiana Pineda, de Así Vamos en Salud, los datos sólo pueden ser comparados desde 2015. Con respecto al aumento, reconoce que hay una mayor incidencia en localidades como La Candelaria, los Mártires y Santa Fe, donde confluyen en su mayoría trabajadoras sexuales, quienes son consideradas una población vulnerable y flotante, incluyendo trabajadoras sexuales, lo que dificulta su atención y seguimiento.

En los casos de la enfermedad gestacional, considera que la clave está en atender a la madre y a su pareja. “Ésta debe ser oportuna y se debe asegurar que la materna asista a los controles prenatales. Además, la atención no sólo debe ser a ella, sino a su pareja. De lo contrario, puede repercutir en un caso congénito, en el que la transmisión ya no es en la gestación, sino lineal de madre a hijo”.

Por su parte, Luis Jorge Hernández, profesor de salud pública de la Universidad de los Andes, asegura que se debe trabajar en comprometer al hombre, ya que en la mayoría de los casos el contagio proviene de una infidelidad. Además, cree que debe haber un estricto control médico, que incluya tres estudios serológicos a las mujeres durante las diferentes etapas del embarazo y no sólo uno, como ocurre actualmente.

Entre otras recomendaciones, más allá de la promoción y prevención, la organización Bogotá Cómo Vamos cree necesario que las entidades de salud reduzcan las barreras en la atención, para garantizar un mayor acceso a los grupos más vulnerables.

Frente a esto, la Secretaría de Salud señala que ha tomado medidas con la puesta en marcha del programa “Ponte a Prueba”, con el que ofrece mayor acceso a exámenes diagnósticos para detectar enfermedades de transmisión sexual, así como una serie de programas en los que se brinda atención a la población carcelaria, a los habitantes de calle y a la población LGBT. “Todo esto permite reducir el número de nuevas infecciones, facilitando un diagnóstico temprano y el comienzo de un tratamiento oportuno”, dijo la administración.

Para el profesor Hernández, si bien lo que está haciendo el Distrito está funcionando, al registrar una tasa de 1,3 casos por cada 1.000 nacidos, la ciudad podría estar mejor. “Se considera que la sífilis está eliminada cuando hay menos de 0,5 casos por cada 1.000 nacidos, algo que se está logrando en países como Chile, Cuba o Costa Rica”.

Aunque el número de casos en la ciudad son menores a los del resto del país (en Chocó la tasa ha llegado a reportar 10 casos por cada 1.000 nacidos), Hernández cree que se debe reforzar el trabajo de educación sexual, porque es en la prevención donde está parte de la reducción de la cifras. “Hay que hablar claro a los jóvenes y desvirtuar los mitos sobre la sexualidad”.

La sífilis

Es una enfermedad sanguínea, sexual y perinatal que se transmite por el contacto de alguna de las llagas o úlceras que produce, ya sea por contacto oral o a través de relaciones sexuales. Asimismo, puede propagarse de una madre en gestación al bebé.

Los síntomas se presentan en tres fases. En la primera aparecen llagas en las palmas y bases de los pies, que no generan ninguna picazón y que pueden durar de tres a seis semanas. En la segunda surgen llagas o úlceras en las partes blandas del cuerpo, como los genitales o la boca, o también se puede presentar sífilis ocular; mientras que en la tercera fase, llamada latente o avanzada, se puede presentar parálisis del cuerpo, ceguera y demencia.