Sin ser profesional, funcionaria del Distrito gana $16 millones: Contraloría

La Contraloría de Bogotá investiga presuntas irregularidades en contratación en los primeros seis meses de administración Petro.

Ana Teresa Bernal, alta consejera para las víctimas. Gabriel Aponte/Elespectador.com
Ana Teresa Bernal, alta consejera para las víctimas. Gabriel Aponte/Elespectador.com

La Contraloría de Bogotá envió un pronunciamiento al alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, por contratación en la ciudad.

En un análisis a la contratación durante los primeros seis meses de la administración de Petro, el contralor Distrital, Diego Ardila Medina, determinó una alta incidencia en la contratación directa, especialmente en los contratos de prestación de servicios y mínima a través de licitación pública.

Contratos con el mismo objeto, concentración en la contratación y contratos sin certificar la idoneidad del contratista son algunas de las presuntas irregularidades que motivaron la apertura de una indagación preliminar.

Una de las contrataciones que llamó la atención de la Contraloría es la de Ana Teresa Bernal Montañez, quien tiene un contrato por valor de $185.000.000 para 11 meses en el cual no se evidencian parámetros y análisis técnico que sustenten la fijación del valor para la realización del objeto del mismo, “a pesar de la conocida trayectoria de la funcionaria”, dice el ente de control.

“Llama la atención a este organismo de control que se vincule a una persona no profesional, pues apenas acreditó quinto semestre de economía con unos honorarios de $16.800.000 al mes y el objeto se hizo consistir en asesorar al señor alcalde en reparación a las víctimas”, dice el informe de la Contraloría Distrital.

Ana Teresa Bernal fue de la Red Nacional de Iniciativas Ciudadanas por la Paz y contra la Guerra (Redepaz) y miembro de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación Nacional (Cnrr). Igualmente formó parte del Consejo Nacional de Paz entre 1997 y el 2000.

Otra contratación que fijó la atención de la Contraloría Distrital fue la de Norma Constanza Osorio Villa, quien tiene dos contratos por valor de $72.000.000 para periodos prácticamente continuos; en uno de ellos no es clara la idoneidad de la contratista quien acredita título de técnico intermedio profesional en ingeniería textil, perfil que no está relacionado directamente con el objeto y desarrollo del contrato en lo que tiene que ver con el apoyo técnico y financiero que debe proporcionar a los programas sociales que preste el despacho.

El Distrito durante seis meses suscribió 53.984 contratos que representan 1,9 billones de pesos. La contratación directa representa un 43,7% y la contratación de derecho privado un 31%, por licitación pública apenas se ha contratado un 12,1%.

Ardila dijo que el total de la contratación directa ascendió a 836.538 millones de pesos, más 601 mil 153 millones que corresponden a contratación efectuada por las normas del derecho privado.

Eso quiere decir que un total de 1,4 billones de pesos se contrató sin la selección del contratista por medio de licitación pública.

En el comportamiento de los procesos licitatorios reportados por las entidades en SIVICOF (plataforma de la Contraloría para monitorear contratación) muestra que tan solo adjudicaron 121 contratos por valor de $231.615 millones, “que representa un escaso 12,1% del total de la contratación”, dice el ente de control.

“Llama la atención que en el periodo evaluado, que comprende la mitad de una vigencia, tan solo se hayan suscrito 10 contratos de obra a través de licitación pública por $109.437 millones, en una ciudad que está en construcción y lo más insólito es que de estos 10 contratos tan solo uno apunta al tema de infraestructura vial, como lo es el de la construcción de la intersección de la carrera Novena con calle 94 con recursos que provienen de valorización. Las demás licitaciones estuvieron encaminadas a compra de seguros, parking, adecuación de oficinas administrativas, suministro del servicio de vigilancia, entre otras”, indicó Ardila.