SOS en salud pública de Bogotá

El secretario de Salud de Bogotá, Aldo Cadena, convocó a 23 mil trabajadores de los hospitales públicos para que se manifiesten contra la reforma a la salud. El objetivo: que el Gobierno asuma la deuda (de $350 mil millones) que tienen las EPS con el Distrito.

En el Hospital Meissen han comenzado a despedir personal para aplacar el déficit financiero. / Archivo

Lo que hoy se presenta como una protesta contra la reforma a la salud podría dilucidar el futuro de 14 hospitales públicos de Bogotá: desde las 10:00 a.m. hasta las 12:00 m., cerca de 23 mil trabajadores de la red pública hospitalaria dejarán sus puestos para unirse a la manifestación.

Esta situación, según Aldo Cadena, secretario de Salud de la capital, puede ser permanente: “Las EPS le deben a la red pública hospitalaria cerca de $350 mil millones. El presupuesto de los hospitales termina en noviembre y el Gobierno Nacional no quiere asumir esa deuda. El actual sistema es indolente y no tiene compromiso con la salud”.

Este diario consultó a los gerentes de cuatro hospitales públicos que están al borde de la crisis. Si el 1º de noviembre no reciben presupuesto adicional, aseguran que los servicios se verán interrumpidos. En el Hospital de Suba han suspendido temporalmente servicios especializados como diálisis, cardiología, anestesia y nefrología, según la Secretaría de Salud: “Esto ha sido de manera temporal, pero desde el 31 de octubre puede ser permanente. Al hospital le adeudan $50 mil millones y el 70% de esa deuda pertenece a las EPS. Solamente Humana Vivir y Solsalud, que son entidades en liquidación, deben $9 mil millones”, dice Gabriel Castilla, gerente del centro hospitalario. Para evitar el colapso, el hospital ha reducido el personal y ha prolongado los pagos a los proveedores. Sin embargo, tiene una deuda externa de $35 mil millones.

Uno de los casos más preocupantes es el del Hospital Simón Bolívar, que es el principal receptor de pacientes en el norte de la ciudad. En la actualidad, Caprecom le debe al hospital $15 mil millones, Humana Vivir $12 mil millones y Solsalud $6 mil millones. Además, la entidad recibió este año $112 mil millones de presupuesto, mientras que en 2012 había obtenido $125 mil millones.

El hospital Meissen pasa por una situación similar: “El problema viene desde la Ley 100 y se agudiza con la reforma a la salud. De lo que el hospital factura, las EPS solamente están pagando el 60%. Tras de que no pagan el servicio completo se demoran 90 días en hacer un pago efectivo. Caprecom nos debe $4 mil millones, Humana Vivir $10 mil millones y Salud Cóndor $2 mil millones. Las dos últimas están declaradas en quiebra y nadie asume esa deuda. En noviembre no podremos contratar proveedores. En mayo de 2012 había 1.850 trabajadores en el hospital, hoy tenemos 1.240”, señala Leonardo Alfonso Morales, gerente del hospital.

Para Ricardo Beira, gerente del Hospital del Sur, “el problema tanto de este hospital como de otros de la red pública es que el presupuesto que tenemos es el que recaudamos por lo que vendemos. Y como les facturamos a las EPS, que son pésimas en el pago, nos atrasamos y se va formando un hueco financiero. En el caso del Hospital del Sur es de $6 mil millones. Humana Vivir, que está en liquidación, nos debe $2 mil millones. Hasta ahora hemos planteado garantizar los servicios de urgencias y comenzar a restringir los servicios ambulatorios y de consulta externa.

Esta crisis financiera se podría solucionar si el Distrito utilizara los $750 mil millones que estaban guardados por la Nación en las cuentas maestras (recursos del régimen subsidiado). Sin embargo, Aldo Cadena ha sido enfático y ha señalado que esos recursos serán utilizados para renovar la infraestructura de la red pública hospitalaria: “Desde hace 20 años no se construyen hospitales en el país. Si pagamos la deuda estaríamos solucionándoles el problema a las personas que a través de las EPS se robaron la plata”.

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