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hace 12 horas

Sube la tensión en barrio Los Olivos de Bogotá

Habitantes no quieren vender a Metrovivienda porque paga 10 veces menos que los privados. La entidad legalmente es la primera opción de venta. Distrito le expropió 18 predios.

Lola Acevedo fue la primera habitante que salió ayer al paso de las autoridades que llegaron a tomar posesión de los predios expropiados / Luis Ángel

“¿Necesitan Los Olivos? ¡Entonces den plata!”. Un habitante de ese barrio de Chapinero alto les gritó esto sin cansancio a los funcionarios del Distrito que llegaron ayer a tomar posesión oficial de 18 predios que la Fiduciaria Davivienda había comprado allí, pero que la Alcaldía le expropió para integrarlos a un proyecto urbanístico. Integrantes de la comunidad que recibieron de forma hostil a la delegación oficial —que incluyó policía y luego un escuadrón del Esmad— temen que después de esa expropiación el Distrito se apropie también de sus predios que, por ahora, no quieren vender.

Se trata de un caso ya conocido que comenzó hacia 2006, cuando el constructor Edmundo Castro, en nombre de la Fiduciaria Davivienda, comenzó a persuadir a los habitantes de que vendieran sus casas a muy buen precio con el fin de utilizarlas en proyectos urbanísticos para clase alta. De 42 que compró, Metrovivienda, en representación del Distrito, declaró la expropiación de 18 en octubre y noviembre pasados. La Alcaldía entró a terciar luego de recibir quejas de un sector de la comunidad que alegaba presiones y amenazas para vender. De hecho, puso una abogada a disposición de esas personas para interponer una denuncia penal contra Castro y contra Myriam Páez, presidenta de la Junta de Acción Comunal del barrio, presuntamente involucrada en estos hechos.

La expropiación se dio en ese contexto de tensión. Metrovivienda pretende incluir la zona dentro de la revitalización del centro ampliado de Bogotá, un proyecto mucho más grande en el que Los Olivos sería renovado por medio de viviendas de interés prioritario (VIP). Y a pesar de que los predios expropiados a la Fiduciaria, ya demolidos, no le pertenecen hoy a ningún habitante, un grupo de vecinos se resistió ayer a que el Distrito tomara posesión. Temen que, por cuenta del proyecto de VIP, los siguientes expropiados sean ellos.

Como lo ha informado El Espectador y el mismo Edmundo Castro ha aceptado, él en promedio ha pagado el metro cuadrado a $3 millones. Es decir, ha comprado casas a $400 millones, como es el caso del negocio que hizo con la presidenta de la JAC, Myriam Páez, según ella le contó a este diario. La razón de Castro para ofrecer tanto dinero es que la zona está valorizada por los proyectos de alto costo que hay alrededor. Metrovivienda, en cambio, argumenta que ofrece “lo de ley” y lo que le certifica la oficina de Catastro para ese sector. Así, ha hecho ofertas por $346.000 el metro cuadrado, unas 10 veces menos de lo que ofrece Castro.

Por eso, quienes se oponen al proyecto del Distrito y salieron ayer al paso de las autoridades con insultos y, algunos, hasta con piedras en mano, piden que les den libertad para vender a quien deseen. Pero esa libertad ya está limitada: el Distrito se valió de una figura llamada derecho de preferencia, que hace que en caso de que cualquier habitante quiera vender su casa, el primer opcionado para comprarlo es Metrovivienda. El gerente de esta entidad, Nicolás Corso, explicó que tomaron esta decisión “para evitar que a la gente la sigan presionando”. Lo que se vio ayer es que hay un grupo del barrio inconforme con esta medida, y no solo porque venderían más barato, sino porque algunos, definitivamente, no quieren quedarse allí. Corso indicó que hay, al menos, 13 familias que sí aceptarán las condiciones del Distrito.

El Espectador habló con Óscar Acosta, apoderado de la Fiduciaria. Dijo que en noviembre pasado los privados le propusieron al Distrito que, para frenar la expropiación y continuar con su proyecto de 450 apartamentos estrato 6, se comprometían a construir en el mismo sitio 136 viviendas VIP, “un plan para renovar el sector mezclando dos tipos de viviendas. Sin embargo, rechazó la iniciativa y ahora queda en evidencia su poco deseo de trabajar de la mano con los privados”.

La Fiduciaria solicitó ante la Procuraduría una conciliación en la que le pedirán a Metrovivienda que revoque la expropiación o que les paguen los predios al precio que los habían pagado a los demás habitantes. Además, reiterarán la propuesta de los apartamentos VIP. “Si no llegamos a un arreglo, los demandaremos. Sería lamentable ya que, en vez de tener un largo pleito que congelará las obras para ambas partes, hoy tendríamos un proyecto concertado y en el que el Distrito no tendría que poner ni un peso. Sin embargo, la administración parece que prefiere cambiar una acción segura, por más demandas para el Distrito”, dijo Acosta.

La apuesta del Distrito, según Nicolás Corso, es que, por el contrario, sean los habitantes y no los privados los que aprovechen la plusvalía del suelo, es decir, el valor que este gane como consecuencia de las mejoras en el entorno.