Superintendencia de Puertos y Transporte removió de sus cargos a gerentes de Coobus y Egobus

Esas empresas operan en el Sistema Integrado de Transporte Público.

El superintendente de Puertos y Transporte, Juan Miguel Durán, removió de sus cargos a los gerentes de las empresas Coobus y Egobus, que operan en el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP).

La decisión se desprende de los incumplimientos que estas empresas han presentado en temas como la flota de buses para el SITP y las inconsistencias al interior de la administración, por lo cual estos dos operadores habían sido sometidos a procesos de control por la Superintendencia en marzo de 2013.

Mario Álvarez se desempeñaba como gerente de Egobus, y Juan Gilberto Sánchez estaba a cargo de Coobus.

Ahora la Superintendencia elegirá a las nuevas personas que representarán a estas firmas, quienes estarán temporalmente mientras hacen un saneamiento administrativo y fortalecen la operación.

Aunque el desmonte de las rutas y la chatarrización de buses debe tener mayor agilidad para que arranque en forma el SITP, quizá ese no sea el mayor problema que tiene el sistema. Si hay operadores del SITP que incumplen con el número de buses que deben tener, se complica aún más la salida de rutas viejas para que sean reemplazadas por las del nuevo sistema. Esto es lo que ha ocurrido con Coobus y Egobus, dos operadores que desde antes de que arrancaran, tenían serios problemas financieros.

Estas dos empresas son las que agrupan a los propietarios de los buses tradicionales, que decidieron unirse para hacer parte de este gran negocio. Esta inclusión de los pequeños transportadores significó la democratización del SITP. Desde un comienzo el Distrito supo de las dificultades que tenían estas empresas, especialmente Coobus, para tener sus cuentas al día. 

A finales del año pasado el alcalde Gustavo Petro insistió en un debate ante la Comisión 6 del Congreso, en que debía haber un salvavidas para estas empresas, porque no todo podía quedar en manos de los grandes operadores. 

En la vida diaria de los ciudadanos el golpe se evidencia en los retrasos en las frecuencias de los buses que deberían pasar por zonas como Fontibón, en el caso de Coobus, pues hay menos buses de los previstos.