Suspenden parcialmente permisos para minería en la Sabana de Bogotá

Mientras se verifica si una resolución del Minambiente cumple el fallo que ordena salvar el río Bogotá, la CAR suspendió los trámites relacionados con el otorgamiento de licencias.

/ Cristian Garavito

Luego de que la magistrada Nelly Villamizar, del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, suspendiera una resolución del Ministerio de Ambiente que amplió las zonas compatibles con la minería en la Sabana de Bogotá –para verificar si es acorde con el mandato de proteger el río Bogotá– este jueves la CAR Cundinamarca anunció que suspenderá, de forma provisional, todos los trámites relacionados con el otorgamiento de licencias para explotación minera en la región. (Lea: Autorizan otras 7.000 hectáreas para minería en la Sabana de Bogotá) 

Según argumentó la Corporación Autónoma Regional (CAR), que expidió una resolución en la que queda en firme la medida, ésta se encuentra en línea con la determinación de la magistrada, quien es la encargada de velar por el cumplimiento del fallo que ordena salvar el río Bogotá.

“La magistrada programó una serie de visitas que se van a realizar en el primer trimestre de 2017. A partir de ahí, definirá cuándo levantará la suspensión parcial que hizo en su auto. Estamos esperando esta decisión para actuar en consecuencia”, explicó el director jurídico de la entidad, Juan Camilo Ferrer.

La resolución, fechada este miércoles 28 de diciembre, ordena a todas las direcciones regionales de la CAR con jurisdicción en los municipios que hacen parte de la Sabana de Bogotá y demás dependencias, dar cumplimiento a la suspensión. La determinación abarca no solo licencias sino planes de manejo ambiental para explotación minera en las áreas declaradas compatibles con minería.

“Quien tiene la competencia para determinar cuáles son las áreas compatibles con la actividad de minería en la Sabana de Bogotá es el Ministerio de Ambiente. La Corporación solo acoge esta determinación para el otorgamiento de los permisos, licencias y planes de manejo ambiental”, agregó Ferrer, quien aseguró que en relación con las áreas que no son compatibles con la minería, no se suspenderán los tramites encaminados a la restauración en zonas degradadas por esta actividad.

La resolución 2001 del Ministerio de Ambiente, que el 2 de diciembre pasado definió 21 zonas compatibles con minería (ZCM) en la Sabana de Bogotá, también ordena terminar con la explotación por fuera de esas zonas, para lo cual las empresas involucradas deben acogerse a un plan que las obliga a dejar el ecosistema donde operan apto para actividades forestales o agrícolas.

Así cumple el Ministerio, en el papel, con el mandato de la Ley 99 de 1993. Esta norma, además de declarar la Sabana de Bogotá y sus páramos, aguas, valles aledaños, cerros circundantes y sistemas montañosos como de interés ecológico nacional (cuya destinación prioritaria debe ser agropecuaria y forestal), le ordenó al Minambiente determinar las zonas compatibles ambientalmente con la minería.

En la región, donde se han otorgado unos 430 títulos mineros, tradicionalmente se han explotado arcilla, carbón y materiales de construcción. El Ministerio estableció las primeras ZCM de la Sabana en 1994, que sumaban unas 11.300 hectáreas. Las amplió a 13.919 ha mediante una resolución de 2004, pero el Consejo de Estado la tumbó en 2010, así que siguieron vigentes las ZCM iniciales.

Con la reciente decisión, el Minambiente intenta ponerse al día en la materia, sobre todo por los mandatos del fallo que protege el río Bogotá, y añade unas 7.000 hectáreas nuevas, con lo que el área habilitada queda en 18.000 hectáreas, casi la superficie de una ciudad intermedia como Soacha.