Policía ofrece $10 millones de recompensa

"Yo por allá no voy", los diez puntos en donde más roban a taxistas en Bogotá

En seis días han sido asesinados tres conductores de taxi en zonas que, según indican, les representan un riesgo en seguridad. Los empresarios piden aumentar los controles en vías y retomar las redes directas con la Policía. Hoy, reunión del Distrito y el gremio para escuchar sus requerimientos.

Luis Ernesto Suárez Castellanos, de 24 años, es el tercer taxista asesinado en Bogotá en lo corrido del año. Su cuerpo, con dos impactos de arma de fuego, lo encontró una patrulla de la Policía, en la noche del pasado lunes, en el sector conocido como El Encanto, en Ciudad Bolívar. El episodio llevó a que los taxistas lanzaran de nuevo una voz de alerta. Si bien aseguran que la muerte de su compañero se produjo en medio de un asalto, las autoridades advierten que los hechos aún son materia de investigación. Para esclarecer este episodio, así como los otros homicidios contra conductores de taxis, la Policía ofreció ayer una recompensa de $10 millones a quien dé información que les permita identificar y capturar a los responsables. (LEA: Ofrecen $10 millones por información que esclarezca asesinatos de taxistas en Bogotá)

Este último caso ha llevado a que los taxistas sienten, una vez más, su voz de protesta ante lo que consideran una serie de actos delictivos en su contra. Francisco Camargo, líder del gremio, indica que hay zonas de la ciudad que para ellos son “intransitables”, debido a los hechos de inseguridad que deben enfrentar, sobre todo en horas de la noche. “Hemos hecho las denuncias, tenemos abiertos los canales de diálogo con los altos mandos de la Policía. A través de esos medios, constantemente hacemos denuncias, principalmente en Kennedy y Rafael Uribe Uribe, las localidades donde más índice de atracos tenemos”.

Las cifras de denuncias por hurto contra conductores de taxis, en efecto, coinciden con sus reclamos. Kennedy, con 85 denuncias; Rafael Uribe Uribe, con 79, y Suba, con 49, son las localidades que encabezan el listado de las zonas donde se registraron la mayor cantidad de robos en 2017, según datos de la Policía Nacional. Pero al observar con lupa cada uno de los lugares, se tiene: Patio Bonito (Kennedy), con 26 hurtos; Las Colinas (Rafael Uribe), y María Paz (Kennedy), con ocho robos respectivamente, como los vecindarios más golpeados por este delito.

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Sin embargo, la forma en que fue atacado Suárez Castellanos –cuando hacía el relevo de un taxi– dista de las modalidades empleadas por los delincuentes contra los taxistas. “Muchos de estos atracos consisten en despojar a los compañeros de su celular, de su tableta, de su radioteléfono y del producido. La mayoría no generan agresiones. Entendemos que son casos en los que se debe adelantar una investigación, pero de los últimos casos, dos de ellos, lo podemos decir con certeza, fueron por prestar el servicio de taxi”, agregó Camargo. Las autoridades, entre tanto, indagan por qué a la víctima no la despojaron de sus pertenencias ni del dinero de las carreras.

¿Sin reacción oportuna?

Uno de los llamados que hace José Alejandro Hernández, gerente general de TaxExpress, compañía a la que estaba afiliado Luis Ernesto Suárez Castellanos, consiste en que la ciudadanía entienda que hay ciertos puntos que representan un riesgo para la seguridad de los conductores de taxis. “En menos de una semana llevamos tres asesinatos. Estamos muy preocupados y tristes. Por esto es la famosa frase de ‘¿para dónde va?’, porque en Bogotá hay muchas zonas donde los índices de delincuencia son altos”. Por esta razón, explica que están implementando brigadas entre la central y los conductores, para que la vigilancia de cada vehículo se realice las 24 horas.

Otra de las demandas de los taxistas consiste en aumentar los operativos de control y brindar mayor acompañamiento, como lo han planteado en las mesas de trabajo con el Distrito. “Antes teníamos redes de frecuencias directas con la Policía, pero se han tornado precarias, porque el acompañamiento que hacen los uniformados es muy demorado o nunca llega. También pedimos operativos en las vía, sobre todo en las zonas donde hay más impacto por inseguridad”.

En este punto coincide Francisco Camargo, quien puntualiza que de la mano de la Policía se creó la estrategia Rutas Seguras: “Este plan consiste en detener los vehículos y registrar a todos los ocupantes. Eso permite que se puedan encontrar objetos como armas blancas o contundentes. Normalmente los servicios a través de los cuales se cometen los hurtos no se toman en las zonas periféricas, sino en otra parte de la ciudad. Sin embargo, la Policía va a los puntos que nosotros denominados ‘tinteaderos’, a los lavaderos, a pedir antecedentes de los conductores, como si ese fuera el ejercicio”. (LEA: Tres de cada cuatro empresas de taxi en Bogotá ya le apuestan al cobro por app)

En Radio Taxi Autolagos comparten esta misma preocupación. María Edilia Botero, su gerente, asegura que a este panorama de inseguridad se puede sumar el hecho de que a partir del 28 de marzo los taxistas deberán tener en cada uno de los vehículos nuevos y valiosos equipos, como parte de la modernización del servicio y con los que reemplazarán el taxímetro. La queja más común en el gremio es que, una vez empiece a operar el nuevo modelo de cobro, posiblemente se disparen los hurtos, ya que las tabletas que tendrán que instalar en los carros, especialmente detrás del asiento del copiloto, aumentarían la vulnerabilidad de los conductores. “Estoy peleando por el peligro inminente y el riesgo para la vida que esto representa. Los conductores ya no quieren ni trabajar por miedo y si están obligados a la modernización, hay muchos que no van a manejar más. He sido la que más he peleado y por eso interpuse una tutela por el derecho a la vida de los conductores. Voy a hacer responsable al Estado si nos siguen matando taxistas, porque los robos no paran”, sostiene Botero.

Desde Taxis Libres, aunque reconocen que se ha hecho un trabajo conjunto entre taxistas y Distrito, aseguran que es indudable el bajo pie de fuerza que hay en la ciudad, y piden que se aceleren las labores de protección a los conductores. "Como gremio nos sentimos muy afectados. La seguridad en la ciudad este año ha estado débil, y no es en un barrio específico. Los taxistas son los ojos de la ciudad y pueden facilitar gran información, pero a la vez también son vulnerables de ser atacados, como en estos tres casos. El tema es que la Policía debe ser más fuerte, así que desde el gremio insistimos que la ciudad debe mejorar", manifiesta Stefanía Hernández, gerente de la empresa.

Sobre este punto, las secretarías de Movilidad y Seguridad han insistido en que el nuevo sistema será más seguro para los conductores, debido a que a se buscará desincentivar el uso de dinero en efectivo. Entre tanto, la Policía confía en que tanto la investigación criminal, como la recompensa ofrecida ayer, les permitirán esclarecer los últimos crímenes, que tienen en vilo al gremio de los taxistas. Hoy, en horas de la tarde, habrá una reunión entre taxistas y representantes de las secretarías de Seguridad, Movilidad y Gobierno, para atender los requerimientos del gremio.