Taxistas: ‘una protesta sin sentido’

Hugo Ospina, líder de un sector del gremio de taxistas, cuestionó la decisión de algunos de salir a marchar sin que se cumpliera el plazo que fijó el gobierno para reglamentar empresas como Uber.

El gremio taxista está dividido. La protesta de un grupo de conductores, que colapsó este lunes la movilidad en algunas zonas de la ciudad, fue respaldada por un pequeño grupo de propietarios que reclaman del gobierno acciones contra las plataformas tecnológicas como Uber. Sin embargo, la mayoría de propietarios y algunos líderes se mantuvieron al margen de la protesta, lo que ayudó a que el caos no fuera peor. Según datos de la Secretaría de Movilidad, se estima que al menos 600 vehículos de los 52.000 que circulan normalmente en la capital, participaron en la manifestación.

Y la mayoría se mantuvo al margen, no porque estén a favor de Uber (por el contrario, comparten la misma preocupación de todos los conductores), sino porque consideran que no era el momento para hacerlo y que en vez de hacerle un favor al gremio la protesta de ayer sólo sirvió para seguir deteriorando la imagen que tienen ante la opinión pública. Los actos vandálicos que protagonizaron algunos de los manifestantes, como pinchar vehículos y bajar a los pasajeros de los taxis que no apoyaban la protesta, respaldan esa afirmación.

Hugo Ospina, uno de esos líderes que se mantuvo al margen, indicó que si bien todos tienen derecho a la protesta, especialmente por la forma como la plataforma Uber desafía al Gobierno, con su insistencia en seguir operando a pesar de su ilegalidad, “en el fondo no le veo sentido a lo que hicieron los conductores que protestaron”, sostuvo.

Insiste en que los que protestaron fueron una minoría. “Si hubiera respaldado la marcha, hubieran sido mínimo 20.000 carros marchando, pero ¿por qué no los apoyé? Porque ese grupo de manifestantes se contradice con lo buscamos los taxistas como gremio. El Gobierno sacó un decreto que fijó un plazo hasta mayo para reglamentar las aplicaciones y el servicio de taxi de lujo. Creemos que, si hay un plazo, debemos esperar a que se cumpla para tomar una decisión de cómo proceder, pero como gremio”, expresó Ospina.

Señaló que con sorpresa encontró que hay taxistas que por un lado dicen ‘¡fuera Uber!’ y por el otro piden que acabe ese decreto, que finalmente es el que les da la razón a los taxistas frente a la condición de Uber. “Somos respetuosos de que todos puedan hacer manifestaciones, pero con seriedad y reconocimiento. Fue increíble ver cómo en la reunión del pasado jueves llegaron unos líderes y cuando el secretario de Movilidad les preguntó qué les molestaba del decreto, dijeron: ‘No los hemos leído, pero nos dijeron que nos perjudican. Por eso vamos a la marcha’. No logro entenderlos, ni sé qué quieren”, agregó Ospina.

“Vemos cómo el Gobierno está haciendo cosas en defensa de los taxistas y no porque los taxistas somos muchos o porque somos fuertes, sino porque hay una ley que hay que hacer respetar. El decreto les da un plazo hasta mayo a las plataformas tecnológicas para que se legalicen. Al menos hubiéramos esperado a que se cumpliera el plazo para evaluar qué hizo el Gobierno y ahí sí pensar en cómo proceder, como gremio. Pero, fuera de que la imagen de nuestro sector está tan deteriorada, con este tipo de actos se seguirá deteriorando”, concluyó.