Terminal del norte de Bogotá: un problema para la movilidad

Juan Pablo Bocarejo, secretario de Movilidad, pidió modificar el proyecto por considerar que afectará el tráfico de la autopista Norte con calle 193.

Por ahora no hay una infraestructura para el terminal. Cortesía: Secretaría de Movilidad
Por ahora no hay una infraestructura para el terminal. Cortesía: Secretaría de Movilidad

El secretario de Movilidad sostuvo que la infraestructura actual del terminal satélite del norte afectará el tráfico de la autopista Norte con calle 193. Su diseño, según el funcionario, no tiene capacidad para recibir a los 12.000 pasajeros y 1.751 buses que se esperan que lleguen allí a diario, pues cuenta con 19 bahías y 24 taquillas. En esas bahías se presentaría congestión de buses que agravaría la difícil movilidad del sector, donde se pasa de cinco carriles a tres.

Otro problema es que contiguo a la terminal se instalará un paradero del Sistema Integrado de Transporte (SITP), que afectará el tráfico por la previsible cola de buses. Adicionalmente, está ubicado al otro lado de la autopista (sentido norte a sur entrando a la ciudad), donde no existe una bahía para dejar pasajeros.

"La decisión que nosotros tomamos es requerir al proyecto un trabajo mucho más detallado y que trate de mitigar los impactos que se generan en el tráfico en ese punto tan delicado. Nosotros queremos tener un punto de integración mucho más ambicioso", señaló el secretario de Movilidad.

En miras de esa integración, el Distrito tiene previsto construir Centros de Intercambio Modal (CIM) en la autopista norte, en la calle 80 y en la salida a Villavicencio, donde el transporte intermunicipal se integraría con Transmilenio.

El proyecto del terminal fue pensado en 2010 y comenzó a construirse en 2012. Hasta la fecha, la inversión para levantarlo es de $15.000 millones y ha presentado varios retrasos.