Este miércoles se oficializa su entrega

Terminó la espera para colegio El Ensueño, en Bogotá

Tras cinco años de obras e incumplimientos, al fin 1.100 niños de Ciudad Bolívar podrán disfrutar de sus instalaciones. En su construcción se invirtieron casi $30 mil millones y es el cuarto colegio nuevo que entrega el distrito, de los 30 que prometió. En julio inaugurarán el teatro, que sigue en obra.

El colegio tiene 31 aulas, en las que reciben clases 1.105 estudiantes en jornada única. / Mauricio Alvarado

Andrea se levanta a las cuatro de la mañana para alistar a sus cuatro hijos y llevarlos al colegio. Vive en Potosí, uno de los barrios más periféricos de Ciudad Bolívar. A las 5:30 a.m. sale con tres de ellos y toma un vehículo pirata que los lleva hasta la Avenida Villavicencio. Allí camina hasta el colegio El Ensueño, que este año entró en operación y en el que 1.105 niños ahora están estudiando en jornada única.

A pesar de la travesía que debe hacer, Andrea se siente satisfecha de que ellos puedan recibir una educación mejor. “Hoy en día todo está al revés y los colegios que se encuentran por donde vivo están muy mal. No solo porque los muchachos son groseros y buscan otros caminos, sino porque los profesores sienten que ya no pueden cambiar eso y prefieren dejarlo todo así”, asegura.

El Ensueño es el primer colegio que entrega esta administración en Ciudad Bolívar, donde la demanda de cupos escolares supera los 100.000. La nueva institución pasó de ser un elefante blanco, que para los vecinos se convirtió en un foco de inseguridad, a una institución con enfoque artístico que, además, servirá de escenario cultural para la localidad.

En principio, su construcción se planteó en la anterior administración. En 2013 se elaboraron los diseños y en marzo de 2015 se adjudicó la obra, por $28.900 millones, al consorcio Buenavista (integrado por Universal de Construcciones S.A. y Óscar Daniel Garzón Forero). La idea era dejar una institución que, más allá de su amplia capacidad para estudiantes en jornada única, tuviera aulas de ensayo y creación para las artes escénicas, y un teatro para 884 espectadores.

De acuerdo con una de las habitantes de la zona, esos dos primeros años fueron confusos, ya que la obra a medias solo atrajo la inseguridad. “No se sabía ni siquiera que iba a ser un colegio. Muchos decían que iba a ser un supermercado. Con las obras paralizadas fue igual. Pensábamos que hubiera sido mejor tener un parque en ese sitio”.

Nueva licitación

Aunque se había establecido que el colegio estaría listo en diciembre del 2016, según la Contraloría, para esa fecha solo se había adelantado el 26 % de los trabajos. Esto llevó a la actual administración a sancionar al contratista, exigiéndole el cumplimiento de la cláusula penal y obligándolo a devolver los $4.195 millones que había recibido como anticipo.

Luego de esto, y de declarar la caducidad del contrato, se abrió una nueva licitación. El proceso para adjudicar el nuevo contrato, por $27.000 millones, comenzó en abril de 2017 y las obras se reanudaron a inicios de 2018, con más de 200 personas a cargo, entre obreros, operarios, ingenieros y arquitectos.

Con más del 90 % del colegio terminado, se abrieron los cupos para 2019. La mayoría pidió el traslado del colegio, como lo hizo Elena, quien tenía a sus tres hijos en el Colegio Distrital Antonia Santos, en Ricaurte, y por los que pagaba cada mes $480.000 de ruta. “Ahora solo cogemos un alimentador y llegamos. Es jornada completa, por lo que ya no se quedan las tardes sin hacer nada. Además, pueden tomar clases de música, artes y deportes. Mis hijos están entusiasmados”.

Según Christian Robayo, edil de Ciudad Bolívar, el carácter artístico del colegio se debe a una solicitud de la localidad, que desde los años 90 viene desarrollando procesos como el Proyecto Educativo Local, “que fortalece la educación popular y los enfoques alternativos de educación”, el cual ha sido liderado por organizaciones como Celodije, Casa Cultural Arabia y la Coordinadora Juvenil.

Teniendo en cuenta que los recursos para la construcción del colegio salieron de la Secretaría de Educación, el IDRD y la Alcaldía local de Ciudad Bolívar, el edil considera que “la esencia de este proyecto es de carácter público en todos sus componentes”. Por esta razón, insiste, no apoya que el colegio haya sido entregado en concesión.

“A las comunidades de la zona y a los actores educativos nunca se les consultó esa decisión de entregarlo en administración a un particular, mucho menos cuando fue pensado para fortalecer los proyectos culturales y artísticos del sur de la ciudad”, afirmó Robayo.

Por ahora, con la inauguración del colegio, que se hará hoy, solo queda pendiente por entregar el teatro que quedará dentro de la institución, en la que se invirtieron $30.000 millones. Según el Distrito, este deberá estar listo en julio, con lo que se completaría la infraestructura (que duró casi cinco años en construcción).

El reto para la Secretaría de Educación sigue siendo la entrega de colegios. Con El Ensueño se completan cuatro instituciones totalmente nuevas entregadas por esta administración. Si todo sale como lo tienen previsto, en los próximos meses entregarán el Volcán La Pradera y el Jorge Isaacs, en Bosa; el de Madelena, en Ciudad Bolívar (para el que la nación invirtió recursos) y Las Margaritas, en Kennedy. La mayoría de estos ya están en operación.

Para el segundo semestre se deben entregar cuatro más, mientras que en obra, de acuerdo con el alcalde Enrique Peñalosa, quedarían los 18 restantes para completar la meta de los treinta colegios nuevos que prometió.