Tras liquidación de Coobús y Egobús, ¿Quién llenará el vacío del SITP?

La orden de liquidar dos de sus operadores cierra el ciclo de los pequeños propietarios en el sistema, pero prolonga la incertidumbre sobre quiénes ocuparán sus rutas. Se habla de asignación a operadores actuales y hasta de la creación de una empresa pública.

Los incumplimiento de Egobús y Coobús dilataron la implementación total del SITP./ Archivo
Los incumplimiento de Egobús y Coobús dilataron la implementación total del SITP./ Archivo

La orden de liquidar Egobús y Coobús, emitida por la Superintendencia de Sociedades, supone el fracaso de la democratización del sistema de trasporte público en Bogotá, mediante la participación de los pequeños propietarios como operadores del SITP. Ahora, lo que tendrá que definir Transmilenio, ente gestor del sistema, es cómo cubrir las rutas que tenían asignados esos dos operadores y cuya falla es una de las causantes del hueco financiero que afronta la entidad.

El hundimiento de Coobús y Egobús, que reunían cerca de 3.000 pequeños propietarios, empezó a concretarse hace 4 meses, cuando Transmilenio decretó el incumplimiento del contrato de ambas empresas, después de varios intentos de rescate, entre planes de salvamento y prórrogas para poner a circular sus buses. Entonces, Alexandra Rojas, gerente de Transmilenio, señaló que empezarían a evaluar las alternativas para llenar el vacío que dejaron las empresas y terminar la implementación del SITP. Sobre la mesa hay varias propuestas.

Una de ellas, y la que se ve más cercana de ser adoptada, es que otros operadores, que cubren otras rutas, empiecen a responder por las de Fontibón, Perdomo y Suba Centro, que estaban a cargo de las entidades que serán liquidadas. Esa opción tiene sus ventajas, en cuanto a que podría hacer más rápido el cubrimiento de rutas de las zonas en las que, ante el incumplimiento de Egobús y Coobús, están siendo manejadas por buses viejos bajo el rótulo de SITP provisional. Sin embargo, esta solución, para algunos, es inconveniente, pues deja en manos de un reducido número de privados el control del transporte público zonal.

Ante eso, el concejal Manuel Sarmiento, del Polo Democrático, está promoviendo la creación de una empresa pública que se ocupe de la operación de buses como, dice, funcionan los sistemas masivos en Londres o París. “La posibilidad de que Transmilenio pueda operar el sistema de buses es una forma de hacer realidad el principio de la prevalencia del interés general sobre el particular”, sostuvo el cabildante. Finalmente, se baraja la opción de que se abra una licitación para asignar a particulares las rutas de las empresas liquidadas. De ser así, seguiría rondando la duda de quién se ocupará de esos trayectos mientras se adelanta ese proceso.

También es incierto el destino de los pequeños propietarios de buses que formaban parte de Coobús y Egobús, a quienes, en muchos casos, las empresas les adeudan dinero. El Distrito señaló que se les abrirán las puertas para que sean parte del sistema (vinculándose a otros operadores). Sin embargo, en este punto, hasta el momento, tampoco hay propuestas concretas.

Si bien la decisión de la Superintendencia de Sociedades acabó la incertidumbre sobre el destino de los pequeños propietarios, que ya no van más en el SITP, siguen las dudas sobre quién va a ocupar su lugar, cómo y en qué circunstancias. Son decisiones vitales para que empiece a funcionar por completo el SITP, que lleva 4 años sobre ruedas, pero funcionando a media máquina.

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